Nishikori destrona a Federer en Madrid

El tenista japonés derrotó contra pronóstico al actual defensor del título

Kei Nishikori se ha colado en los cuartos de final del Masters 1000 del Madrid al destronar al actual campeón, el suizo Roger Federer, al que ha vencido en tres sets en la tercera ronda del torneo madrileño. El japonés, protagonista de la segunda gran sorpresa del evento tras la eliminación de Djokovic a manos de Dimitrov, ha salido vencedor del duelo ante el número dos del mundo gracias a su mayor solidez en los momentos importantes de un partido que se ha caracterizado por los grandes altiabajos de juego entre los dos contendientes.

Finaliza el partido y la grada enmudece. Los dos tenistas se dan la mano para posteriormente hacer lo propio con el juez de silla. Kei Nishikori se va al centro de la pista a agradecer el apoyo recibido por el público y ahí sí, la grada parece reaccionar y le brinda una merecida ovación al gran protagonista del día. El mejor tenista japonés de la historia, y que va camino de convertirse en el mejor jugador asiático que jamás haya jugado a esto de la pelotita amarilla, se ha deshecho hoy del mismísimo Roger Federer en los octavos de final del Masters 1000 de Madrid con un tenis que por momento ha rozado lo exquisito. El suizo, tres veces campeón en Madrid -dos de ellas sobre la arcilla de La Caja Mágica- tuvo que inclinar la rodilla ante un oponente que fue mucho mejor que él.

Los inicios de Nishikori fueron como los de muchos jóvenes que en su adolescencia son fichados por IMG y van a entrenar a la Academia que Nick Bollettieri tiene en Bradenton, Florida. El nipón llegó a Estados Unidos sin saber ni una pizca de inglés y con la habitual timidez que caracteriza a los que proceden del país del sol naciente. Sin embargo, siempre se vio que Kei tenía algo diferente, en su manera de moverse, en la manera en la que golpea la bola. No es una máquina de hacer winners, ni el típico producto prefabricado norteamericano que pasa del 1,90 y que solo sabe pegarle duro a al bola.

Kei Nishikori es un jugador con una gran capacidad para hacer transiciones durante los intercambios. Puede pasar de la defensa al ataque en apenas un par de golpes, un rasgo más característico de los especialistas en tierra batida. A pesar de que la superficie preferida del japonés es el cemento, poco a poco está empezando a rendir muy bien sobre otro tipo de pistas En los JJOO de Londres, sobre el césped de Wimbledon, venció a Ferrer y consiguió diploma olímpico, y en tierra batida el año pasado ya hizo cuartos de final en el Godó antes de lesionarse y en Madrid ya está también entre los ocho mejores.

Desde hace un tiempo, le entrena el argentino Dante Bottini, proyecto de jugador frustrado que ahora disfruta de lo lindo al poder viajar a los mejores torneos del mundo acompañando a toda una estrella mediática, sobre todo en el continente asiático. Como bien comentaba el entrenador de Kei a nuestro colega Nacho Mühlenberg, debe convivir con las diferencias entre culturas tan dispares: "El argentino es más agarrador, más cercano, hace más chistes, es más sarcástico. Nishikori es mucho más introvertido y se puede tomar más a la defensiva si le haces un chiste grosero u obsceno. Ellos son más 'business'. Están por la labor y ya está."

Ese carácter introvertido que demuestra fuera de la cancha, dista mucho del que mantiene en la pista. Sin complejos, muestra su 'insolencia' desde la etapa de la adolescencia. Ganó su primer título en Delray Beach con apenas dieciocho años, y a esa misma edad le ganó a todo un top-ten como Ferrer en el US Open para meterse en la segunda semana de su primer Grand Slam. Sobre superficies duras también llegaría su mejor resultado hasta el momento en un major, al alcanzar los cuartos de final en el Open de Australia del pasado año. Pero también es profeta en su continente, semifinalista hace dos años en el Masters 1000 de Shanghai o ser el primer campeón local en el ATP 500 de Tokio atestiguan que estamos ante un jugador que tampoco se arruga ante su público.

El paticular talón de Aquiles del japonés parecen ser las lesiones, que han sido su mayor quebradero de cabeza durante años. Se pasó casi todo el 2009 en blanco por una lesión en el codo que le hizo perder todo su ranking y durante estas dos últimas temporadas ha sufrido pequeñas molestias físicas que le han impedido rendir al 100% en determinados momentos de la temporada. Por ejemplo, en el pasado curso se perdió Madrid, Roma y Roland Garrós, y a inicios de este 2013 se retiró en las semifinales de Brisbane y no pudo estar en óptimas condiciones en el primer Grand Slam del año. Si consigue mantenerse sano, puede ser un jugador muy a tener en cuenta en los torneos importantes.

Su progreso en todo tipo de pistas ya es palpable, visto lo visto esta semana en Madrid. Abriendo pista con su derecha, desplazando a un veterano Federer que quizá acusó demasiado los dos meses de parón que confeccionó en su calendario, y cerrando el punto con su golpe de revés, sin duda su tiro más definitivo, el que más puntos ganadores le da. Acceder a los cuartos de final del evento madrileño le otorga de forma momentánea el número 14 del ranking ATP. El escollo que deberá superar para acceder a semifinales se llama Pablo Andújar. El conquense, que ya ha batido durante estos días a jugadores de la talla de Cilic e Isner, está ante la oportunidad de su vida. ¿Será capaz el español de parar a 'El genio de Shimane'?

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