Miami: Cinco puntos de interés

El segundo Masters 1000 del curso se pone en marcha en el día de hoy

Crandon Park se viste de gala para celebrar una temporada más el segundo Masters 1000 de la temporada. El cemento púrpura de Miami será testigo de la segunda batalla encarnizada del mes de marzo. Aunque las bajas de Roger Federer y Rafael Nadal puedan dar la sensación de dejar el torneo un poco descafeinado, lo cierto es que el torneo cuenta con grandes puntos de interés, con Djokovic y Murray como máximos favoritos al título. En la terna de outsiders encontramos a Ferrer, Berdych o Del Potro, que beneficiados por las ausencias podrían llegar a las rondas finales con menor desgaste.

Djokovic y el cuarto título - El número uno del mundo logró hace seis años en estas mismas pistas su primer Masters Series -hoy día Masters 1000- y esta temporada opta a lograr su cuarta corona, la tercera consecutiva, igualando así la marca de Agassi, que ganó el trofeo ininterrumpidamente entre 2001 y 2003. El tenista serbio ha ganado veinticuatro de los veintiocho encuentros disputados en Miami, y no conoce la derrota en este evento desde 2010, año en el que perdió en su partido de debut ante el belga Olivier Rochus. Sin opción de ganar puntos en estas dos semanas, su objetivo es renovar título para afrontar con garantías la temporada de tierra batida, con la primera plaza de la clasificación bien asegurada y con ganas de asaltar, como ya hizo hace dos cursos, el jardín particular de Rafael Nadal. El sorteo en este Sony Open Tennis ha sido benévolo con él y en principio no tiene rivales complicados hasta unas hipotéticas semifinales, donde se cruzaría con David Ferrer o Juan Martín Del Potro, su verdugo este último en Indian Wells.

Murray y el número dos - Por segunda cita consecutiva, el escocés intentará arrebatarle la segunda posición del ranking ATP a Roger Federer. Con el suizo ausente, las cuentas están claras. El de Dunblane deberá hacerse con el trofeo de campeón si quiere situarse el próximo uno de marzo como número dos del mundo. Ganador del título en 2009, podría repetir victoria cuatro años después. Pasado el trance de tener que disputar Indian Wells -único evento de Masters 1000 celebrado en pista dura al aire libre que no luce en su palmarés-, en Key Biscane se siente mucho más cómodo, y a pesar del tortuoso camino que le espera con jugadores como Tomic o Dimitrov de oponentes en las primeras rondas, para poder desplegar así su mejor tenis. La lentitud de las pistas de Miami le da una ventaja extra ante jugadores con golpes y servicios potentes. Máximo favorito por la parte baja del cuadro, en principio solo Berdych podría incomodarle antes de poder plantarse en la gran final, en la que ya estuvo presente el pasado curso.

Ferrer y Berdych ya no son tapados - Las ausencias de Nadal y Federer han otorgado a dos jugadores como Ferrer y Berdych la condición de tercer y cuarto cabeza de serie respectivamente. Favoritismo al que no están demasiado acostumbrados. Casi siempre en segundo plano, en esta ocasión para ellos alcanzar las semifinales es algo obligado y hacerlo sin pasar demasiado tiempo en pista podría beneficiarles de cara a poder dar la sorpresa en la antesala de la final y entrar en la lucha por el título. El alicantino, eliminado prematuramente en el Valle de Coachella, afronta un camino lleno de baches en el que podría cruzar raqueta en octavos de final con Kei Nishikori, que si ha dejado atrás los problemas físicos que le lastraron en Indian Wells, es un jugador muy peligroso. Si consigue salir indemne de esa confrontación, podría vérselas en cuartos con Del Potro, que espera mantener el nivel exhibido la semana pasada y que le permitió deshacerse de Murray y Djokovic. Por su parte, Berdych quiere seguir con la buena línea de tenis mostrada en este inicio de 2013. La fragilidad mental ante los mejores del ranking y el pobre nivel de juego que cuajó en su partido ante Nadal en el primer Masters 1000 del año eclipsaron su alto rendimiento en rondas anteriores. Por tanto, el checo quiere dar un golpe en la mesa y llegar a la final, tal y como hizo hace tres temporadas. Sobre una superficie tan lenta su golpe de drive puede causar estragos.

La confirmación de Del Potro - El rendimiento del tandilense en el Indian Wells Tennis Garden rozó la perfección por momentos. Muchos recordaron a ese Del Potro de 2009 que llegó a la final de Canadá y que un mes después sorprendía a todos haciéndose en Flushing Meadows con el US Open. Han pasado ya dos años y medio desde esa gesta y el argentino ha vivido entre medias un calvario. La lesión de muñeca que le mantuvo casi una temporada entera en el dique seco le ha llevado por el camino de la amargura y en ocasiones hasta él mismo ha dudado de su capacidad para volver a jugar como antaño. Hace tan solo unos días salimos todos de dudas. Haciendo gala de un juego portentoso y de un físico en ocasiones sobrehumano consiguió salir victorioso de durísimas batallas ante Murray y Djokovic, los dos mejores jugadores sobre esta superficie. En la final ante Nadal el título se le escapó a pesar de dominar el encuentro por un set y un break de ventaja. De su capacidad de recuperación, tanto física como mental, dependerá en gran medida sus opciones en Crandom Park. El circuito necesita a un Del Potro a pleno rendimiento. El serbio, clamando venganza y con el cuchillo entre los dientes, podría ser su rival en la ronda de semifinales.

El crédito de Raonic - Las semanas de esta temporada 2013 van pasando poco a poco y los resultados del número uno canadiense no están siendo los deseados. Si bien es cierto que la segunda semana alcanzada en Melbourne o su tercer cetro consecutivo en San José no son para nada malos resultados, se esperaba más de él en este inicio de curso. Se le exige un rendimiento superior ante rivales de mayor enjundia. La tempranera derrota en Memphis se podría haber disculpado si la cara mostrada en Indian Wells hubiese sido distinta. Y la falta de ambición en el primer Masters 1000 del año le acabó pasando factura. Venció en tercera ronda a Cilic, más por demérito del croata que por buen juego del pupilo de Galo Blanco, y ante Tsonga, en la antesala de los cuartos de final, dejó escapar un encuentro que tuvo por momentos bastante dominado. En el cemento de Miami, tiene por tanto, una auténtica reválida. Si no quiere que su crédito empiece a agotarse, debe mejorar sus prestaciones. Debutando ante un jugador procedente de la fase de la clasificación -Copil o Rufin-, muy pronto se encontraría con un jugador muy incómodo y que históricamente se le ha dado bastante mal: Sam Querrey. El único top20 que tiene Estados Unidos le ha vencido en sus dos últimos enfrentamientos, en Wimbledon y París-Bercy. Si consigue derrotar al estadounidense, presumiblemente le esperaría Berdych en octavos. Casi nada para el bueno de Milos.

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