Los mejores golpes de Grigor Dimitrov

El búlgaro volvió a sorprender en Montecarlo. Repasamos algunos de sus tiros más llamativos

Los mejores golpes de Grigor Dimitrov darían para disfrutan de una larga tarde de tenis. Apenas cuenta el búlgaro con 21 años en el expediente, pero su repertorio de tiros espectaculares que pueblan las videotecas de los más curiosos es generosamente amplio. Con mucho por demostrar aún, a menudo viendo ensalzado un futuro no acorde con su presente, el europeo constituye uno de los atractivos emergentes más interesantes del circuito.

Un tenista habitualmente adornado por mucha lírica en sus descripciones cuyas prestaciones físicas suelen quedar relegadas a un segundo plano. El búlgaro es un majestuoso portento deportivo. Un auténtico atleta. Tiene un toque extraordinario para dibujar golpes que dejan boquiabiertos a la grada, pero sustenta el juego en una fortaleza anatómica impresionante. Es muy complicado rebasar al de Haskovo con tiros ganadores. Su cobertura de pista es un valor al alza en la disciplina. Rara vez renuncia a una pelota por muy lejos que aterrice de su posición en un determinado momento. Y tiene impregnado en el sistema una capacidad demoledora para ejecutar golpes en carrera, con posición forzada. Un talento palpable para triunfar desde el escorzo. Muchos de sus tiros memorables no corresponden al alabado revés a una mano que corona su repertorio. Son acciones de pundonor, de pelea en el barro antes que tiros de salón. La superficie es indiferente: hay acciones en hierba, cemento, tierra batida, pistas cubiertas,... Cualquier entorno es propicio para llevar el cuerpo al límite.

En el Masters 1000 de Montecarlo ha vuelto a mostrar una de sus dotes más llamativas. La de recuperar de forma inverosímil un punto que parecía perdido hasta convertirlo en el lance del día. Un merecimiento que concede ATP. Nada menos que con un top10, Janko Tipsarevic, al otro lado de la red. En Punto de Break repasamos algunos de los mejores puntos en la carrera profesional del búlgaro. Su objetivo del año, según reconoció en Roquebrune, es ser top20. “Bastante factible” comentó. Eso debe de pensar con frecuencia al encarar acciones a priori imposibles.

Grigor y el motor de arranque | Rotterdam 2013 | La cinta es un elemento traicionero para los jugadores. Según qué momento, puede convertirse en un poderoso aliado o en el peor enemigo. En este caso, la diosa fortuna parecía querer acompañar a Marcos Baghdatis. En mitad de un intercambio de golpes de fondo, un revés paralelo del chipriota besa la cinta, quedando la pelota suspendida en el aire. La inercia que lleva la esfera le hace continuar levemente su movimiento frontal, lo justo para caer en la cancha de Grigor. El búlgaro, desplazado tras la línea de fondo pone en práctica una demostración de virtudes. Una arrancada explosiva para llegar a una bola lejana, una flexibilidad admirable para recogerla a un palmo del suelo y un tacto privilegiado para no sólo salvar la red sino también situarla en la línea.

Dimitrov responde desde el suelo | Miami 2012 | El búlgaro está aguantando un test de madurez. Escudriñado por una grada de 13.000 butacas, mantiene un firme pulso ante el checo Berdych. Se encuentra a apenas dos juegos de lograr algo inaudito en su trayectoria: mandar a la lona a uno de los diez primeros. Y hacerlo, además, en uno de los grandes torneos de la temporada. No va a dar una bola por perdida y así se lo hace saber a su espigado oponente. Ambos están partiendo la bola, exigiendo una marcha extra al desplazar las zapatillas. Un contrapié manda al búlgaro al suelo que, sentado sobre el cemento, a duras penas logra devolver la esfera. Terminaría ganando el encuentro.

El bote pronto imposible | Basilea 2012 | Un golpe fuera de catálogo. De esas acciones que deberían llevar adherida la etiqueta de ‘ejecutado por profesionales en circuito cerrado’ o ‘esto es peligroso, les rogamos no lo intenten en sus casas’. Considerado por no pocos el mejor punto ATP de la temporada 2012. Aunque Roger Federer no ganase el torneo helvético, los asistentes al evento pudieron llevarse un gran recuerdo del evento. Dimitrov hizo de la improvisación virtud para dejar cariacontecidos a los asistentes. Bregando ante el serbio Troicki, el búlgaro extendió el abanico hasta un límite insospechado. Grigor buscaba ganar el centro de pista para terminar de cubrir la red. Sin embargo, un revés cruzado de Viktor le coge desprevenido, dejando la bola a su espalda. Dimitrov optó por un bote pronto inverosímil. Impagable la reacción de Troicki.

Volando en arcilla | Montecarlo 2013 | Se estrenaba Dimitrov en el principado encarando un panorama poco halagüeño. Sobre la peor superficie de su carrera, ante un miembro del top10 (de esos antes los que contaba 18 derrotas en 19 partidos). Pero los moldes están para romperlos, y eso fue lo que hizo el 34 del mundo a orillas del mediterráneo. El momento muestra una acción de múltiples lecturas respecto al búlgaro. Con el partido encarrilado (7-6 5-1) ejecuta un lance de riesgo físico evidente, exponiendo su cuerpo a una mala caída de forma aparentemente innecesaria. Por otro lado, no da por perdida una pelota pese a tener la victoria a cuatro puntos de distancia y gozando de amplio margen de error. Una bola abierta sobre su revés es recuperada saltando en plancha. De espaldas a la red, con el cuerpo totalmente suspendido en el aire y en plena extensión, consigue poner la esfera en juego. Y ganar el punto. Y quebrar después a Janko para ganar el partido.

Recorriendo Australia en zapatillas | Copa Hopman 2012 | Otra demostración del derroche físico que acompaña cada partido del búlgaro. Cualquier área de la pista es susceptible de recibir su sombra. La silueta de Grigor de acá para allá, como un perro entreteniendo la mirada con el volar de una mosca. No pierde de vista la esfera hasta hacerla suya. En Perth, durante la prestigiosa exhibición que abre la temporada antes de volar al primer grande del curso, Dimitrov hizo ver a Mardy Fish que el carácter lúdico del partido se quedaba en los tickets de entrada. Sometió al norteamericano, diez años mayor que él, a una auténtica demolición deportiva. En el punto en cuestión, Fish dicta juego. Apenas se mueve, enviando a Grigor contra las esquinas y finalmente atrayéndole a la red. A todo responde apresurado el búlgaro, visitando las cuatro vértices de la pista, hasta sellar una colosal carrera frontal que casi le hace perder el equilibrio.

All England, hasta las raíces | Wimbledon 2011 | Apenas en el tercer partido de su carrera sobre la hierba de Londres, el talento de Haskovo dio buena muestra de su potencial pisando briznas. Un partido intensísimo ante Tsonga, que bien podía haber llegado al quinto set, tuvo momentos memorables. El francés saltaría la red al término del partido para abrazar a su veinteañero oponente y reconocer el mérito del sudor derramado. En mitad de un pulso de frenético ritmo, el tiro que poco a poco parece ir convirtiéndose en referencia del búlgaro, eso que llaman ‘signature shot’ en los círculos anglosajones . Tras un intecambio a tumbar abierta, Grigor busca traerse a Jo-Wilfried a la red con un revés cortado. El francés llega en estampida y conecta una poderosa derecha paralela. Vendido, Dimitrov opta por lanzarse en plancha a por la esfera acunándola con el revés. Sin acierto en este caso.

Con 17 años, desafiando a Nadal | Rotterdam 2009 | Pocos tenistas se recuerdan que hayan tenido semejante desparpajo, con una edad tan temprana, al enfrentar por primera vez a una gran estrella de la disciplina. Dimitrov lo hizo, y de qué manera, en su estreno ante el mallorquín tres años atrás bajo la bóveda de Rotterdam. No habrán sido muchos los intercambios de 25 golpes culminado con un winner que el balear haya cedido a lo largo de su carrera. Nuevamente Dimitrov vuelve a mostrar esa mezcolanza de buenas manos y mejores piernas para hacer suyo lo que parece blindado en la coraza del oponente. Tras un intercambio de fondo, opta por su frecuente acción de atraer al oponente a la red. Nadal responde con una precisa contradejada, pero Grigor no duda en lanzar su cuerpo contra la superficie para recoger la esfera a un palmo del suelo y sellar la acción.

A menudo comparado con Federer. Un hombre del que dicen, parece no romper a sudar. Esa es una esfera que quizá el esquema de Grigor no comparta con el suizo. Buenas muestras hay de ello.

Si recuerdas algún otro gran momento de Grigor Dimitrov o deseas comentar alguna de las acciones más arriba incluidas, no dudes en hacerlo en la sección habilitada a tal efecto.

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