Qureshi-Rojer se llevan el título en Miami

La pareja formada por el pakistaní y el holandés consigue así su primer Masters 1000

Aisam-ul-Haq Qureshi y Jean Julien Rojer son los ganadores del torneo de dobles de Miami. La séptima mejor pareja del mundo en 2012, superó con comodidad en la final del evento floridano a los polacos Mariusz Fyrstenberg y Marcin Matkowski, a los que vencieron por un tanteo de 6-4 y 6-1 en menos de una hora de partido.

Un pakistaní y un holandés. Una curiosa pareja con un bonito pasado. Si hablamos de Jean Julien Rojer, lo hacemos del mejor jugador que jamás haya defendido los colores de Antillas Holandesas. Nacido en Curasao, pequeña isla autónoma de los Países Bajos, y capital hasta 2011 de la antigua colonia neerlandesa en el Caribe, a los trece años dejó su ciudad natal para trasladarse a vivir a Miami, donde se crio tenísticamente. En las pistas de Crandon Park se fajó durante de horas el bueno de Rojer, que se hizo profesional a los veintiún años tras estar tres años en la universidad de UCLA y ser un exitoso jugador, tanto en individuales como en dobles. Debutó en la Copa Davis siendo adolescente, en 1998, diez años después se dio cuenta de que su carrera de singles no iba a ser exitosa y que debía centrarse en la modalidad de parejas.

Su asociación con Johan Brunstrom, que empezó en el torneo de Pozoblanco de 2008, fue muy exitosa. Lograron alcanzar, en el año y medio que estuvieron como pareja, un total de cinco finales ATP y numerosos eventos Challenger, que les hicieron auparse al top20 de mejores dúos del panorama tenístico. Al año siguiente, Jean Julien juntó fuerzas con el estadounidense Eric Butorac. Cinco coronas en el circuito y unas semifinales en el Open de Australia como un bagaje más que suficiente para situarse entre las mejores parejas del mundo. Sin embargo, en 2011 se quedaron a un solo puesto de entrar en las ATP World Tour Finals de Londres. Precisamente a inicios de 2012 decide adquirir la nacionalidad holandesa, para jugar Copa Davis y posteriormente cumplir su sueño de disputar unos JJOO. Y es al principio de ese curso tenístico cuando pasa a hacer tándem con el otro protagonista del día de hoy: Aisam-ul-Haq Qureshi.

El jugador pakistaní es un tenista de otra época. Con un juego de saque y volea, con mucha clase y elegancia pero quizá falto de la potencia necesaria para destacar en estos tiempos, durante años fue una gran promesa junior, pero que en el circuito profesional nunca llegó a explotar a nivel individual, siendo la posición número 125 a finales de 2007 su mejor plaza en el ranking mundial. Sin embargo, en dobles, se adaptó siempre mucho mejor. Al igual que su actual compañero, a Aisam le costó mucho lograr un título ATP. Tuvo que esperar tres años desde su primera final hasta lograr en Johannesburgo la primera de las ocho coronas que hoy contemplan su palmarés. La mitad de ellas las consiguió junto al indio Rohan Bopanna. El título en el Masters 1000 de París y la final en el US Open fueron los mejores resultados del Indo-Pak Express, que tras dos mágicas temporadas decidieron partir caminos. El de Bangalore decidió jugar en 2012 junto al legendario Bhupathi, de cara a preparar los JJOO.

De esta manera comenzó la asociación entre el holandés y el pakistaní. Dos jugadores que, además, se diferencian del resto de parejas dominantes del circuito de dobles, ya que la potencia de sus golpes no es una de las armas características de su juego. Son dos tenistas de toque, que no tienen grandes servicios pero que son muy buenos en la red y que de fondo de pista, si bien no poseen las destrezas necesarias para asfixiar al rival como lo hacen los singlistas, son capaces de ganar la mayoría de puntos antes los veteranos especialistas.

Los primeros meses fueron difíciles para el tándem. Lograron en abril su primer título, en la ciudad de Estoril, pero hasta ese momento solo habían ganado cinco partidos y perdido nueve. Sin embargo, ese buen resultado les hizo mejorar hasta tal punto de que acabaron metiéndose entre las ocho mejores parejas del año. En gran medida por su extraordinario rendimiento en los Grand Slams. Alcanzaron las semifinales en Roland Garrós y en el US Open, cediendo solo ante los Bryan -que se vengaron por la derrota que les infligieron en el M1000 de Madrid- y llegaron a la final de París-Bercy. Además, también se hicieron también con el trofeo ATP 250 de Halle.

En el día de hoy, en su segunda final de un evento de esta categoría, tenían enfrente a una pareja experimentada. Los polacos Mariusz Fyrstenberg y Marcin Matkowski, se postulaban como favoritos al haber ganado ya dos veces el Masters 1000 de Madrid y estar presentes en otros tres partidos por el título. Sin embargo, Qureshi y Rojer no dieron opciones. Rompieron en el décimo juego del primer set para hacerse con el parcial inicial y a partir de ahí dominaron el encuentro, cerrándolo en menos de una hora. Este éxito les aúpa a la tercera plaza de la Carrera de Campeones, con 1330 puntos, solo superados por los Bryan y Granollers-López. Merecida victoria para uno de los mejores tándems del mundo, que estando siempre a la sombra de los mejores, han conseguido aprovechar su oportunidad y hacerse con el título en el cemento púrpura de Miami.

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