Rivales a evitar en las primeras rondas de Roland Garros

Repasamos algunos de los nombres que no querrán ver en su zona del cuadro alguno de los 32 cabezas de serie

Los 32 cabezas de serie en París tendrán que evitar algunos rivales que siempre son complicados de batir en las primeras rondas. Repasamos algunos de los más significativos.

Inmersos en la resaca que deja el séptimo triunfo de Rafa Nadal en el Masters 1000 de Roma, el circuito masculino gira estos días sus miradas hacia Düsseldorf y Niza, los dos ATP 250 previos a Roland Garros. El grande parisino aparece ya en el horizonte como la próxima gran cita a disputar a partir del próximo domingo, donde 128 tenistas lucharán por ver quien es el próximo campeón del más prestigioso torneo sobre arcilla. Aunque los nombres de Rafa Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer aparecen en las quinielas de favoritos, serán 32 los jugadores que partan como cabezas de serie. Sin embargo, habrá otros muchos que no hagan ostento de tal condición, pero que para nada será rivales fáciles. Por eso, en Punto de Break, hacemos un repaso a esos tenistas que a buen seguro ningún preclasificado querrá ver en las dos primeras rondas:

Gulbis es un rival a evitar en las primeras rondas de Roland Garros.

Ernests Gulbis: número 39 del mundo, este año ha ganado ya en Delray Beach. Aunque quizás no sea esa victoria la que le convierta en un peligroso contrincante, sino su actuación de Indian Wells y en Roma, donde tuvo contra las cuerdas a Rafa Nadal. Gran sacador, un excelente revés y mucha potencia en sus golpes, en 2008 ya firmó unos cuartos de final en la tierra parisina. Y es que pese a que su juego puede parecer más apto para superficies rápidas, no hay que engañarse: estamos hablando de un hombre capaz de ganar en tierra a Roger Federer y hacer sudar y mucho a Rafa Nadal. Peligro máximo para los favoritos.

Gaël Monfils: a sus 26 años, el estado de sus rodillas parecen mantenerle lejos de los mejores, como indica su posición en el ranking, ni siquiera en el Top 100. En Montecarlo, se le vio algo de forma, sensación que rubricó en Múnich. Desde Auckland no llega a unas semifinales de un torneo, pero de todas formas, seguro que la mayoría de favoritos prefieren decir aquello de “mejor que le toque a otro”. Semifinalista en 2008, en Australia ya dio muestras de lo duro que es, pese a no encontrarse al 100%. Entonces derrotó a Dolgopolov e hizo sudar mucho a Simon. En París, y ante los suyos, será difícil verlo caer sin oponer una digna resistencia. Peligro moderado para los favoritos.

Tommy Robredo: a sus 31 años, el tercer jugador en activo con más títulos en tierra merece al menos un respeto. Su juego en arcilla sigue siendo consistente y no es exagerado decir que por lo menos con un 50% de los 32 preclasificados aparecería como favorito contra ellos en Roland Garros. Este año ya ha vencido sobre la superficie ocre a Stanislav Wawrinka, Benoit Paire y Tomas Berdych. Campeón en Casablanca, el que lo quiera vencer tendrá que sufrir de lo suyo. Quizás, el único problema para el gerundense vendrá en ver como aguanta partidos a cinco sets. Peligro moderado para los favoritos.

Tommy Robredo es un peligro en Roland Garros para los favoritos.

Paul-Henri Mathieu: puede parecer una broma situar en esta lista a un hombre que no ha ganado ningún partido ATP este año (tan sólo triunfos en previas o Challengers). Pero no lo es tal. Rocoso y consistente como pocos, en Roland Garros, Paulo se crece. El año pasado derrotó a John Isner y no hace muchas temporadas a Gilles Simon, además de quitarles un set a Roger Federer o Rafa Nadal. Muy duro de fondo de pista. Peligro relativo para los favoritos.

Nicolay Davydenko: incluir en esta lista a Nicolay es hacer un homenaje a su trayectoria, porque la actualidad habla de un hombre en franca decadencia. Finalista en Doha, se trata de un tenista de rachas, capaz de ganar a cualquiera en un día inspirado y de perder también con cualquiera en un día malo. Dos veces semifinalista en París, predecir el hombre que nos encontraremos en la capital francesa es como pretender averiguar qué fue primero, si el huevo o la gallina. No obstante, peligro relativo para los favoritos.

Jarkko Nieminen: nunca parece estar, pero siempre acaba derrotando a algún nombre importante. Este año, por ejemplo, ha vencido a Juan Martín del Potro y Milos Raonic en Montecarlo o Tommy Haas en Australia. Sin un buen saque, sin embargo su condición de zurdo complica la existencia a más de uno, especialmente en las primeras rondas. No ganará el torneo, pero no sería descabellado aventurar que elimine a algún nombre ilustre a las primeras de cambio. Peligro relativo para los favoritos.

Fernando Verdasco: no parece que corran los mejores tiempos para el madrileño, muy separado de aquel juego que le llevó a ser Top 10 en 2009. Sin embargo, en Madrid y en Roma se han visto síntomas de mejoría. En su ciudad natal ganó a Raonic y tuvo cerca a Tsonga. En la capital italiana llevó al máximo a David Ferrer. Sus golpes cuando está inspirado hacen correr mucho la bola. Y en un Grand Slam, sus lagunas mentales deben de ser compensadas por la ilusión de buscar llegar a los que sería sus primeros cuartos de final en París. Peligro relativo.

Hewitt nunca ha pasado de cuartos de final en Roland Garros.

Lleyton Hewitt: ni la tierra batida ni París fueron nunca sus mejores escenarios Y es que nunca pasó de cuartos de final, en parte porque en cuatro ocasiones tropezó con Rafa Nadal. Ya con 32 años, su temporada está siendo discreta con apenas una victoria de relumbrón contra John Isner en Indian Wells. Pero el haber sido un número 1 parece ser suficiente mérito como para tenerle el merecido respeto. Peligro relativo para los favoritos.

Albert Ramos: es Albert Ramos, pero sería extensible a Pablo Andújar, Daniel Gimeno-Traver o cualquier otro miembro de la Armada española, o incluso argentina. Su juego liftado y su consistencia en el fondo de pista hacen del catalán un tenista a evitar para los principales cabezas de serie. Peligro moderado para los favoritos.

Jurgen Melzer: ya fue semifinalista en 2010 cuando nadie contaba con él en la fiesta venciendo a dos tenistas de la talla de Novak Djokovic y David Ferrer. A sus 31 años, aún sigue dando sustos en cualquier superficie, quizás por aquello de su condición de zurdo. Ha ganado a nueve de los Top 10 actuales (todos salvo Murray, aunque a Tsonga en Kyoong), lo cual no lo hace un tenista cualquiera, sino uno con grandes armas. Peligro moderado para los favoritos.

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