Las grandes polémicas de los últimos tiempos en el tenis

En puntodebreak.com repasamos algunas de las polémicas e incidentes más famosos de los últimos tiempos en una pista de tenis

Llodra suele ser un tenista envuelto en polémicas. Foto: lainformación.com
Llodra suele ser un tenista envuelto en polémicas. Foto: lainformación.com

Las polémicas no son habituales en el tenis, pero no por ello dejan de existir. Rivalidades fuertes, decisiones arbitrales controvertidas, o simplemente pérdida de nervios, son algunas de las causas de los incidentes más habituales en una pista de tenis. Muchos de ellos, ocurrieron en Miami.

El tenis siempre ha sido considerado un deporte de caballeros. Una disciplina donde los conflictos apenas existen, entre otras cosas, porque las reglas son claras y poco tendentes a ápices de subjetividad. Además, al no existir contacto físico entre los contendientes, las posibilidades de polémica disminuyen de forma considerable. Sin embargo, en ocasiones y tal como hemos visto en esta primera ronda del Masters 1000 de Miami con Benoit Paire y Michaël Llodra, las aguas se salen de su cauce. Por ello, en Punto de Break repasamos algunas de los incidentes más reseñables en una pista de tenis en los últimos tiempos:

Llodra es uno de los tenistas más polémicos del circuito.

Lleyton Hewitt- James Blake: hoy todo un señor de las canchas, en sus inicios el australiano era todo un joven irreverente. Gritos, ánimos desorbitados y alguna que otra salida de tono eran habitual en un chico que daba mucho de hablar tanto por su tenis como por sus polémicas. Sin duda, una de las más grandes, la protagonizó en el US Open de 2001 cuando en un enfrentamiento contra el local James Blake acusó al juez de línea de favorecer a este último por su color de piel: "Míralo y míralo a él. ¿Ves la similitud?", fueron algunos de los improperios que el jugador aussie lanzó en mitad de una repleta Arthur Ashe que se quedó atónita.

Cuatro años después, en el Open de Australia, de nuevo sus miradas desafiantes y sus “come on” le costaron que Juan Ignacio Chela le escupiera después de que fuera sacado de quicio por Hewitt tras celebrar un fallo suyo.

Radek Stepanek- Janko Tipsarevic: de sobra se sabe que el checo pasa por ser uno de los tipos más curiosos del circuito. Tan extraordinario en la volea, como soberbio en su comportamiento, en ocasiones su actitud no es la más adecuada. Ni en la victoria (muchas con desmesuradas celebraciones) ni en la derrota. Y si que no se lo digan a Janko Tipsarevic, a quien le negó el saludo en los cuartos de final de la Copa Davis 2012 tras no aceptar su derrota en un duro encuentro a cinco sets. Lo peor fue, que además de no chocar la mano, soltó una frase muy poco afortunada en la que daba a decir que el serbio olía mal.

Rafa Nadal-Tomas Berdych: los partidos entre el español y el checo son todo un clásico. Hoy en día son tranquilos y ambos celebran tener un trato cordial, pero en sus inicios sus encuentros nunca eran sencillos. La tensión a veces se mascaba en el ambiente. En Madrid 2006, Berdych silenció al público madrileño poniéndose el dedo índice en la boca tras ganar al balear en los cuartos de final. Aquel gesto no sentó bien a Nadal, que le llamó “estúpido” a pie de pista. El checo respondió afirmando que “su problema era que le había ganado tres veces”.

Ya más cerca en el tiempo de nuevo un duelo entre los dos trajo una polémica todavía recordada. Una desafortunada decisión de Carlos Bernardes sacó de los nervios al manacorí, que amenazó incluso con dejar de jugar. Finalmente, todo quedó en un calentón.

Nico Almagro-Tomas Berdych: Una bola a mitad pista tuvo la culpa de todo. Almagro la ganó asegurándola con un golpe al cuerpo del adversario. Ello no gustó al checo que decidió no darle la mano a la finalización del partido. Sin duda, un gesto no muy común en el tenis.

Mikhail Youznhy: en el Masters 1000 de Miami de 2008 se vivió uno de los incidentes más extraños que se han visto en una pista de tenis. La diferencia con los anteriores, es que el protagonista fue sólo uno: el ruso Youzhny, que se abrió la cabeza con la raqueta para manifestar su cabreo por sus erróneos golpes que le costaron desaprovechar un bola de break ante Nico Almagro en un momento clave. Felizmente para el ruso, todo quedó en un susto y fue capaz incluso de ganar el partido.

Gustavo Kuerten y Fernando Meligeni: ambos jugadores hacían pareja en el cuadro de dobles de Roland Garros 1998. Guga, que era el vigente campeón de individuales, no asimiló de forma correcta una decisión arbitral perjudicial y lanzó una raqueta que pese a tener como fin su banco, acabó impactando en el juez de silla. Como no podía ser de otra forma, tal gesto le costó la expulsión.

Jeff Tarango: el norteamericano nunca fue un tenista que destacara especialmente en el circuito por su habilidad con la raqueta. Ganador de dos títulos ATP, su fama le venía por sus continuos cabreos ante los jueces de silla que le cantaban bolas en contra que el consideraba que le favorecían. En una de esas, en Wimbledon 1995 las cosas se desmadraron más de la cuenta: un saque señalado como malo por el árbitro Bruno Rebeuh desencadenó una respuesta de lo más desafortunada por Tarango que incluyó un grito que señalaba: "tu eres uno de los jueces más corruptos de este juego y no saldrás de esta". No contento con esto, tras serle denegado por el supervisor del torneo la expulsión de Rebeuh decidió irse de la pista a pesar del abucheo del público.

Se fue Tarango, y también su mujer, que tras el incidente perdió los papeles y le cursó dos bofetadas al árbitro. Este hecho, le costó seis meses de sanción al jugador y 63.000 dólares.

David Nalbandian: pocas veces un tenista ha tirado por la borda un título de una manera tan absurda como lo hizo David Nalbandian en la final de Queen´s. El argentino pegó una patada a un juez de línea en el segundo set de su encuentro final contra Cilic. El resultado fue una brecha en la espinilla del juez que acabó con las esperanzas de sumar un nuevo torneo para el jugador cordobés.

John McEnroe: “no, no puedes estar hablando en serio”. Esta frase le sirvió de inspiración a McEnroe para lanzar su autobiografía. Salió por su boca en la primera ronda de Wimbledon 1981 cuando se enfrentaba a su compatriota Tom Gullikson. Poco a poco, la discusión con el juez de silla Edward James fue subiendo de tono en una acalorada bronca que pasará a los anales de la historia del tenis después de que James cantara mala una bola que según Big Mac entró de forma clara. La acción le costó una penalización a McEnroe que a punto estuvo de ser descalificado.

Evidentemente, estos son solo algunos de los episodios más controvertidos de los últimos tiempos en los que tendrían cabida muchos otros tenistas que en algún momento de su carrera perdieron los papeles alguna vez: Jimmy Connors, Bernard Tomic o incluso Micahel Llodra -que fue sancionado el año pasado en Indian Wells por insultar de forma racista a un aficionado asiático-, por ejemplo, son algunos de los jugadores que sin duda tendrían espacio en este artículo.

También te puede interesar:

El incidente entre Paire y Llodra.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes