Andy Murray, ¿un tenista de nivel Top 10 en tierra batida?

El escocés afronta la gira europea de tierra batida con la esperanza de dar un salto de calidad respecto a años pasados

Andy Murray afronta la temporada de tierra batida como número 2 del mundo. El escocés no es un especialista en este tipo de canchas como demuestra el hecho de que jamás ha sido capaz de llegar siquiera a una final en esta superficie. ¿Tiene realmente nivel de Top 10 en tierra batida?

Andy Murray es el número 2 del mundo. La gran alternativa, ya consolidada de una vez por todas, a ese trío de ases que conforman Novak Djokovic, Rafa Nadal y Roger Federer. Un jugador excelso, acostumbrado por fin a las mieles del éxito de cotas altas en 2012 tras llevarse a su casa ese tan deseado primer Grand Slam en Nueva York y la medalla de oro en su amada hierba de Wimbledon. Un hombre, que por si fuera poco, tiene la moral por las nubes tras hacerse con su segundo torneo de Miami, el noveno Masters 1000 de su carrera.

Murray no ha pasado nunca de semifinales en un torneo sobre tierra.

Sin embargo, junto a todas estas bondades descritas, presenta el escocés una cara B cada vez que afronta la temporada de tierra batida. En las canchas más lentas, donde su juego defensivo debería de ser elevado a la máxima expresión, donde sus movimientos deberían de ser de los más naturales posibles habida cuenta que desde bien joven entrenó en la superficie (con 15 años estuvo en la Academia Sánchez-Casal en Barcelona 18 meses), donde sus pocos errores no forzados deberían ser las tumbas de sus rivales, Murray sufre más de la cuenta.

Quizás, porque su primer saque, tan definitivo en otros terrenos, no le ayude tanto a ganar puntos gratis, quizás porque sus desplazamientos no sean todo lo adecuados que sí lo son en otras superficies, o quizás porque las bolas altas de los rivales le incomoden más de la cuenta, el caso es que el tenista de Dunblane sorprende en arcilla por sus “bajas prestaciones” en un tipo de pista que debería irle como anillo al dedo.

De hecho, es Murray junto a Jo-Wilfried Tsonga y Milos Raonic -dos reputados sacadores- uno de los tres únicos tenistas de todo el Top 20 capaz de no sólo no alzar un título en tierra, sino siquiera de no arribar a una final sobre la superficie. Un mal dato, como también el que apunta que el británico sólo ha ganado a un Top 10 en polvo de ladrillo (Nicolay Davydenko cuando era número 9 en los cuartos de Monte Carlo 2009) en toda su carrera y que sume con las seis primeras raquetas mundiales actual un desolador balance de 0 victorias por 12 derrotas.

Balance Andy Murray contra el Top 6 en tierra

Novak Djokovic: 0 victorias, 2 derrotas

Roger Federer: nunca jugaron

David Ferrer: 0 victorias, 4 derrotas

Rafa Nadal: 0 victorias, 4 derrotas

Tomas Berdych: 0 victorias, 2 derrotas

Números negativos, como lo son su escaso 61% de porcentaje de relación victorias-derrotas en arcilla (47-30), distante de otras marcas mucho más respetables en otras superficies más veloces como la hierba (61-14, 81, 3%), la pista rápida (282-78, 78,3%).

Extraños números, que duda cabe, que no obstante, no deben esconder que pese a ello es Murray siempre una amenaza sea cual sea el suelo, pues no hay que olvidar que el escocés ya ha sido capaz de llegar a las semifinales de Roland Garros o de los Masters 1000 de Roma -donde estuvo a un paso de derrotar a un Novak Djokovic que se encontraba inmerso en una racha de imbatibilidad espectacular- o Monte Carlo, donde incluso en 2011 se permitió el lujo de arrancarle un set a Rafa Nadal siendo junto al mencionado serbio el único en hacerlo en las últimas seis ediciones del torneo monegasco.

Y es que en esas brillantes actuaciones debe ampararse Murray en los próximos meses para consolidar que su intención de ser algún día número 1 del mundo va en serio. La arcilla reparte muchos puntos, y sabe que por aquí se le han escapado otras temporadas, la oportunidad de estar cerca del liderato del ranking, todo lo contrario que sus rivales más directos en la clasificación, acostumbrados a brillar, unos más que otros, en canchas lentas.

A 3750 puntos de Djokovic y con 80 unidades de ventaja respecto al suizo, Murray pondrá en juego 720 puntos de aquí al final de Roland Garros, por los 2580 del serbio, los 2080 de Federer o los 1560 de David Ferrer. El número 2 parece asegurado hasta Wimbledon, por lo menos, pero sabe que la única manera de dar el salto al liderato del ranking pasa por brillar en tierra. Si lo hace, ser número 1 del mundo, estará muy cerca.

Puntos obtenidos en tierra batida en todo el 2012

1. Nadal 5490

2. Djokovic 2580

3. Ferrer 2410

4. Federer 2080

5. Almagro 1570

6. Berdych 1320

7. J.Monaco 1210

8. Tipsarevic 1165

9. Del Potro 1060

10. Simon 1015

11. Cilic 805

12. Seppi 745

13. Murray 720

14. Wawrinka 710

15. Verdasco 675

LA APUESTA del día

Comentarios recientes