La oportunidad del tenis femenino español

El posible ascenso puede convertirse en el punto de inflexión que lleve a una época diferente

Mañana es domingo, 21 de abril. El día señalado para que el tenis femenino español vuelva a su lugar. Entre la multitud de citas deportivas que este comienzo de primavera siempre conlleva encontramos la Copa Federación, así como los primeros torneos de la gira europea sobre tierra batida. Citas importantes para el tenis español, en general, y para el femenino en particular. Tiempo especial para todas las tenistas latinas, ya sean italianas, españolas o sudamericanas. Es la hora de sumar, y la ocasión perfecta para alcanzar los objetivos más optimistas.

Arrancan, de esta forma, las semanas más apasionantes para el tenis femenino español de toda la temporada. Carla Suárez como #1 española en el mejor momento de su carrera rondando el top20, seis españolas en el top100, entre ellas tres jóvenes valores cada día más confirmadas, tres jugadoras más en el top150, varias doblistas de referencia y parejas nacionales al más alto nivel internacional, así como otras tenistas con peores rankings pero que apoyan el grueso de su puntuación en los torneos de arcilla. Pues bien, justo antes de que todo esto se destape y comiencen a rellenarse de resultados las planificaciones de cada una de las tenistas, el equipo hace su toma de contacto en el Real Club de Polo de Barcelona. En la ciudad condal se construye un ascenso, merecido, trabajado y que llegaría, de confirmarse mañana, de la mano de la nueva capitana, Conchita Martínez.

Fue ya bien avanzado el comienzo de año, cuando se hizo pública la designación de Conchita como la nueva capitana. Un rumor que corría desde que Arantxa renunciara al cargo. Desde entonces, la aragonesa ha viajado a los torneos de Paris y Miami para dialogar con las jugadoras. Ha hecho piña. Y ha conseguido instalar el buen ambiente en el equipo. Algo que dista mucho de lo que ocurría hasta hace bien poco. Con el papel de mediadora entre unas tenistas y una RFET que antes de las últimas elecciones se habían distanciado en exceso, ha conseguido a través de resultados, sabias elecciones y mucho tacto, conformar la fórmula perfecta que llevará, seguro, a España al Grupo Mundial. De él en caso de alcanzarlo, dijo la capitana española, “no nos van a volver a sacar ni a rastras”.

Un gran ambiente que se necesitaba. El tenis femenino español, vive en pleno relevo generacional, aunque con destellos de tenistas que no responden a este cambio, como ocurrió hoy con Silvia y Carla. Lara Arruabarrena, Garbiñe Muguruza y Tita Torró, son tres grandes esperanzas de futuro que poco a poco van entrando en la máxima élite mundial y en el equipo de Fed Cup, a las que ya conocemos. Empezamos a familiarizarnos con su juego, su carácter y sus declaraciones. Con la particularidad de Garbiñe, que confesó a Vavel: “todavía no he decidido si jugaré por España o por Venezuela. Ahí está la pregunta del millón. Sinceramente no lo sé. Creo que es una decisión súper importante que va a marcar mucho mi carrera y que cuando esté lo más segura posible tomaré. Ojalá lo supiese”.

Por otro lado, encontramos veteranas como Lourdes Domínguez, Anabel Medina, Nuria Llagostera o María José Martínez. Las dos últimas con serios problemas físicos, más enfocadas ya en el dobles. Es una mezcla curiosa que está dando sus frutos. Y que Conchita está consiguiendo compaginar francamente bien.

Tras esta eliminatoria de Copa Federación ante Japón, las tenistas españolas inician su camino por la gira europea de tierra batida que tendrá parada en ciudades como Stuttgart, Marrakech, Estoril, Madrid, Roma, Estrasburgo, Bruselas, Roland Garros y Nuremberg. Citas claves en sus calendarios. Por eso llega la oportunidad de oro para el tenis femenino español. Se cuenta con una gran cantidad de tenistas, y que tienen calidad como para brillar durante las próximas semanas.

Ver las gradas de las eliminatorias de Copa Federación, sin ir más lejos las de Marbella 2012 que nos costó un descenso, era un síntoma de tristeza. El tenis femenino no llamaba la atención. Sin embargo, en un año muchas cosas han cambiado. Basta con mirar Alicante, y con menos éxito pero también mayor que en el pasado reciente: Barcelona. Conchita desprende energías positivas desde la capitanía, habla haciendo grupo y actúa en consecuencia. De forma lógica, razonable y explicada. TVE apuesta también por el tenis femenino y ha empezado a ofrecer de manera continua los torneos WTA Premier, por lo que de forma pública (con más o menos directos o diferidos) y gratuita el tenis femenino mundial está ya al alcance de todos. Garbiñe, Lara y Tita empiezan a brillar de verdad. Carla reluce como no lo había hecho hasta ahora, porque esta vez sí a diferencia de en 2008 y 2009, goza de experiencia, tiene claro su objetivo y es regular. Silvia, Lourdes y Anabel dan sorpresas positivas de vez en cuando. Y Estrella Cabeza, al fin, se acerca al top100. Laura Pous y María José Martínez, ambas con problemas de rodillas, se mantienen aguantando y buscan su mejor versión. Y por detrás llega una peleona Beatriz Gª Vidagany o una jovencísima Sara Sorribes, que tiene todo el futuro por delante. Tampoco conviene olvidar la progresión de juniors como Julia Payola, Paula Badosa, Aliona Bolsova o aún más pequeña y prometedora Paula Arias.

Sólo queda una mancha en esta sonrisa que se dibuja en 2013 para el tenis femenino español, que ya venía mereciendo alegrías. La desaparición el año pasado del torneo de Marbella, agravada este año con el traslado del de Barcelona y la retirada en las últimas temporadas de los escasos ITF importantes que se disputaban en terreno español. Semanas especiales para nuestro tenis femenino que han dejado de serlo. Clubes que se volcaban con las chicas, que ya no lo harán. Y pistas en las que nuestras raquetas se sentían como en casa, que ya sólo servirán de entrenamiento. Confiemos, estas citas puedan recuperarse pronto o que surjan otros nuevos proyectos ilusionantes; aunque, me temo, las noticias en este sentido, no son positivas ni mucho menos, y todavía habrá que esperar.

El día de mañana, así como los próximos meses, esta temporada y la nueva era que ya ha comenzado, son la oportunidad que tiene el tenis femenino español de volver a encandilar. De tener más repercusión. De llegar más lejos. La exclusiva entrada en el Grupo Mundial I de Fed Cup, donde sólo las ocho mejores naciones ocupan su lugar, sería la rehabilitación perfecta a un tenis femenino español que ha estado demasiado tiempo a base de aspirinas desde que se quedó cojo. Mérito, sin duda, para todas las que han tomado el relevo durante este tiempo tras Arantxa y Conchita, que lo han hecho de forma mucho más brillante y valiente de lo que nadie ha contado. Pero insisto, un comienzo desde la élite de la Copa Federación sería el revulsivo que se esperaba largo tiempo atrás, y una gran noticia que no hará sino dar el pistoletazo de salida para las muchas que están por llegar.

por @Pep_Guti en @PuntoDBreak

LA APUESTA del día

Comentarios recientes