Nadal sobrevive a Gulbis en Roma

El balear encajó un 6-1 en el primer set pero consiguió remontar el partido

Rafael Nadal se ha metido en los cuartos de final del Masters 1000 de Roma tras derrotar a Ernests Gulbis por 1-6, 7-5 y 6-4. El letón, que dominó con una facilidad pasmosa la primera manga, fue perdiendo poco a poco el mando del partido hasta verse en la red felicitando a su rival tras un intenso tercer acto. El número 46 del mundo, que ya estuvo a dos puntos de vencerle en Indian Wells, ha vuelto a desaprovechar una buena opción de someter al mallorquín.

El Foro Itálico despedía a Del Potro cuando justamente entraban a pista Ernests Gulbis y Rafael Nadal para disputar su encuentro de octavos de final del Masters 1000 de Roma. El letón, que nunca había ganado al español, a pesar de haberle hecho sets en cuatro de sus cinco duelos previos. El tenista nacido en Riga salió en troma y en apenas veinte minutos tenía ya una ventaja de 5-0 en el marcador. El número cinco del mundo no está acostumbrado a verse tan atrás en el marcador y menos en tierra, por lo que le costó reaccionar.

Gulbis, como ya tuvo Djokovic en Montecarlo, dispuso de bola de set pero Nadal no la materializó. Aún así el letón cerró 6-1 la primera manga, y hasta mediados del segundo parcial el balear no tuvo puntos de break. En el octavo juego rompió el español pero sacando para forzar el acto definitivo no pudo ganar la manga. Finalmente, el letón cedió de nuevo de saque en el undécimo juego, dejándole la manga en bandeja al pupilo de Toni Nadal.

La victoria del mallorquín tiene mucha importancia. En primer lugar, porque mantiene las esperanzas de llegar como número cuatro del mundo a Roland Garrós. Si consigue vencer mañana en cuartos de final a David Ferrer, y luego acaba levantando el trofeo en la final del domingo, partira sí o sí en Roland Garrós como uno de los cuatro preclasificados del cuadro, sin necesidad de tener que esperar a la renuncia por lesión de Andy Murray.

En segundo lugar, porque cada partido que el español gana debe insuflarle el rodaje y la confianza necesaria para llegar a la arcilla parisina en unas condiciones óptimas para afrontar el reto de ganar su octavo título en la capital francesa. No estamos viendo al Nadal más dominante en tierra, ni al más letal. De hecho, desde 2005 no se le veía tan vulnerable. En Montecarlo cedió en la final ante Djokovic y en Madrid estuvo a solo dos puntos de perder ante David Ferrer en la ronda de cuartos.

Sin embargo, Rafael Nadal sigue ganando. Gana por instinto de supervivencia, porque es el mejor jugador en tierra batida de la historia y porque sabe manejar ese tipo de situaciones complicadas en las que cuando los nervios afloran, él permanece concentrado y calmado para dar la estocado final a su oponente, que como hoy Gulbis, muere en la orilla. El letón ya estuvo a solo dos puntos de batirle en Indian Wells, y hace años en Roma ya le arrebató en set en las semifinales, pero nunca se le había visto dominar al balear como lo ha hecho hoy.

A pesar de las dificultades, Nadal avanza. En cuartos de final, de nuevo luchará ante David Ferrer, que a buen seguro querrá vengarse de la dolorosa derrota que encajó en Madrid y que sigue sin poder derrotar a Rafa en arcilla desde el ya lejano 2004. Las buenas noticias para el actual #5 del mundo es que a pesar de sufrir, sigue ganando partidos. Va a llegar a Roland Garrós con buenas sensaciones y con partidos duros y disputados que le pueden venir muy bien de cara a poder superar situaciones complicadas una vez llegado al polvo de ladrillo parisino.

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