Ferrer y Nadal: la carrera a Roland Garros

Quedan 50 días para dirimir el orden de cabezas de serie en el Grand Slam parisino: David y Rafa optan al cuarto puesto

David Ferrer y Rafael Nadal bregarán en una carrera por el número 4 ATP con Roland Garros en el horizonte. Una posición privilegio de cara al Grand Slam de arcilla con vinculaciones importantes en materia de cruces: quien ocupa el cuarto escalón del circuito antes de llegar a París evitará al top3 hasta las semifinales del torneo.

De cara a la configuración de los cuadros finales del Grand Slam francés hay dos fechas importantes: por un lado, el 15 de abril. Tal día, apenas dos semanas por delante, marcará el corte de entradas directas para acudir a competir en el Bosque de Bolonia. Es decir, el ranking de ese día, justo antes de arrancar el Masters 1000 de Montecarlo, determinará qué tenistas tienen una plaza asegurada en el cuadro principal de Roland Garros en base a méritos de clasificación. Sin embargo, queda un cabo suelto. La otra fecha importante. La que decide el orden de los cabezas de serie. Para primar en cierta medida los desempeños sobre arcilla, tal jerarquía se posterga hasta la conclusión del Masters 1000 de Roma. Es decir, una vez disputada toda la gira europea de tierra batida previa al Abierto de Francia. Por tanto, las clasificaciones oficiales del 20 de mayo de 2013 determinarán el orden de preclasificados para Roland Garros. Ese es el horizonte al que miran Ferrer y Nadal. Una meta a 50 días de distancia cuyo alcance en cuarta posición tiene un premio: un cuadro potencialmente más abierto en París.

No es necesario manejar con habilidad los entresijos del ranking masculino para comprender que Rafael Nadal tiene ante sí una empresa de dificultad notable. La distancia de que disfruta David Ferrer respecto al mallorquín en las listas es notable, aunque el escenario era mucho más negro antes de que Rafa emprendiera su regreso a competición.

¿Cómo estaba el panorama cuando Nadal reemprendió la marcha competitiva en Viña del Mar tras siete meses de cautiverio deportivo? Al aterrizar en Chile, el mallorquín afrontaba una causa perdida. Nada menos que una brecha 1.465 unidades lo separaban del cuarto puesto ya en manos de Ferrer. Sin embargo, su triunfal periplo en arcillas latinoamericanas (final en Viña del Mar, título en Sao Paulo, título en Acapulco) fue disparando su renta de puntos de manera progresiva. El hecho de salir campeón en Indian Wells (unido a la derrota en primera ronda de Ferrer), mejorando con creces su puesto de semifinalista en 2012, le ofrecieron un escenario inimaginable al retornar a competición un mes atrás: había recuperado el número 4 del mundo. Algo que parecía inviable hasta Roland Garros se había conseguido antes de llegar siquiera a la arcilla europea.

Sin embargo, la decisión de renunciar a Miami ha vuelto a soterrar su clasificación respecto al alicantino. No acudir a un Masters 1000 donde se protegía estatus de semifinalista fue una muestra de confianza y voluntad de no precipitar acontecimientos. Era evidente que castigaría buena parte de sus opciones de llegar en cuarta posición a Roland Garros. El gran papel de David, a un punto de ganar el título, acentuó tal viraje. De esta manera, antes de abrir la gira europea de arcilla, el alicantino cuenta con una nada desdeñable renta de 665 puntos.

¿Qué tienen por delante? Ambos jugadores presentan una planificación de calendario idéntica con vistas a Roland Garros. Dos referentes en arcilla, acudirán a los enclaves más importantes en la superficie. Así, cuatro citas configuran sus hojas de ruta: ATP 500 Barcelona, Masters 1000 de Montecarlo, Masters 1000 de Madrid y Masters 1000 de Roma. En total, 3.500 puntos puestos en liza concentrados en apenas un mes de competición. Un auténtico sprint sin receso hasta culminar el viaje en París.

¿Qué defiende cada uno? El tenis es una disciplina de carácter revisionista en materia de resultados. Lo logrado durante el año anterior tiene incidencia directa en la clasificación del presente. En ese sentido, Nadal encara un panorama donde tiene complicado recortar terreno a Ferrer. Dicho de forma directa, debe firmar una gira prácticamente perfecta y esperar que David doble la rodilla más de lo debido. Durante 2012 Rafa firmó una de sus mejores giras sobre la superficie, sin entregar un solo partido en polvo de ladrillo rojo y únicamente cediendo sobre la arenosa pista de Madrid.

Defensa de puntos de Nadal

ATP 500 de Barcelona – Campeón (500 unidades)

Masters 1000 de Montecarlo – Campeón (1000 unidades)

Masters 1000 de Madrid – Octavos de final (90 unidades)

Masters 1000 de Roma – Campeón (1000 unidades)

Puntaje total a defender – 2590 unidades

Defensa de puntos de Ferrer

ATP 500 de Barcelona – Final (300 unidades)

Masters 1000 de Montecarlo – Dieciseisavos de final (10 unidades). No forman parte de su ranking.

Masters 1000 de Madrid - Cuartos de final (180 unidades)

Masters 1000 de Roma – Semifinales (360 unidades)

Puntaje total a defender – 840 unidades

Circunstancias especiales de David Ferrer:

- perderá 80 puntos correspondientes a los cuartos de final de Copa Davis 2012

- en Barcelona -vigente finalista- únicamente se expone a perder 50 puntos (si cediese antes de la final, sustituiría su resultado a nivel de ranking con un ATP 250 ganado). Tiene las espaldas bien cubiertas.

- sólo sumará puntos en Montecarlo si alcanza al menos las semifinales (y habría que restarle 250 puntos al resultado obtenido).

Agradecimiento a @pedroRFET en la configuración de estos escenarios.

De lo expuesto anteriormente observamos distintos detalles dignos de mención. Primero y más importante: Rafael Nadal protege 1.730 unidades más que David Ferrer en la gira europea de arcilla. Teniendo en cuenta que también parte con un déficit de más de 600 puntos, estamos hablando de una piedra muy pesada en la mochila. Una desventaja virtual superior a las 2.000 unidades.

De las cuatro plazas a visitar Nadal únicamente tiene margen de mejora en Madrid, donde firmó octavos de final en la edición de 2012. Ahí fiará gran parte de sus opciones. Es el único torneo donde depende de sí mismo para recortar distancias con David. En el resto de eventos (Barcelona, Montecarlo, Roma) salir campeón es prácticamente la única opción de no ceder más terreno. Decimos optar a no ver más abierta la brecha porque ni siquiera revalidando la corona tiene asegurado acortar distancias con David, quien debiera firmar resultados más pobres que en 2012 para que Nadal pudiera estrechar el cerco.

Madrid y Roma pueden ser las citas clave para Ferrer. Ambos son torneos obligatorios (no hay lugar a que David se cubra las espaldas a resultados pobres sustituyendo puntos con eventos pequeños ganados que a día de hoy no cuenten en su clasificación). Y en ambas plazas defiende 540 de las 840 unidades que protege hasta Roland Garros. Pero, en líneas generales, está bien protegido respecto a Nadal.

En definitiva, el mallorquín parte en circunstancia muy adversa, apenas tiene margen de error y no depende de sí mismo para lograr el objetivo.

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