Serena se calienta en Madrid

Lenta de piernas hoy, la americana sigue aumentando su leyenda en la capital española

Como si no sintiera los pies, Serena Williams, las pasó canutas en la Manolo Santana ante la veterana española Anabel Medina Garrigues, que le arrebató el segundo set con un rosco y a punto estuvo de dar la sorpresa avanzándose en el tercer set con 4/2, y quedándose a sólo dos puntos de derribar a la número 1 con 5/4* 15-30. Serena poco a poco entra en calor.

Un día comenta en rueda de prensa que es feliz jugando y que está muy cómoda en Madrid. Otro día dice no entender qué ha ocurrido pero no fue capaz de ganar un sólo juego en toda una manga. Se debate en una lucha continua contra sí misma la estrella americana, de torneo en torneo. No son pocas las tenistas que reconocen la superioridad de Serena. “Si juega al 100%, no tiene rival posible”, resume la posición generalizada. Otras no quieren ser tan pesimistas, pero lo cierto es que esa mezcla de físico, mentalidad y marketing que luce Serena supone una presión sobre cada rival a la que enfrenta que colapsa.

Con tranquilidad, derritiendo bajo el sol la fortaleza de su sparring de 1’90, Serena con pequeños pasos y golpes poderosos, presenta un nivel francamente mejorable en las pistas exteriores de calentamiento los días iniciales del torneo. Con su edad, los esfuerzos se los guarda ya para competir. No obstante, se ve que no necesita más de los que aún conserva... es la número 1 del mundo. Se ve que tiene suficiente. En Madrid, si Sharapova levanta el trofeo, Serena abandonará ese puesto privilegiado que recién recuperó en Doha. Le preguntamos en conferencia de prensa si tiene el ranking en mente durante los partidos. Y la respuesta no es sólo que no, sino que ni tan siquiera se había percatado de que podía perder el liderato esta semana. “No me había dado cuenta de que estaba el #1 en la cuerda floja, así que simplemente estoy... Para mí es sólo un título. Espero poder conseguirlo”, comentó.

Se está tomando con tranquilidad esta gira de arcilla. Ya defendió la corona de Charleston, ahora le queda Madrid, y si consigue ganar en la capital española, habrá conseguido frenar la racha de Sharapova sobre tierra batida, así como asegurarse el número 1 prácticamente hasta Wimbledon, pues en Roma defiende sólo semifinales y en Roland Garros nada de nada, por primera vez en su vida. Sin embargo, ella va calentando. Al ralentí, pero sus piernas se ponen en marcha. Y cada día más cerca la llega una defensa de puntos a de niveles estratosféricos.

Recuerdo haber utilizado un símil parecido cuando Kim Clijsters iba reduciendo su calendario a la mínima expresión hace poco más de un año. Entonces recordaba que Kim era como un perfume de apenas una gotas, que había que disfrutar pausadamente y sólo usar en las ocasiones más especiales, que así lo requieran. Repito lo mismo con Serena. Está en un gran nivel, pero hay que saber disfrutar de la americana. Dijo en rueda de prensa que aún le quedarán como dos años más de profesional, pero ¿con qué calendario?

Sorprende su desconexión en los partidos, su capacidad en arcilla para perder puntos en movilidad. De pronto, como contra Razzano, sus piernas no le responden y entonces llegan los errores no forzados, los nervios, los mareos a los que la rival le conduce por toda la pista. Hoy pudo ganar a la española, pero no tendrá una salida tan cómoda ante rivales más correosas, como será mañana la finalista de Roland Garros 2012, Sara Errani. Y no le será tan cómodo en París, en la capital de la tierra batida, donde cada partido es un mundo.

“La cuestión es que he podido seguir hacia adelante. Así que mañana empezaré desde cero... es importante dejarlo pasar y mañana simplemente jugar un nuevo partido. Porque será un nuevo partido”, resumía la campeona en rueda de prensa. No ha dudado ni un momento en llamar a lo de hoy una ‘batalla’. Dos guerreras enfrentadas sobre tierra, que estaban jugando por momentos con más ganas y corazón que con tenis.

En lucha el número 1 de la WTA con Sharapova (que no obstante, no es tan relevante pues las probabilidades de recuperarlo en Roma o Roland Garros son muchísimas), en lucha las últimas temporadas de Serena, en lucha por ‘disfrutar y ser cada día mejor y más feliz’. Eso comentó en rueda de prensa. Serena es una gran figura.

Invencible o no; la tenista más poderosa de la historia de la WTA o no; desde luego, Serena es el gran baluarte del tenis femenino mundial. Se ha recorrido decenas de países jugando al tenis. Es una gran embajadora de este deporte. Y lo representará haga lo que haga y vaya donde vaya. Serena se calienta en Madrid, se calienta para Roland Garros y se calienta para defender el #1. Y ojo porque con Serena caliente, esto es un espectáculo.

por @Pep_Guti en @PuntoDBreak

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