Raonic y Janowicz, ¿futuros Top 10 o simples buenos sacadores?

Ambos jugadores son los líderes este fin de semana de sus equipos pese a no estar respondiendo a las altas expectativas

Milos Raonic y Jerzy Janowicz son dos de los mejores sacadores del mundo. Ambos afrontan sus eliminatorias de Copa Davis como líderes de sus equipos. Sin embargo, sus actuaciones en este 2013 están sembrando dudas. ¿Son realmente futuros Top 10 o simples buenos sacadores?

Milos Raonic y Jerzy Janowicz afrontan este fin de semana citas importantes. El canadiense será el líder de su país en la eliminatoria de cuartos de final contra Italia. Sobre él, pasarán buena parte de las opciones de Canadá de conseguir entrar por primera vez en su historia en las semifinales del torneo de la Ensaladera. Más modesto en su objetivo, pero no por ello menos decisivo para su país, competirá Janowicz en el duelo que debe medir a Polonia frente a Sudáfrica por una plaza en el playoff de ascenso del próximo mes de septiembre al Grupo Mundial.

Raonic ha ganado cuatro títulos en su carrera.

Objetivos y retos diferentes para tenistas que comparten un cierto paralelismo. Nacidos a finales del año 90 (Janowicz es un mes y medio más joven), los dos son tremendos sacadores por encima de los 200 kilómetros por hora, altos (196 cms el canadiense, 203 el polaco) y con enorme proyección en el circuito que, sin embargo, no acaban de dar el gran salto definitivo que de ellos se espera, lo que hace plantear dudas acerca de su potencial real.

Raonic es de los dos el que más buenos resultados hasta la fecha ha conseguido. Su aparición en los octavos de final del Open de Australia 2011 con apenas 20 años le auguraba un futuro brillante y un rápido ascenso en la clasificación. Su servicio, el más definitivo de todos (es el jugador que más puntos gana con su primer saque) y una derecha demoledora le hicieron adjudicarse en 2012 dos títulos que parecían encaminarle al Top 10. Sin embargo, lejos de conseguirlo, el norteamericano se ha estancado de forma peligrosa.

En sus últimos 20 torneos sólo ha estado en dos semifinales, e incluso, en los nueve más recientes, sólo ha pisado una vez los cuartos de final, en San José, donde eso sí se llevó el título por tercera vez consecutiva, si bien sin adversarios de primer orden enfrente. Pobre bagaje, más cuando éstos nueve han sido disputados sobre pista dura, la superficie que mejor se adapta a sus condiciones. Si en noviembre pasado lograba acabar como 13º del mundo en lo que es su mejor puesto, este mes de abril su ubicación se ha retrasado hasta aparecer como 16º, puesto que aún podría ser inferior si no defiende con éxito las semifinales de Barcelona, en apenas tres semanas con 180 puntos en juego.

Su trabajo de pretemporada, especialmente en la volea y el resto ha sido encomiable, pero no parece que los frutos estén dándose hasta el momento. Raonic gana tan sólo el 17% de los juegos donde resta, sin duda uno de su grandes hándicaps, lo que le sitúa en las estadísticas de la ATP como el 58º jugador que más juegos logra al servicio del adversario, cifras casi idénticas a las logradas el curso pasado. Un punto débil como también su movilidad. Su alta estatura y su enorme corpulencia son otro de los problemas a afrontar, más en un deporte que cada vez tiende más a puntos largos y disputados y a perjudicar con bolas y pistas más lentas a los jugadores de estilo más directo.

Ello le pasa factura, especialmente en los mejores torneos, allí donde se dan cita los mejores, pues estamos hablando de un tenista que apenas suma dos presencias de cuartos de final en Masters 1000 (los dos en el pasado verano tras la disputa de los JJOO) y otras tres en octavos de final de Grand Slams.

Algo similar o incluso peor le sucede a Jerzy Janowicz. Desde que explotara logrando llegar a la final de París-Bercy eliminando por el camino a cinco Top 20, su relación con la victoria no ha sido todo lo buena que se esperaba de él. No ha ganado a ningún jugador situado dentro de los 30 primeros del mundo en toda su carrera si exceptuamos esa semana mágica de París y tan sólo los cuartos de Marsella jalonan una trayectoria un tanto decepcionante.

Janowicz nunca ha vencido a un Top 30 fuera de París-Bercy.

Su saque como se demostró en pista cubierta es letal, pero lejos de ella, el depender de él en exceso le crea problemas difíciles de salvar. Su resto no funciona, y su juego de pista parece no hacer tanto daño cuando se tiene que enfrentar a la resistencia del aire, donde los rivales tienen más tiempos para detener sus golpes planos.

Un halo de esperanza

Dicho todo ello, no quiere decir que en, absoluto, esté todo perdido. Es más, con 22 años aún hay margen para mejorar. El problema es que éste cada vez se reduce más y mientras el tiempo pasa, la evolución no avanza según los pasos deseados. Más bien al contrario, lo que nos da a pensar si son realmente futuros Top 10 y potenciales ganadores de torneos importantes, o simplemente animadores del circuito que si tienen un buen día al servicio pueden ganar a cualquiera.

Algunos datos relevantes de Milos Raonic:

No ha ganado nunca a Novak Djokovic, Rafa Nadal (0-2) o Roger Federer (0-4) o David Ferrer (0-4). Sí, a Andy Murray con quien tiene un cara a cara favorable de 3-2.

Cuatro títulos en su carrera, todos ellos ATP 250. Tres finales más, siempre en ATP 500.

Nunca pisó las semifinales de un Masters 1000 o Grand Slam.

Algunos datos relevantes de Jerzy Janowicz:

Salvo en París-Bercy, no presenta victoria alguna sobre algún jugador situado en el Top 30.

Una única final en Bercy y un cuarto de final en Marsella son sus dos mejores resultados en torneos ATP.

Pese a sólo haber vencido un partido sobre tierra batida en torneos ATP en su carrera, sí ha ganado tres Challenger (2012) sobre esta misma superficie.

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