Marrero y Verdasco, dominantes ante Granollers y López

El dúo formado por el canario y el madrileño sumaron en Montecarlo su cuarta victoria ante la segunda mejor pareja del mundo

David Marrero y Fernando Verdasco son una pareja peligrosa. En 2012 sumaron cuatro trofeos ATP y estuvieron durante buena parte del curso con opciones de estar en Londres en el evento que reúne a los ocho mejores tándems del año. Sin embargo, parecen claramente inferiores a la pareja española del momento: Granollers y López. Marc y Marcel son semifinalistas del US Open, campeones del Masters 1000 de Roma y de la Copa Masters. Tienen un bagaje en torneos grandes y en el circuito de dobles que el canario y el madrileño no tienen. Entonces, ¿Por qué en cuatro enfrentamientos ante ellos la segunda mejor pareja del mundo solo ha conseguido ganar un set? En Punto de Break intentamos analizar los porqués.

La modalidad de dobles en el tenis es casi otro deporte. La ausencia de los mejores jugadores de individuales facilita la supervivencia de los llamados especialistas, jugadores veteranos que ya no pueden subsistir en el single y que encuentran en el circuito de parejas la oportunidad de seguir compitiendo y añadiendo trofeos a su palmarés. Sus peculiares reglas de puntuaje, con la inclusión del deciding point -por el cual se resuelve el juego al llegar al iguales, eligiendo el equipo que resta si el sacador debe servir a la zona de deuce o a la de la ventaja- o del super tie-break dota a los partidos de una igualdad y un dinamismo sin igual. Durante años no tuvimos una pareja española que se codeara con los mejores, pero desde el pasado curso ya no tenemos ese problema.

Marcel Granollers y Marc López fueron la pareja revelación de 2012. Unidos casi por casualidad, debido a la lesión de Tommy Robredo -pareja habitual del primero- y al deseo de Álex Corretja de formar un nuevo tándem de dobles sólido para el equipo español de la Copa Davis. Los catalanes empezaron sin hacer mucho ruido pero finalizaron la temporada como el tercer mejor dueto del curso, solo por detrás de los hermanos Bryan y de Paes-Stepanek. Su victoria en la Copa Masters, en el O2 Arena de Londres ante una grada repleta de aficionados, les colmó de gloria. Sin embargo, no es la única pareja nacional que destaca.

David Marrero y Fernando Verdasco también se hicieron notar la pasada campaña. Fueron un tándem más de rachas, pero en los catorce torneos que disputaron consiguieron ganar veinticinco partidos y perder solo diez. Cuatro entorchados, todos en tierra batida. Los dos primeros en la gira latinoamericana, donde triunfaron en Buenos Aires y Acapulco. Las dos coronas restantes, en la gira europea de verano, proclamándose campeones en Umag y Hamburgo. Se desfondaron un poco a final del año, y a pesar de alcanzar la final bajo techo en el ATP 500 de Valencia, se quedaron fuera de la Copa Masters por un par de posiciones. Sin embargo, había un hecho que llamaba mucho la atención. En las tres ocasiones en las que se habían enfrentado a Marcel y Marc, habían salido triunfadores y con suma facilidad.

Su primer enfrentamiento tuvo lugar en la final de Acapulco. En tierra batida, Fernando Verdasco se convierte en un jugador muy peligroso, incluido en la modalidad de dobles. El juego en los encuentros por parejas es más dinámico, y los tiros agresivos del madrileño pueden hacer mucho daño a un jugador como Marc López que normalmente se siente dominador en el fondo de pista ante cualquier veterano doblista que ose retarle a un intercambio. En el duelo Marrero-Granollers por la red, todo está más igualado, ya que el canario ha crecido en polvo de ladrillo y Marcel quizá no muestra tanto su nivel como en pistas rápidas si no que más bien se mantiene como un apoyo al tenis de fondo de Marc.

En México, David y Fernando ganaron en dos sets, al igual que en la final de Umag. En el idílico torneo veraniego que se celebra en Croacia, la actual segunda mejor pareja del mundo cayó de nuevo sin poder saborear la victoria en un parcial, pero consiguió forzar el tie-break en el segundo acto. Su tercera confrontación tuvo lugar en Valencia, sobre pista rápida indoor. Inesperadamente, de nuevo los a priori favoritos cayeron, sin ganar una sola manga y consiguiendo solo cinco juegos. Muchos expertos achacaron este hecho a que Marc y Marcel ya estaban clasificados para la Copa Masters y no quisieron forzar ya que López estaba tocado. De hecho, una semana después en París-Bercy ni siquiera participaron.

Tras meses sin verse las caras, esta tarde en Montecarlo volvieron a cruzarse. Granollers y López, sin unos primeros meses demasiado brillantes, pero afianzados en la segunda plaza del ranking ATP, se postulaban como los grandes candidatos para ganar casi cualquier torneo disputado en superficie lenta. Marrero y Verdasco, por su parte, abrieron el año con unos cuartos de final en el Open de Australia pero desde Melbourne Park solo habían sido capaces de ganar un partido. El resultado, esta vez más ajustado, pero con victoria de nuevo de David y Fer, evidencia lo dominante del duelo entre ambas parejas. 4-6, 6-2 y 10-4 para el canario y el madrileño que avanzan a cuartos de final y que deberían luchar por llegar lo más lejos posible. Potencial tienen para hacerlo bien. Es una pareja que se compenetra perfectamente, con Verdasco golpeando desde el fondo con seguridad y encontrando ese toque que no consigue cuando está solo en la pista, y con un Marrero que aporta la veteranía y las destrezas necesarias del especialista. Marc y Marcel no pueden con ellos y ojalá ninguna de las parejas que quedan presentes en Montecarlo consiga frenarles.

Comentarios recientes