La maldición francesa en Roland Garros

En los últimos 80 años, Roland Garros sólo ha visto ganar a dos tenistas locales. El último, Noah en 1983

Tsonga nunca ha llegado a semis en Roland Garros. Foto:commons.wikimedia.org
Tsonga nunca ha llegado a semis en Roland Garros. Foto:commons.wikimedia.org

Un total de 128 jugadores tratarán a partir de este domingo levantar el título de la 112ª edición de Roland Garros. Dentro de esa numerosa participación, serán 18 los tenistas franceses que formen parte del cuadro principal y tengan la presión añadida de conseguir un título que se resiste desde 1983.

Existe en los últimos tiempos una especie de maldición que acompaña a los tenistas locales en los Grand Slams. Sin duda, la mayor manifestación de esa negra tradición reside en Reino Unido, donde desde 1936 ningún tenista británico ha conseguido alzar el título que en su día sí pudo disfrutar Fred Perry. Parecida, situación es la que sufre Australia, incapaz con Hewitt o el ya retirado Patrick Rafter levantar una corona que no ve un campeón “aussie” desde que Mark Edmonson hiciera la gesta en 1976. Incluso, una superpotencia como Estados Unidos sufre los rigores de esta extraña costumbre que le aparta de poder saborear las mieles del triunfo en Nueva York desde que Andy Roddick lo consiguiera hace diez años.

Roland Garros no lo gana un francés desde 1983.No podía ser menos Roland Garros, la cuna del tenis francés, pero en los últimos años, un auténtico cementerio para los jugadores de casa. Y es que desde que en 1983 Yannick Noah levantara la Copa de los Mosqueteros, han pasado ya 30 años de la más absoluta sequía. 30 ediciones en la que lo más importante ha sido una final de Henri Leconte en el ya lejano 1988 y apenas tres semifinales en las raquetas de Cedric Pioline (1998), Sebastien Grosjean (2001) y Gaël Monfils (2008).

El resto, un sinfín de innumerables estrepitosos fracasos. Como en 2007, año en el que ni siquiera hubo representantes en los octavos de final, o los cinco cursos consecutivos en los que a principios de los 90 Francia no colocó tenista alguno en cuartos, algo que repetiría por partida triple en los inicios del nuevo milenio.

Resultados difíciles de explicar para un país que cuida la base como pocos, que mima a los tenistas como posiblemente ninguno en Europa, pero que encuentra en Roland Garros, su torneo, su talón de Aquiles. Quizás la enorme versatilidad de sus jugadores, competitivos en cualquier superficie, pero no auténticos campeones, quizás la falta de especialistas como sí han tenido España o Argentina, quizás la falta de un líder, o simplemente la enorme presión a las que se les somete en cuanto compiten en casa expliquen este mal fario que amenaza con extenderse algunos años más, a diferencia de lo que ocurre en París-Bercy.

Algunos años más, porque no parece que en el próximo lustro pueda haber tendencia cambiante. Y es que será difícil pese a los intentos por elevar la velocidad del juego, que Jo-Wilfried Tsonga conquiste Roland Garros a base de saques y golpes explosivos. Será complicado que el extremado conservadurismo de Gilles Simon le baste para alzar la copa, o que la fragilidad mental de Gasquet no sea tal y le permita ganar a los mejores un día sí otro también sin permitirse una jornada mala. Ni siquiera la aparición de Benoit Paire invita a pensar en algo reservado para elegidos que de momento no parecen pertenecer a nacionalidad gala.



Claro que habrán que intentarlo, como en su día lo intentó Noah, capaz de romper una sequía que llevaba desde 1946 viendo pasar los años sin coronar campeón local. Y es que esta maldición no es nueva. Desde 1933, sólo Marcel Bernard (el citado 1946) y Noah han ganado el título y sólo Patrick Proisy y Henri Leconte han disputado la final. Pobre bagaje en los últimos 80 años, que duda cabe.

Algunos datos dignos de reflexión:

- En ochenta años, sólo cuatro finalistas francesas, dos de ellos campeones.

- En 2007, no hubo ningún representante en octavos y de los últimos 25 años, en 1989, 91, 92, 93, 94, 95, 97, 99, 2000, 2003, 2004, 2005 no hubo ni un tenista galo en cuartos de final.

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