La fase previa de Roland Garrós

Desde el día de hoy un total de 128 jugadores lucharán por una de las dieciséis plazas que dan acceso al cuadro final

La batalla en la arcilla parisina de Roland Garros está a punto de comenzar. Los gladiadores ya están preparados para luchar en el barro. Aquí no hay estrellas, solo tenistas dispuestos a colarse a partir del próximo domingo entre ellas. La fase previa del segundo Grand Slam de la temporada está a punto de comenzar. En apenas unos minutos, un total de 128 jugadores iniciarán la batalla por conseguir una de las dieciséis plazas que dan acceso al cuadro final del major francés. Y entre ellos, algunos ilustres, varios españoles, y muchos nombres que buscan disputar el primer grande de su carrera.

Dicen que la qualy de Roland Garrós es la previa más dura del mundo y a buen seguro aquellos que lo aseguran estén en lo cierto. Lo que sí que es un hecho, es que es la fase previa más dura de los cuatro Grand Slams. Tanto en Australia como en Estados Unidos, muchos jugadores europeos renunciar a ir debido a lo costoso del viaje, y tampoco Wimbledon goza del nivel que se exhibe en París ya que muchos tenistas no están acostumbrados a jugar en césped y les resulta poco atractivo ir a disputar una calificación a una superficie que no dominan y en la que seguramente caigan a las primeras de cambio. El corte del Grand Slam galo es el más bajo de los cuatro majors, y este año lo es más que nunca. El italiano Alessio Di Mauro -#242 del ranking ATP en el momento de la lista de participantes-, ha sido el último tenista en entrar directo a esta criba.


El jugador con mejor ranking de todos los que disputarán la qualy es el ruso Alex Bogomolov Jr. Actualmente ocupa el puesto número 81 en la clasificación mundial y llega a Roland Garrós en plena forma, tras alcanzar la final en el Challenger de Busan hace apenas dos días y ganar una semana antes el torneo de Kun-Ming, ambos torneos sobre pista dura. Sin apenas rodaje en arcilla, ya que disputó hace unas semanas los eventos de Savannah y Sarasota sin mucho éxito, llega el moscovita a esta fase previa que no le es extraña, ya que la ha disputado en varias ocasiones. La última vez, hace dos años, donde ya partió como el cabeza de serie número uno y entró en el cuadro como lucky loser. En 2012, accedió al cuadro final de forma directa pero tuvo que retirarse en el quinto set de su encuentro ante el veterano Arnaud Clement. El escollo más duro que tendrá en esta fase de calificación será Jiri Vesely, sensación del tenis checo y una de las promesas emergentes del tenis mundial. A sus diecinueve años intentará disputar su primer Grand Slam y no será el único que querrá poner patas arriba el orden establecido en el circuito en el que prima la veteranía por encima de la juventud.

Junto a Vesely, las nuevas perlas del tenis estadounidenses buscan probarse, en su caso en tu terreno poco proclive para jugadores de su nacionalidad. La tierra batida no es la superficie idónea para los norteamericanos, pero los Jack Sock, Steve Johnson, Bradley Klahn, Denis Kudla o Rhyne Williams no le tienen miedo a nadie y a buen seguro intentarán pasar el máximo número de rondas posibles, y quién sabe, quizá alguna consiga el gran premio de verse en el cuadro final de Roland Garrós, el torneo por excelencia del polvo de ladrillo.

Y si hablamos de especialistas en tierra batida, no hay que olvidarse de nombres ilustres que también pasarán por las pistas parisinas para probarse. Tiempos pasados siempre fueron mejores y si no que se lo digan a un tipo como Igor Andreev. Ni siquiera ha cumplido treinta años y se encuenta perdido en el ranking ATP debido a sus recurrentes lesiones. Cuartofinalista en Roland Garrós en el ya lejano 2008 y capaz de batir a Rafael Nadal en 2005 sobre arcilla, el ruso afincado en Valencia debutará en la fase previa ante el francés Stephane Robert, un jugador que sabe lo que es batir a todo un Tomas Berdych en este mismo torneo, y cuando el checo ya tenía puesta la etiqueta de top-ten.


La Armada Española también será numerosa, un año más. En el primer sector del cuadro tenemos a Adrian Menéndez-Maceiras, que no es un especialista en arcilla y debutará ante un alérgico a la superficie como es el canadiense Frank Dancevic. Le acompañará por esa zona el barcelonés Pere Riba, que viene de hacer semifinales en Samarkanda y jugará su primer encuentro ante el portugués Pedro Sousa. Ninguno de los dos tiene un cuadro excesivamente duro, ya que los cabezas de series más altas son especialistas en pistas rápidas, por lo que tendrán buenas opciones de conseguir una plaza entre los grandes.

Nuestras dos mejores bazas en la fase previa son Javier Martí y Pablo Carreño. El madrileño, que debutó en un Grand Slam hace dos temporadas pasando esta misma qualy, cruzará raqueta con el veterano serbio Boris Pashanski, y podría verse las caras ante el japonés Tatsuma Ito antes de llegar a la ronda final de la fase de clasificación. Llegados a ese último partido, el que da el billete al cuadro final, se las tendría que ver con el tenista español de moda, el asturiano Carreño, el pupilo de Javier Duarte. Este mismo duelo se vio en el ATP 250 de Oeiras, con una remontada agónica de este último, que a la postre llegaría a las semifinales del evento luso.

Completan el cuadro otros tres tenistas patrios. Sergio Gutiérrez es el jugador que tiene un debut más duro, ya que el argentino Renzo Olivo es un duro escollo a superar en una ronda tan temprana, pero tanto Daniel Muñoz de la Nava como Arnau Brugués Davi tienen cuadros asequibles para clasificarse para el Main Draw, siendo los cabezas de serie más altos a los que se tienen que enfrentan el ucraniano Ilya Marchenko y el estadounidense Rhyne Williams, ambos tenistas que se desenvuelven mejor en superficies rápidas.

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