Isner triunfa sobre Almagro en Houston

El estadounidense conquistó su primer título en superficies lentas sobre la arcilla tejana

No era el favorito pero se ha acabado llevando el triunfo. El estadounidense John Isner dio la sorpresa en la final del ATP 250 de Houston al derrotar en la final a Nicolás Almagro en dos sets. El jugador local suma de esta forma su sexta corona como profesional, la primera que consigue en un torneo disputado sobre polvo de ladrillo.

El inicio de temporada para John Isner no ha sido el que sueñan la mayoría de jugadores. Inició el curso con unas molestias físicas que le impidieron rendir al 100% en la Copa Hopman, el torneo mixto que abre el año. Jugó Sydney bastante mermado, y tras ceder ante Ryan Harrison en la segunda ronda del evento anunció que no podía ser de la partida en el Open de Australia por una tendinitis en la rodilla. De esta forma, el estadounidense se perdía el primer Grand Slam del año.

Reapareció en la Copa Davis, jugando para su país en la primera ronda ante Brasil. Batió a Thiago Alves en tres sets pero fue derrotado, en la pista dura indoor que los de Courier pusieron, ante Thomaz Bellucci, un especialista en tierra batida. Los visitantes igualaron la eliminatoria pero afortunadamente para Estados Unidos, Querrey resolvió la eliminatoria para los suyos. A pesar de la victoria, las sensaciones para Isner no eran nada buenas. Y en el horizonte: Indian Wells. Sobre el valle de Coachella había disputado el curso anterior el mejor tenis de su carrera, que le había permitido llegar a la final ante Roger Federer. Sin embargo, en el 2013 sus guarismos eran bien distintos.

Si en la temporada anterior Isner inició la gira de eventos estadounidenses de los meses de febrero y marzo con el top-ten a tiro, en esta ocasión las circunstancias le obligaban a rendir por encima de lo que había mostrado en los primeros torneos del curso si no quería abandonar las veinte primeras plazas de la clasificación mundial. El bagaje fue ciertamente descorazonador. En San José cedió en semifinales ante Tommy Haas, y en Delray Beach en la misma ronda pero cayendo ante Edouard Roger-Vasselin, en esos momentos el 105 del ranking ATP. Peor suerte corrió en torneos de mayor enjundia. En el evento 500 de Memphis ni pasó la primera ronda tras ser derrotado por Dodig, y en Indian Wells su verdugo fue el siempre combativo Hewitt, también el encuentro de debut.

La tempranera derrota en el torneo californiano le hizo descender ocho posiciones en las listas de entradas, perdiendo de paso su condición de top20. En Miami, sus prestaciones no mejoraron. A Isner le faltaba chispa. Ganó de milagro a Dodig en el encuentro de debut, vengándose así de su derrota en Tennessee, pero nada pudo hacer ante Marin Cilic, un experto en batir a grandes cañoneros como el de Greensboro. Con la Copa Davis en el horizonte, el rendimiento de ‘Big John’ no otorgaba demasiadas esperanzas a su nación. Y solo tuvo que disputar un partido, como número dos y ante Novak Djokovic, el mejor jugador del circuito. Derrota en tres sets y Estados Unidos eliminada en cuartos de final.

En un estado de forma bastante preocupante llegaba John Isner a la temporada de tierra batida 2013. Su primera parada, era un torneo clásico en su calendario: ell evento ATP 250 de Houston. Finalista en el curso anterior, como otros muchos jugadores locales, iba a por todas. A pesar de que el plantel era el mejor en muchos años, con tenistas de la talla de Almagro, Haas o Verdasco presentes, el estadounidense fue pasando rondas. Primero tuvo que lidiar ante una joven promesa como es Jack Sock. Partido muy complicado entre dos sacadores con un juego muy plano. La mayor experiencia del número 23 del mundo se acabó imponiendo en el desempate del acto decisivo.

En cuartos de final su víctima fue el lituano Ricardas Berankis. A pesar de no haber sumado ninguna victoria en arcilla a nivel ATP hasta esta semana, el joven jugador europeo demostró un muy buen nivel tenístico, forzando al gigantón la tercera manga. Aún así, insuficiente para apartar a Isner de las semifinales del torneo. Y en esa ronda llegaría la reedición de la final. Ante Juan Mónaco, pudimos ver por primera vez en todo el curso a un jugador que luchó contra las adversidades a pesar de haber empezado el encuentro agarrotado. Perdió la primera manga por seis juegos a uno pero se rehizo apuntándose los dos siguientes parciales por un doble seis a cuatro. El campeón había caído.

En el partido por el título, esperaba Almagro, un jugador con doce títulos ATP y dieciocho finales en su currículum. Todas sobre tierra batida. Pero eso a John no pareció importante. Golpes potentes desde el fondo de pista, empezando por un saque demoledor, acabaron desquiciando al español, que finalizó el partido viendo como su rival lograba su sexta corona como profesional, la primera sobre una superficie lenta. Con la Wild Card que aceptó para disputar el primer Masters 1000 de la temporada de arcilla, hará su primera aparición en el Montecarlo Country Club. Ya demostró en Copa Davis que es capaz de ganar a jugadores de la talla de Federer o Tsonga sobre polvo de ladrillo. No hay que fiarse de él. Cuando parecía aletargado, se ha apuntado un nuevo trofeo a su palmarés. Isner ha despertado.

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