Las ausencias en el Masters 1000 de Montecarlo

Federer y Ferrer son las bajas más sensibles del torneo monegasco

La temporada de tierra batida 2013 ya está aquí y con ella llega la celebración del Masters 1000 de Montecarlo. La primera gran batalla sobre polvo ladrillo va a dar comienzo. Desde 2009, el evento del Principado es el único de su categoría que no es obligatorio, por lo que varios jugadores desde hace unas temporadas deciden no jugar en el torneo monegasco. Comparte junto a París-Bercy el dudoso honor de ser una de las grandes plazas más perjudicadas por las bajas de tenistas ubicados en el top-ten.

El Montecarlo Country Club acoge la primera cita grande de la temporada de tierra batida. Durante nueve semanas el circuito se mancha los calcetines y los jugadores parecen gladiadores sobre la arcilla naranja. Luchando contra bolas imposible, efectos endiablados y físicos portentosos. Y todo comienza en el Principado de Mónaco. Un evento con solera, un clásico del calendario ATP. Rafael Nadal ejerce desde el año 2005 una verdadera dictadura, acumulando ocho entorchados de forma consecutiva. Desde hace cuatro temporadas, Montecarlo es el único Masters 1000 no obligatorio para los tenistas, contabilizando en el llamado ranking breakdown -aquel que desglosa los puntos conseguidos durante los últimos 365 días- como uno de los cuatro mejores resultados en torneos 500 que un jugador debe disputar durante toda la temporada. Este hecho hace que edición tras edición se sucedan las bajas. La mayoría de ellas las protagonizan nombres que no se sienten demasiado cómodos en polvo de ladrillo. Repasamos en las siguientes líneas las ausencias más notables.

Roger Federer - Este trofeo no luce en el palmarés del genio de Basilea por la existencia de Rafael Nadal. Durante tres temporadas consecutivas –de 2006 a 2008- el suizo volvió a tropezar en la misma piedra una y otra vez. El balear le ganó en las tres finales que se disputaron, impidiéndole sumar en su nómina uno de los torneos clásicos que todo gran jugador con un palmarés como el que tiene Roger debería poseer. El debut del actual número tres del mundo se produjo en 1999 cuando perdió en primera ronda ante el estadounidense Vincent Spadea. En diez ediciones ha ganado un total de veintitrés partidos, y desde que Montecarlo no es un evento obligatorio solo se ha apuntado en 2009. Hace dos temporadas tampoco lo hizo pero finalmente pidió una invitación, cayendo en cuartos de final ante Jürgen Melzer. Aquejado de unas molestias en la espalda desde el torneo de Indian Wells, prefiere seguir entrenando en tierra antes de afrontar la defensa del título cosechado la pasada temporada en Madrid.

David Ferrer - El alicantino no podrá luchar por el título en el Principado en la que iba a ser su décima participación. Unas molestias en el psoas de su pierna izquierda, lesión que arrastra desde el Masters 1000 de Miami, le impedirán formar parte del elenco que luchará por llevarse el trofeo en el Montecarlo Country Club. El idilio del de Jávea con el evento monegasco viene de lejos. En 2005, año de su irrupción como tenista top-20, llegó a los cuartos de final cayendo solo ante Guillermo Cañas en un durísimo partido. Repitiría ronda en las siguientes tres ediciones, cayendo dos veces ante Federer y una ante Nadal. Precisamente el balear fue el que le frenó en las semifinales de 2010, y en la final de 2011, su mejor resultado en el primer gran torneo de la temporada de tierra batida. El pasado curso cayó en su encuentro de debut ante el siempre peligroso Thomaz Bellucci, por lo que su no participación en esta temporada le hará perder una gran oportunidad de sumar puntos de cara al ranking ATP.

Kei Nishikori - El japonés, número dieciséis del mundo, no ha demostrado en su corta carrera una gran predilección por la tierra batida. A pesar de ello, tiene algún que otro resultado interesante, como la final en el ATP 250 de Houston hace dos temporadas o los cuartos de final logrados en el Conde de Godó el pasado curso. En Montecarlo solo ha participado en una ocasión, fue hace tan solo un año, cuajando una gran actuación, ganando sin complicaciones a Ramos y Mathieu y cayendo en octavos de final ante todo un top-ten como Tomas Berdych en tres sets. Esta temporada ha decidido tomarse el inicio de la arcilla con más calma y empezará su incursión en el polvo de ladrillo en Barcelona.


John Isner - Sobre tierra batida, el gigante de Greensboro es un jugador mucho más competente de lo que parece. Le forzó en su día la quinta manga en la primera ronda de Roland Garrós al mismísimo Rafael Nadal y en Copa Davis tiene victorias sobre Roger Federer y Jo-Wilfried Tsonga. Sin embargo, en el circuito nunca ha acabado de rendir a un nivel óptimo. La final en Houston de la pasada temporada es su mejor resultado, pero en este 2013 que no está yendo nada bien para él, no parece que una superficie lenta sea el remedio para los males del estadounidense. Seguirá, por tanto, inédito en el torneo de monegasco, como la mayoría de jugadores procedentes de su país.

Sam Querrey - Las características del californiano le hacen ser peligroso hasta en tierra batida. A pesar de su altura, su movilidad desde la línea del fondo es óptima, y tiene golpes suficientemente potentes como parece hacer daño. A tres sets, a pesar de tener que jugar en canchas lentas, puede dar un susto a cualquiera. Le ganó, por ejemplo, un set en la tierra de Madrid a Nadal en la Copa Davis. Su única incursión en Montecarlo se produjo en 2008 y no le fue nada mal. Victorias sobre Moyá, Seppi y Gasquet -en esos momentos noveno mejor jugador del mundo- antes de perder ante Novak Djokovic en cuartos de final. Sorprendentemente, no se le ha vuelto a ver por el Principado. Y este año, por desgracia, no será una excepción.

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