La nueva Mattek-Sands es una bomba

Elimina a Na Li refrendado su exitoso cambio de dieta y de mentalidad; te contamos su peculiar historia

Bethanie Mattek-Sands protagonizó la sorpresa de la jornada en Roland Garros tras apear en una pronta segunda ronda a Na Li, campeona del torneo parisino en 2011 y una de las grandes favoritas para alzar la copa de campeona el sábado de la semana próxima. Aquí en París, fue donde Na Li se dio a conocer para el gran público y donde comenzó la construcción de esa gran figura internacional en la asiática se ha convertido, hoy entre las 100 personas más influyentes del mundo según la revista TIMES. Sin embargo, Bethanie más célebre por sus coloreados cabellos, estrambóticos vestuarios y peculiares formas, hoy rellena hojas de periódicos, entradas de blogs, comentarios en televisión y entrevistas en radios. Hoy, además de la lluvia, Mattek-Sands fue protagonista en Roland Garros.

Esto de hablar de tenistas cuando las cosas ya suceden está muy feo. Dárselas de listo o de especialista, con famosas frases como el ‘yo ya os lo avisé’ quedan muy poco galantes, pero para todo el que siga el circuito femenino desde unos meses para acá, queda claro que lo de hoy no era una sorpresa inesperada. No del todo. Ya avisamos de la dificultad del cuadro de Na Li, y ante Mattek-Sands esos malos augurios se vieron refrendados.

No es que la china llegara en un mal momento de forma, alcanzó la final en Stuttgart, pero la americana viene empujando con fuerza desde hace meses. Tras alcanzar en 2011 el ranking más alto de su vida, y buscarse un hueco entre las 30 mejores, la americana vio en 2012 muy a su pesar cómo sus fuerzas aminoraban, de pronto carecía de resistencia... se agotaba tras cada encuentro. Sin resuello para los terceros sets, acumuló derrotas, hasta en el nivel ITF. Sentía que se le dormían las piernas, que su cuerpo no respondía. No estaba cómoda, y no tenía forma de remediarlo. Se sentía pesada, la salían ronchones en la piel, le costaba digerir la comida, acumular fuerzas, en definitiva era como si el físico no le aportara ese plus necesario que todo profesional precisa.

Finalmente tras varios análisis de sangre y pruebas, Bethanie descubrió junto a su equipo médico que era alérgica a determinados alimentos, que el gluten le perjudicaba, que en su caso la mayoría de ‘beneficiosas’ verduras no le hacían ningún bien y que necesitaba alterar por completo su dieta. ¿Sólo eso? Sólo eso. Bethanie al principio no se lo creyó. Cómo iba a ser sólo eso. Sin embargo, apenas días después de variar su dieta comprobó que la cosa funcionaba.

La capacidad de recuperación de Mattek-Sands ha sido una piedra angular de su ascenso, como confesaba ella misma recientemente a Beyond the Baseline. En1ªR del WTA Premier de Charleston, superó a Anastasia Rodionova por 6-4 6-7(4), 7-6(3) tras tres horas y 42 minutos de paliza. Un día más tarde, dominó sin paliativos a Sloane Stephens 6-2 y 6-0. En su siguiente torneo, el célebre WTA de Stuttgart, Mattek-Sands jugó seis partidos de individuales y cinco partidos de dobles en apenas siete días. "Para mí, ¿ser capaz de jugar 11 partidos en Stuttgart? No existía siquiera la posibilidad de que hubiera sido capaz de hacer eso antes de la nueva dieta”, dijo a ese mismo medio. "Creo que había hecho eso tal vez dos veces en toda mi carrera antes, y tuve que tomar un par de semanas de descanso después. Este año me siento muy saludable y en forma, y ​​eso es una gran parte de mi éxito, desde luego".

A este cambio de dieta, Mattek-Sands añadió un gran reto personal: quería consolidarse a nivel mental. “Todo el mundo habla acerca de que este deporte es un 90% mental, pero no todo el mundo gasta el 90% de su tiempo en el aspecto mental, ¿no? Todo el mundo está en la cancha y se dedican a desarrollar sus habilidades atléticas, técnicas y tácticas. Así que yo traté de trabajar más en el aspecto mental. Mi objetivo al comienzo del año era convertirme en la jugadora más fuerte mentalmente de todo el circuito. Y creo que esa es una meta que puedo alcanzar, sinceramente". Así, tranquila pero concienciada; tras su vuelta a finales del año pasado a su mejor nivel de tenis y de confianza, Bethanie puso en marcha su diario. En él apunta sus objetivos, sus progresos y sus anhelos, día tras día, torneo tras torneo. Y a eso suma que hoy dedica mucho más tiempo a investigar a las rivales, a organizarse los partidos tácticamente y a explorar con qué puede hacer más daño.

"A veces uno siente que ha trabajando en determinadas cosas durante años y piensas, ¿por qué no he superado esto todavía?", dijo a Si.com. "Escribirlo te permite ver tu propio progreso, porque está justo delante tuyo". Con esa ilusión por convertirse en una jugadora ‘roca’ del circuito, logró eliminar sobre tierra batida a Sara Errani, una de las jugadoras más sólidas y competitivas del circuito más aún en esa superficie. Casi nada. Hoy ante Na Li, le desarboló su tenis por completo en el tercer set, si es que no lo venía haciendo aunque con alguna duda más desde el inicio del partido. Señores: ¡desarmar a Na Li!

"La de hoy (su victoria ante Na Li), es una de las victorias más grandes de mi carrera, sobre todo por ser en un Grand Slam. Pero esto no me presiona, a mi edad sólo siento que esto me empuja hacia adelante. Tengo más fuerza, más ganas, quiero volver a pista y pegar de nuevo muy duro a esa bola", comentaba la americana tras triunfar ante Na Li. En sólo unos meses de 2013 ha pasado del #173 de la WTA, en el que terminó el 2012 a entrar directa en Roland Garros, y salir de él probablemente en el top50.

Apoyada en su nueva dieta, en su renovada confianza y en una madurez desconocida, Mattek-Sands ya no es la tenista estrambótica de medias altas, estampados curiosos, pelo de color, tatuaje floral y espalda robusta. Hoy, Bethanie es mucho más, tanto como una firme candidata a seguir dando sorpresas y a firmar grandes logros en Roland Garros. Con ganas, seriedad y tenis... ¿Qué más necesitan?

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