Muñoz de la Nava: El sueño de un veterano

El tenista madrileño intenta a sus 31 años convertirse por primera vez en top100

Daniel Muñoz de la Nava es un veterano que busca su gran sueño. A sus 31 años, está protagonizando el mejor inicio de temporada de su carrera. Tras pasar la fase previa del Open de Australia por primera vez en toda su trayectoria tenística y ser padre, ha vuelto a las pistas en Delray Beach y lo ha hecho por todo alto, pasando de nuevo la calificación y llegando hasta los cuartos de final de un torneo ATP 250. El objetivo de ser top100 está cada vez más cerca.

El protagonista de este artículo en Punto de Break es uno de los ejemplos del tenista modesto que no se rinde nunca. El lado anónimo de este precioso deporte. El que está alejado de los focos, del dinero y de las grandes estrellas. Daniel Muñoz de la Nava nació en enero de 1982 y diecisiete años después inició su carrera profesional en el mundo del tenis. Los inicios fueron muy duros y hasta 2004 no consiguió destacar en los diversos Futures que se disputaban en nuestro país. Jugó un par de challengers, consiguiendo pasar la previa en Pozoblanco y alcanzando los cuartos de final en el extinto torneo de Valladolid. A pesar de la mejora en su rendimiento, el madrileño no parecía destacar demasiado, y compaginaba esas dos categorías, sin destacar demasiado ni conseguir un ranking decente con el que seguir progresando.

A partir de 2007 empezó disputar más encuentros sobre pista dura, yéndose a jugar fuera de España, y es que tal y como nos contó Óscar Burrieza en esta misma página -uno de sus entrenadores en la Federación Madrileña de Tenis- Dani es un jugador que golpea muy plano a la bola. Le gusta dominar el punto con su revés a dos manos, su mejor golpe sin lugar a dudas. La mejora en su saque para rendir en superficies rápidas era algo obligado y hoy en día aún sigue practicando para mejorar más y más a pesar de haber pasado ya la treintena. A finales de esa temporada consiguió adentrarse por primera vez en su vida en el top200 pasando así a formar parte asidua del ATP Challenger Tour, dejando por fin los Futures a un lado.

Debutó en un torneo ATP en febrero de 2008, tras superar la fase previa de Costa do Sauipe. Por el camino derrotó a Marcel Granollers -que meses después ganaría en Houston su primera corona en el circuito- antes de perder en primera ronda del cuadro ante Filippo Volandri. Muñoz de la Nava se convirtió en un jugador muy correoso, que jugaba mayoritariamente sobre tierra pero al que se le achacaba una irregularidad que le impedía avanzar demasiado en el ranking. En el siguiente año y medio su inconsistencia siguió en aumento, sus registros fueron muy pobres y descendió de forma alarmante en el ranking. Hasta que llegó su gran oportunidad.

Como madrileño se le otorgó una Wild Card para la fase previa del Masters 1000 de Madrid. En La Caja Mágica, superó la criba de la clasificación ganando a Guillermo Alcaide y Joao Souza antes de dar la gran sorpresa en la primera ronda derrotando en tres sets a Sam Querrey, en ese momento en la plaza número 22 del ranking. Cayó en el siguiente cruce ante Hanescu no sin batallar duramente antes, pero los 70 puntos que se embolsó por aquella mágica semana le hicieron ascender casi cien posiciones y volver a estar en la órbita de los challengers.

En el ATP Challenger Tour ganó hasta veintiún partidos más esa temporada adentrándose entre las ciento cincuenta mejores raquetas del panorama tenístico. 2011 vio como la irregularidad del pupilo de Sergio Pérez aún podía ir a más pero afortunadamente para él, rindió muy bien en las citas importantes ganando en Cordenons y haciendo semifinales en Prostejov y Szczecin, tres de los eventos challenger con más prestigio del circuito. El pasado curso le vimos jugar a gran nivel en Estoril, donde logró sus primeros cuartos de final ATP, pasar la fase previa en Roland Garrós, disputando por fin el cuadro final de un Grand Slam, y también finalizar bien a la temporada -quebradero de cabeza otros años- como demostró en el torneo de Marbella donde solo un partido le separó del título.

Con estas buenas referencias iniciaba Muñoz de la Nava la temporada 2013. Con una pretemporada corta a las órdenes de Sergio Pérez y Tati Rascón, inició el curso en Doha, cediendo en la última ronda de la previa ante Daniel Brands, a la postre semifinalista del torneo. En Melbourne sí que pudo acceder al cuadro final y vérselas de nuevo ante un Sam Querrey que se tomó cumplida venganza y derrotó al veterano madrileño en cuatro sets. Tras el parón debido a su paternidad, ha vuelto para adentrarse de nuevo en la pista dura, yéndose a Estados Unidos. La fase de calificación en Memphis, a pesar de no conseguir superarla, fue un buen test de cara a Delray Beach, donde sí que pudo pasar la criba y ya en el Main Draw ha superado a jugadores de la talla de Ryan Harrison y Xavier Malisse para lograr sus primeras victorias ATP en pista rápida. A solo 129 puntos del top100 y con solo doce por defender hasta el mes de mayo, pensar en romper a los 31 años esa barrera no parece nada utópico. Hoy ante Gulbis en cuartos de final tiene una gran oportunidad de allanar el camino. Sin duda sería una gran recompensa a un camino lleno de baches ¿Conseguirá Muñoz de la Nava llegar al top100 durante esta temporada? Déjanos tu opinión en la sección de comentarios.

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