Nadal suma su octavo título en Barcelona

El mallorquín batió a Nicolás Almagro en la final del Trofeo Conde de Godó

Rafael Nadal ha sumado su octavo trofeo de campeón en el ATP 500 de Barcelona. Su particular idilio con el club al que pertenece, el RCT Barcelona 1899, sigue vigente. En el día de hoy, y ante todo un número doce del mundo como Nicolás Almagro, volvió a demostrar porque es el mejor jugador sobre tierra batida de la historia. Sin jugar su mejor tenis, fue capaz de minar poco a poco la confianza de su oponente, que acabó ahogándose entre un mar de errores no forzados.

Este Nadal no es el mejor Nadal. De hecho, es el Rafael Nadal más vulnerable en tierra batida en muchos años. Pero sigue siendo Nadal. Y eso le garantiza el triunfo ante la mayor parte de los tenistas. Hoy lo hemos vuelto a ver ante un rival de enjundia, quizá el más peligroso de todos a los que se ha enfrentado esta semana. Nicolás Almagro estaba ante su gran semana, de eso nadie tenía dudas. Su temporada no estaba siendo buena y a estas alturas del curso aún no había levantado un solo título ATP, pero en Barcelona quería redimirse. La tempranera derrota de David Ferrer le allanó mucho el camino hacia la final, y amenazaba al balear con finalizar su dictadura en el torneo de la Ciudad Condal.

Nadal, al contrario de lo que ocurrió en Montecarlo, fue de menos a más en el torneo. Empezó con algunas dudas en sus dos primeros partidos ante Carlos Berlocq y Benoit Paire, pero en las rondas finales ante Ramos y Raonic, desplegó un gran nivel, endosándole a ambos tenistas parciales en blanco. Por tanto, solo un encuentro le separaba de su octavo cetro en Barcelona, pero el inicio de la final no iba a ser nada fácil, porque su rival empezó muy enchufado. Almagro sabía que si tenía alguna opción de ganar el partido debía ser a base de ser agresivo y de mantener a su oponente muy alejado de la línea de fondo.

Y así lo hizo. Sacando abierto para dificultar a Nadal el resto desde el primer momento, muy consistente con la derecha y cerrando el punto con poderosos reveses cruzados. De esta manera sacó de la pista al heptacampeón en el Trofeo Conde de Godó que pronto vio como el marcador registraba un 3-0 a favor de Nico, con dos breaks de ventaja para el murciano. Sin embargo, el pupilo de Samuel López falló más de la cuenta en los siguientes juegos y pronto su ventaja quedó en nada. Con el encuentro igualado, el manacorí no perdonó y se llevó el set al resto tras varios errores tontos de un Almagro que se empezó a desesperar.

El segundo parcial no tuvo historia. La ruptura en el saque del murciano en el cuarto juego sería definitiva, dejando en bandeja el octavo título a Rafael Nadal, que mantiene por tanto con mano de hierro su particular dictadura en el ATP 500 de Barcelona. Invicto desde hace una década, acumula treinta y nueve victorias consecutivas en este torneo, siendo ya desde hace tiempo el jugador más laureado de todos los que hayan pasado por este clásico torneo de tierra batida, uno de los más prestigiosos del circuito. El de Manacor sigue haciendo historia.

Desde que volvió al circuito, su rendimiento supera con creces hasta los pronósticos de los aficionados más optimistas. Regresó a la competición en el mes de febrero y en los seis torneos que ha disputado no se ha bajado de la final. Triunfó en Sao Paulo, Acapulco e Indian Wells antes de hacerlo en Barcelona, y perdió en las finales de Viña del Mar y Montecarlo, donde sucumbió ante Horacio Zeballos y Novak Djokovic respectivamente. A día de hoy, suma 3000 puntos en la Carrera de Campeones, colocándose en segunda posición de la tabla clasificatoria solo por detrás de su verdugo en el Principado de Mónaco.

La próxima parada de Nadal: Madrid. Una plaza que teóricamente nunca ha sido demasiado propicia. En primer lugar, la altura le otorga ventaja a rivales que juegan puntos más cortos y que no dependen tanto del intercambio en el fondo de la pista. Por otro, las desavenencias que siempre ha tenido el balear y su entorno con los organizadores. Ya fuese por el emplazamiento del torneo antes de Roma hace unos años o por la famosa tierra azul. Lo cierto es que, desde que el evento se pasó a disputar sobre arcilla y en La Caja Mágica, el mallorquín solo ha alzado el título en 2010. Con solo unos octavos de final por defender, se le presenta la única opción de toda la gira primaveral para sumar puntos.

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