Errani y Schiavone sueñan en París

Nunca se cuenta con las italianas pero han sido protagonistas en las tres últimas finales de Roland Garros

Hace tiempo leí un estudio en el que indagaban acerca de la pasión con que se sigue el deporte en distintos países del mundo... Italia estaba en el top3, y siempre me viene ese estudio a la cabeza cuando veo partidos de Errani, Vinci o Schiavone. La flota italiana en la WTA además de numerosa es de una calidad interesante; y todas ellas gozan de un denominador común: son guerreras. Son auténticas gatas que masacran si pueden y que batallan hasta la extenuación antes de perder.

En Roland Garros, el Grand Slam tranquilo, en el que las jugadoras se piensan, donde los puntos se construyen y las remontadas se mascan... aquí es donde esas grandes virtudes de las tenistas azzurri más volumen alcanzan. Quizás en la deslizante hierba no tienen tiempo para marear a la rival, quizás bajo techo no encuentran el brillo que encuentran en arcilla, quizás sobre pistas duras su débil servicio les hace partir con desventaja, pero en París. ¡En París! Ay, cómo brillan las italianas en París. Y hoy tuvimos una buena representación de ello.

Errani dio un recital, tal y como está haciendo en esta edición de Roland Garros; algunos comentaban que si podría tener nervios, que si le entrarían dudas por defender tantos puntos, pero la realidad demuestra que es una tenista top sobre esta superficie y capaz de aspirar a todo. Ya está en octavos de final, y de nuevo con ese gran nivel y esa autoridad ilusiona de cara a repetir la hazaña. Más aún tras conocerse que va por la parte más ‘libre’ del cuadro, sin toparse con Serena hasta semis y Azarenka o Sharapova hasta la final.

Schiavone, nos ofreció la otra cara italiana. Esa de partidos igualados, largos y entretenidos, llenos de dejadas, globos, voleas, golpes de magia y mucha solidez de fondo. Derrotó a la belga Flipkens que tenía a la parroquia de su lado. Schiavone se construyó un Roland Garros en 2010 inmenso. Inmenso. Fue derribando barreras, construyendo un alto nivel y aprovechando la suerte que siempre es necesaria. ¿Quién esperaba que Fran ganara aquel Grand Slam? Ya se lo digo yo: nadie; pero lo hizo. Dio una lección a todos a una edad muy veterana y aún sigue guerreando por el circuito.

No es una tenista top10 como lo fue tras aquella gesta, pero este escenario, Roland Garros aún le impulsa de una forma especial. Tras ganar en 2010, en 2011 fue capaz de repetir final, cuando la mayoría de especialista no esperaban a Francesca casi ni en cuartos de final. Hoy en 2013, en medio de una crisis de resultados, ya se ha colado en el selecto grupo de las 32 mejores del torneo. Y seguirá soñando, y le espera un encuentro ‘peculiar’ ante la local Bartoli.

Nos confesaban Errani en una reciente entrevista, rubricando lo que ya nos comentó Pennetta en su momento, que Schiavone abrió una puerta en el Roland Garros 2010 del que todas se sintieron partícipes y que a todas impulsó. Errani buscó repetir la hazaña y casi lo logra. Hace ya cuatro años que no se disputa una final de Roland Garros sin una italiana de por medio. Sin embargo, se sigue sin contar con ellas del todo. Se sigue esperando que las favoritas avancen y que aparezcan distintas sorpresas, pero las italianas están hechas de una pasta especial y son un clan unido, fuerte y muy terrícola.

Sara Errani y Francesca Schiavone ya saben lo que es llegar al último partido de Roland Garros, saben lo que es disfrutar de una ceremonia de premios en París el último sábado de competición y saben el ambiente que ahí se vive. Incansables, preparadas para dejar magia en pista y el alma en cada golpeo, las italiana en París juegan con algo más. No pierdan tampoco de vista a Francesca Schiavone y a Sara Errani. Dos guerreras, de verdad.

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