Challenger de Burdeos: la alternativa a Roma

El evento francés es una buena opción para jugadores modestos que prefieren rodarse en arcilla o prepararse para la previa de Roland Garrós

El circuito tenístico no para y todo el mundo tiene los ojos puestos en el Foro Itálico de Roma. Durante esta semana se disputa una de las citas clásicas del calendario, de esas que nadie quiere perderse. Sin embargo, de forma paralela a este evento, se celebra también el torneo de Burdeos, perteneciente al ATP Challenger Tour y que reparte 110 puntos para el ganador y un total de 85.000 euros en premios. Un destino muy apetecible tanto para los jugadores top100 que no quieren bregar en la fase previa del Masters 1000 italiano como para los tenistas que desean preparar ya en territorio galo la fase previa de Roland Garrós, el segundo Grand Slam de la temporada.

El torneo de Burdeos, conocido comercialmente como BNP Paribas Primrose Bordeaux, es el evento de más lustre perteneciente al ATP Challenger Tour y a la gira de tierra batida disputada en el periodo primaveral. Otras citas como las de San Marino o la de Szczcecin son también muy apetecibles para jugadores situados entre los puestos 50 y 100 del ranking mundial, pero su disposición en el calendario no coincide con los grandes torneos del calendario sobre arcilla, lo que les da más margen para atraer a tenistas interesantes. Los franceses tienen que combatir cada año con un gigante como es el Masters 1000 de Roma, que cuenta con una fase previa de gran nivel. A pesar de ello, la lista de participantes del evento galo es envidiable.


Basta solo con ver el cuadro de la qualy para ver que no estamos ante un Challenger cualquiera. Los ocho preclasificados que han disputado la criba desde el sábado hasta este mismo lunes se encontraban dentro del top200. Destacaban nombres como los de Diego Sebastian Schwartzman, Mischa Zverev, Nicolas Mahut o Pablo Carreño, tenistas que podrían estar perfectamente disputando un torneo de mayor categoría o haciéndolo bien en cuadros ATP. El argentino, que partía como primer cabeza de serie, cedió en la segunda ronda ante Mikhail Kukushkin. El kazajo, que llegó hace apenas dieciséis meses a la segunda semana del Open de Australia, lucha por recuperar el ranking perdido tras un 2012 aciago.

Tenistas curtidos en mil batallas como Mischa Zverev y Nicolas Mahut no disputarán el cuadro final al ser eliminados en la previa, al igual que otro veterano como Eduardo Schwank, que inauguró el palmarés de burdeos en 2008, pero el que sí que lo hará es Pablo Carreño. Tras el merecido descanso de una semana posterior a sus semifinales en el ATP 250 de Oeiras, el tenista gijonés ha considerado que disputar Burdeos es la mejor opción para preparar la fase previa de Roland Garrós que empieza dentro de ocho días. Pasar la criba en la arcilla parisina es uno de los grandes objetivos de cualquier jugador de ranking modesto nacido en nuestro país, y el pupilo de Javier Duarte quiere ir a por todas y jugar así el primer Grand Slam de su carrera. En primera ronda de este Challenger, le tocará batallar ante el veterano Florent Serra.

Si nos fijamos en el cuadro final, nos encontramos con que los ocho cabezas de serie del evento galo son integrantes del top100. Como máximo preclasificado tenemos a David Goffin. El tenista belga, que alcanzó los octavos de final en Roland Garrós el pasado curso, no está teniendo una buena temporada 2013, habiendo ganado solo siete de los veinte partidos ATP que ha disputado hasta el momento. Acude a Burdeos con el objetivo de conseguir victorias y rodarse más en el polvo de ladrillo francés que no abandonará hasta dentro de unas semanas, ya que antes del Grand Slam parisino jugará en Niza.

Michael Llodra es otro de los cabezas de serie más elevados. El tenista francés, uno de los pocos jugadores que aún practican el elegante juego del saque-volea, vuelve a recurrir a torneos menores para asegurarse que su ranking no baja más de lo debido. Iniciará su andadura en el cuadro ante el estadounidense Denis Kudla, uno de los jóvenes procedentes de Norteamérica que ha venido a probar suerte en Burdeos antes de encarar la fase previa de Roland Garrós. Los otros tres son Rhyne Williams, Jack Sock y Steve Johnson. Estos dos últimos, con la difícil adaptación a las canchas lentas propia de los tenistas de su país, ya han hecho las maletas en el día hoy sin llevarse al bolsillo ni un set.

Sock ha perdido ante Guillermo García López, que junto a Muñoz de la Nava y el qualy Carreño, forma la representación española en el torneo. Precisamente el manchego y el asturiano podrían cruzarse en segunda ronda si Pablo gana su primer encuentro. Johnson por su parte, poco pudo hacer ante Paul-Henri Mathieu, otro de los jugadores clásicos sobre la tierra batida. El tenista local necesita ritmo de partidos, ya que en apenas dos semanas defiende la tercera ronda alcanzada el año pasado en Roland Garrós. Otros franceses que intentarán llegar lejos son Edouard Roger-Vasselin -cuarto cabeza de serie-, el dos veces campeón Marc Gicquel que además es el único francés junto a Gasquet en ganar el evento, y quizá el tenista con más caché de todo el cuadro: Gael Monfils.

El parisino, último semifinalista de su país en Roland Garrós, se encuentra perdido más allá del puesto cien del ranking, y necesita partidos en sus piernas para disputar con garantías su Grand Slam preferido. No le importa bajar a los Challengers, lo que podría ser terreno embarrado para cualquier otro ex top-ten como él, con tal de recuperar su antiguo nivel. A pesar de haber sido semifinalista en su día en Roma, ha renunciado a disputar la fase previa en el Foro Itálico para jugar en casa y coger el rodaje necesario para llegar a su torneo favorito en unas condiciones óptimas. Si su rodilla no da problemas, Monfils podría ser un hombre a tener en cuenta en cualquier torneo.

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