Djokovic: "He pasado dos meses difíciles"

Tras ganar Montecarlo, el serbio afirma encontrarse en situación ideal

Novak Djokovic terminó con la hegemonía de Rafael Nadal en el Masters 1000 de Montecarlo, infligiendo al balear su primera derrota en Roquebrune desde 2003 e iniciando a su favor la gira de arcilla que desembocará en uno de los principales objetivos del curso actual para el balcánico: Roland Garros. El serbio reflexiona sobre lo logrado sabedor del valor moral que el triunfo puede tener en las próximas semanas tras un inicio de primavera algo adverso.

El número 1 del mundo, cuya participación en el evento monegasco se mantuvo en duda hasta última hora debido a una torcedura de tobillo padecida en Copa Davis días antes de arrancar el Masters 1000, reconoció haber tomado una de las mejores de decisiones de su vida al aceptar competir en el Country Club a orillas del mar Mediterráneo.

“Este trofeo no podía llegar en un mejor momento para mí" reflexiona un serbio quien, tras abandonar la gira estadounidense con derrotas prematuras en Indian Wells y -en cierta medida- Miami o sufrir el mencionado percance en Boise, ha logrado enderezar la nave al tomar contacto con la tierra batida. "Los últimos dos meses fueron complicados. He atravesado algunos altibajos, tanto a nivel emocional como mental" confesó Novak al rememorar una serie de acontecimientos que podían cernir ciertas dudas sobre su futuro inmediato.

No obstante, al conquistar el torneo monegasco sobre Rafa, el serbio se convirtió en el primer jugador capaz de batir al mallorquín en los tres Masters 1000 de tierra batida. La superficie sobre la que Nadal cortó la racha de derrotas ante el serbio en 2012 pero sobre la que Novak vuelve a incidir. Un logro depurador a nivel psicológico. “Estoy justo en el lugar en que quiero estar en este momento, en el plano de confianza y de juego" se alecciona el balcánico.

Muestra de confianza personal, adherir sus pensamientos a aquellas variables de rendimiento que dependen de uno mismo. Novak concentrado en novak. "Simplemente necesito hacer lo que he hecho siempre: seguir comprometido, descansar adecuadamente, prepararme bien" marca el hombre referencia como receta que desde julio de 2011, con la mera excepción de 12 semanas, le mantiene al frente de la disciplina.

Empleando la próxima quincena para seguir ajustando patrones de juego a la superficie, quiere seguir cimentando su amenaza con la aspiración última grabada en mente. "Tengo las dos próximas semanas para esas cosas, para estar listo para el siguiente desafío" atisba.


Madrid y Roma, escenarios en 2011 de sus primeras brechas sobre Nadal en arcilla, constituyen sus dos enclaves de competición previos al asalto del grande parisino. Dos citas en las que el balcánico planea utilizar para apuntalar su marco psicológico de cara al objetivo principal. “Quiero ganar Roland Garros. Eso no es ningún secreto (…) Pero necesito seguir jugando con mentalidad positiva durante los próximos torneos, que también son importantes. (E) intentar mantenerme sano”

Batir a Nadal a cinco sets pasa por ser el mayor desafío de la disciplina. El dominio de un formato y de una superficie llevado al extremo. Un pulso que requiere algo más allá de la destreza depurada: una voluntad incansable de seguir remando. Así lo entiende Novak. “Hemos jugado tantas veces... Al final, en el mayor nivel posible donde estás jugando por títulos, por grandes torneos, todo se vuelve muy mental" matiza el balcánico, antes de indicar que ser un atleta en plena forma con virtudes técnicas y tácticas trabajadas no asegura el éxito en la cima del deporte.

"Físicamente estás preparado, te estás poniendo a punto, tu juego está ahí. Mentalmente, emocionalmente, si eres capaz de digerir la presión en esos momentos duros, te las arreglas para jugar a tu mejor nivel, tienes una mejor opción de ganar" apunta un Novak que en 2012 quedó más cerca que nunca de besar el techo, alcanzando su primera final de Roland Garros.

"Estoy lleno de satisfacción cuando juego a este deporte. Es una enorme fuerza motriz para mí el hecho de poder dar lo mejor de mí siempre. Por supuesto, ese tipo de mentalidad centrada en ganar. Creo que he tenido suficiente éxito en mi carrera, lo que me da suficientes razones para tener ese tipo de mentalidad en particular" sentenció, sabedor de sobre la superficie que carcome las piernas y devora voluntades, mantener fresca la ambición supone un activo tan válido como domar el deslizamiento.

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