Sharapova da un saltito en Indian Wells

Rompe su mala racha en finales sobre pista dura y amenaza el #1 de Serena, aunque esto ha sido sólo un pequeño saltito

Sharapova esperando para restar en Indian Wells
Sharapova esperando para restar en Indian Wells

Los gritos, el movimiento de preparación del golpeo, la mirada al suelo, la espalda a la contrincante, el diálogo que se trae con la lona de fondo, la barbilla bien arriba, los ojos entrecerrados camino de la silla, el puño cerrado, los golpecitos en el muslo en el resto... toda una clase de intimidación. Una lección de valor, con mil añadidos. Es Maria Sharapova. Pura y sencillamente: Maria Sharapova.

Esta curiosa maestra, que también pasa sus nervios como sus estadísticas de errores no forzados deja ver, ha subido un peldañito. Un peldañito interesante, pero sólo un peldañito; no nos engañemos. Eso dirá el ranking de la WTA mañana lunes, en el que será significativo ver a Victoria Azarenka en el #3, mientras Sharapova sigue coqueteando con los puestos de máximo honor, cuando parece que moleste pues es difícil de encuadrar. Es la tercera en discordia, la llamada a romper la idea de que la WTA es una rivalidad entre Azarenka y Serena. ¿Ha subido un peldañito realmente? Yo diría que eso más bien se podría producir en Miami, donde verdaderamente podría demostrar que ha subido su nivel, derrotando a sus máximas rivales. El tenis esto lo representa muy bien con la categoría de los torneos pero en definitiva, sería como ganar 5 o 6 encuentros seguidos en la Liga. Sin duda, es un mérito loable, pero ¿igual de valioso para el Real Madrid o Fútbol Club Barcelona que para el Athletic de Bilbao o para el Granada? ¿Dónde colocamos a Maria? En mi opinión, como ella es el Atlético de Madrid, permítanme el ejemplo y no se me enfaden, este logro es estupendo. Sigue subiendo, magnífico. Pero aspiramos a más, ¿verdad?

De momento, la campeona de Indian Wells ha hecho un torneo serio, centrado -no ha perdido ni una sola manga de las que ha disputado durante las dos semanas-, sin dificultades, que viene a demostrar su superioridad respecto del resto de tenistas del circuito excepto de dos: Vika y Serena. Dicho lo cual, el gran defecto de Sharapova en 2012 fue su enorme cantidad de finales perdidas, especialmente en pistas duras donde acumulaba 19 meses sin ganar, y en ese sentido es destacable que haya vuelto a encontrar la senda para llevarse estos partidos, vitales para el ranking. Eso sí, lo ha hecho ante Wozniacki, una conocida, venida a menos, que ha hecho un buen torneo pero tampoco especialmente sobresaliente aún habiendo alcanzado la final. Y antes ha luchado con Kirilenko, Errani, Arruabarrena, Carla Suárez y Schiavone. Un cuadro duro, pero ni rastro de perfiles como Azarenka, Serena, Kvitova, Na Li o Agnieszka Radwanska.

Ahora Sharapova, superando la barrera de 10.000 puntos, a 350 del #1 que ostenta Serena Williams, se presenta candidata a liderar también ella la WTA, por si a alguno en el Open de Australia o en Doha se les había olvidado. Pero volvemos a la misma discusión ¿está Masha para lidiar con sus cocos: Serena y Azarenka? Difícil se antoja que pueda llegar al #1, o mejor dicho: sostener el #1, si no consigue triunfos ante ellas. Su siguiente torneo será Miami. Allí defiende, para variar, los 700 puntos de finalista, podría incluso salir de allí como #1 de la WTA, aunque necesita que Serena Williams apenas sume y ella ganar el título. ¿Es suficiente con eso? Parece que no. Están leyendo un artículo de tenis femenino, han ticado en el enlace, así pues nada les voy a descubrir ahora: tiene más prestigio un título de Grand Slam que el #1. Pero la fama se va forjando y aunque Masha ocupa un lugar importante en la historia de este deporte, es de las pocas que ganado los 4 títulos de Grand Slam, su posición sigue estando ciertamente discutida. Por más que esté delante de Azarenka y Serena, se discute si está a su altura, lleva insertado el cartel de #3. Como el Atlético de Madrid. ¿Podrá despojarse del mismo? Miami es la ocasión propicia.

Después llegará la deseada temporada de tierra batida, donde guarda los mejores recuerdos de 2012. Ganó Stuttgart ante Azarenka, Roma ante Li y Roland Garros ante Errani. Guarda grandes recuerdos y defiende gran cantidad de puntos, un total de 3.620. La empresa se antoja complicada pero sus tres compañeras del temible top4 no son precisamente grandes tenistas sobre esta superficie, algo que ella tampoco fue pero que ha conseguido modificar. ¿Volveremos a ver a Masha triunfando sobre arcilla? ¿Podrán las otras líderes de la WTA mejorar sus registros sobre esta superficie? A estas alturas es difícil pero, como siempre, Stuttgart nos dará las claves, Madrid nos sorprenderá, Roma señalará y Roland Garros confirmará. Veremos, si en 2013 la historia se repite una vez más. La tierra batida era un mundo de inestabilidad en la WTA hasta el año pasado en que una tenista se impuso claramente, sin duda, son credenciales suficientes como para ser optimistas y considerar que podemos ver a la mejor Sharapova de la temporada.

Grandes esperanzas sobre tierra, y ahora mejorando registros en pista dura tras arrancar el 2013 en una tónica que recordaba en exceso a lo que había sido la senda plateada del 2012. Maria tiene que fijar objetivos más arriba, y consagrarse en un gran torneo como Indian Wells (que gana por segunda ocasión), es una gran noticia pero en lo que se refiere a conclusiones sólo un pequeño paso más en la lucha por el #1. Se calienta, eso sí, la disputa entre el top3. Y Miami será la siguiente cita en la que las tres coincidirán, ¿habrá que esperar la Sharapova campeona o la que se rinda ante reinas que sí tengan plan B cuando las cosas no funcionen? La historia contada en California, sólo nos deja pistas a medias. Una vez más, como le ocurre al Atlético de Madrid.


Sharapova rojiblanca

por @Pep_Guti en @PuntoDBreak

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