Djokovic, ¿lesión, exageración, o las dos cosas?

El serbio, a pesar de jugar con visibles problemas físicos, sigue acumulando victorias en Montecarlo

Novak Djokovic ha jugado muchas veces con aparentes problemas físicos que le mermaban en su juego. Sin embargo, conseguía ganar y sembrar dudas en sus adversarios sobre la verosimilitud de sus dolores. En Montecarlo, ¿estamos ante una lesión que le reduce de forma considerable sus opciones, o por el contrario, está exagerando y está mejor de lo que parece?

Novak Djokovic está protagonizando un paso por el Masters 1000 de Montecarlo que no está dejando indiferente a nadie. Cuartofinalista ya del evento monegasco, su trayectoria en el primer gran torneo de tierra del año se está viendo marcada por ese fuerte esguince de tobillo sufrido en la eliminatoria de cuartos de final de la Copa Davis contra Estados Unidos y que le tuvo en seria duda hasta pocas horas antes de comenzar su participación.

El estado del tobillo de Djokovic es un interrogante.

Un contratiempo que está dando que hablar más que nunca, pues no se sabe hasta qué punto está influyendo en su rendimiento. A simple vista, el serbio hace muestras de dolor de forma o menos habitual, e incluso, parece que sus apoyos y desplazamientos sobre la tierra batida no son los más adecuados. Especialmente visibles son estos problemas en los inicios de sus dos partidos disputados hasta ahora contra Mikhail Youznhy y Juan Mónaco, en los que además perdió el primer set con una actitud no demasiado positiva.

Sin embargo, cuando más dificultades existen, el serbio saca ese carácter de campeón y de repente gana de forma más o menos cómoda el resto de mangas y se hace con el encuentro planteando la duda de si realmente es tan seria la lesión como parece y hace parecer, o por el contrario, está exagerando más de la cuenta.

Y es que no es la primera vez que el serbio juega con problemas físicos que aparentemente le merman de forma significativa y luego acaba ganando de forma más o menos convincente. Son muchas las ocasiones en las que ha tenido incluso que recurrir a asistencia médica en pista (como hizo con Mónaco) y luego ha acabado jugando a un nivel más que aceptable. Problemas de lentillas, alergias, problemas estomacales, calambres, ola de calor, espalda, hombro...se puede decir que no hay mal que no haya tenido el serbio, unas veces forzándole a retirarse, otras no inquietándole lo más mínimo para ganar.

Esta temporada, sin ir más lejos, llegó a la final de la Copa Hopman pese a que una avalancha de aficionados tras acabar su partido contra el italiano Andrea Seppi le provocó molestias en la pierna que incluso requirieron la visita al fisioterapeuta del torneo.

El año pasado, en el Open de Australia, ganó el título después de una larga final contra Rafa Nadal de casi seis horas de duración, que venía precedida de una semifinal contra Andy Murray que en teoría le había dejado exhausto, tal y como parecía en el primer set de la gran final.

Y en el US Open 2011, tras un tercer set durísimo y memorable por parte del español y del serbio, fue este último quien tuvo que pedir asistencia al fisio en el inicio del cuarto set por unos problemas de espalda, parcial que sin embargo se anotaría por 6-1.

Djokovic tuvo problemas de espalda en la final del US Open 2011.

Precisamente, en este último torneo en 2008 fue criticado duramente por alguno de sus compañeros por sus constantes peticiones médicas. En aquella edición tras derrotar en octavos de final a Tommy Robredo en cinco ajustados sets, el gerundense se despachó a gusto señalando que "Es un poco showman, un poco payasete dentro de la pista pero esto ya se viene viendo hace mucho tiempo. Siempre que pierde un set o algo, siempre le duele algo. Siempre lo pide en momentos en que no va ganando y eso te hace sospechar que no lo hace de buena fe. Se juega con eso y es una pena que las reglas permitan estas cosas".

La causa de las declaraciones venían como consecuencia que durante el transcurso del encuentro, Djokovic se había quejado de problemas en el tobillo, estómago y cadera, algo sobre lo que Andy Roddick, su siguiente rival en aquel torneo, bromeó diciendo que el serbio tenía 16 lesiones, entre ellas el ántrax o la gripe aviar.



Un año antes, en los cuartos de final de Madrid 2007, el serbio también tuvo que competir con molestias. en su duelo contra Mario Ancic se torció el tobillo izquierdo y tuvo que ser vendado. A pesar de ello, no sólo ganó, sino que además lo hizo por la vía rápida.

Ello por no hablar de sus innumerables problemas respiratorios, que si bien alguna que otra vez le han hecho dejar la pista, en otras ha servido para hacer gala de un repertorio de gestos de dolor y sufrimiento que luego no tenía nada que ver con el juego y las carreras que podía desarrollar en la pista.

Decir esta vez si juega lesionado y mermado seriamente o simplemente se trata de un nuevo episodio de exageración de la situación es complicado. Sólo él sabe realmente el dolor que siento y en qué medida le perjudica. Ahora bien, lo que está claro es que todo estos precedentes ya lo sitúan en el ojo del huracán, teniendo o no razón.

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