El globo de Sharapova en Miami

La número 2 sorprendió a Serena con un recurso ejecutado con extrema precisión

María Sharapova saltó a la central de Crandon Park con un objetivo en mente: plantar batalla a Serena Williams. Una circunstancia de competición ausente en sus últimos enfrentamientos pero grabado a fuego en el espíritu de la siberiana durante el primer set y mitad del segundo en la final.

Muy concentrada en el arranque, convencida de sus opciones, la cinco veces finalista del torneo de Florida opuso resistencia a la estadounidense sin importar el área de juego. Llegó, incluso, a discutir con fiereza intercambios de fondo donde a priori Serena debía mostrarse superior.

Buen ejemplo de ello viene ilustrado por uno de los mejores puntos del encuentro. En el cuarto juego del segundo parcial, Sharapova se está agarrando al encuentro. Al comenzar el segundo acto Serena intenta hacer virar el curso de los acontecimientos hacia su terreno. De entrada rompe el servicio de la rusa y los fantasmas de antaño pueden comenzar a aparecer sobre la central de Miami.

Sin embargo, Sharapova ha reaccionado de inmediato devolviendo la rotura e intenta volver a establecer la igualdad al servicio. El partido camina por una fase delicada para Sharapova. Sus tiros ya han comenzado a perder la profundidad del arranque. Con frecuencia creciente, sus esferas toman tierra sin superar la línea de servicio.

Serena comienza a manejar la situación en los puntos discutidos tras la línea de base. María compite con más alma que cuerpo. Mostrando su progreso en una moderada movilidad, aguanta con rabia el zarandeo al que pronto le somete Williams. Dando la sensación de ir unas décimas de segundo por detrás en el intercambio. Serena decide donde va la bola, Sharapova hace metros y metros de un lado a otro.

La norteamericana aprovecha el retroceso de María para entrar en pista y tratar de cerrar en la red un rally dominado. No obstante Sharapova, acorralada y con el ácido láctico fluyendo por sus piernas, se inventa un recurso que clava a Serena: un globo de revés que aterriza en las inmediaciones de la línea de fondo.

Ejecutado en plena deceleración, con una tenista definitiva en la red esperando a media pista, en una fase tensa de una de las finales más importantes del año, la rusa demostró su frialdad para llevar adelante su objetivo. Uno de los grandes golpes de la semana y, pese al correctivo con que terminó el partido, una certeza: Sharapova volvió a plantar cara a Serena.

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