Puntazo en Dubái: Granollers vs Federer

Marcel y Roger demostraron sus habilidades cerca de la cinta en un rally sin respiro

Roger Federer compite en Dubái. Foto: lainformacion.com
Roger Federer compite en Dubái. Foto: lainformacion.com

Marcel Granollers y Roger Federer se medían en la segunda ronda del ATP 500 de Dubái buscando un billete para los cuartos de final del torneo emiratí. Ubicado en jornada nocturna, iluminados los tenistas bajo los focos de la noche del Golfo Pérsico, el choque dejó postales de bella factura.

Entre ellas, un frenético intercambio de golpes cerca de la cinta entre dos tenistas de consumadas destrezas en las inmediaciones de la red. Así, bien entrado en calor el partido se produjo uno de los momentos más comentados del día.

Discurría el quinto juego del segundo set con igualdad absoluta en el marcador (2-2 30-30). Granollers actúa con segundo servicio, un área del juego que fue devorada por su oponente helvético durante el primer parcial (hasta un 80% arrebatado) y cuya erosión seguía siendo firme en el segundo acto. Marcel se ve obligado a introducir elementos de sorpresa: subidas a la cinta.

Coloca un segundo servicio buscando el cuerpo del número 2 del mundo. Federer responde con un revés cortado, muy flotante, que aterriza con poca profundidad y bastante centrado. Granollers, consciente de la oportunidad de ganar terreno, da un paso adelante y ejecuta un approach de revés cortado, buscando el ala de revés de Federer. En un abrir y cerrar de ojos, Marcel se encarama a la red.

Debido al bajo tempo de los dos anteriores tiros, Roger ha tenido tiempo suficiente de ganar el centro de pista. Tiene óptima posición para armar el revés que el tiro cortado de aproximación de Marcel le exige. El helvético dispara un tiro cruzado de gran potencia, con aires de passing shot. Marcel, notables sus reflejos sobre la cinta, es capaz de cazar la esfera con su backhand tras someter su cuerpo al escorzo.



La pelota describe una trayectoria muy bombeada pero cae en terreno de Roger, apenas a un metro de la red. El suizo, décimas de segundo después de haber ejecutado su poderoso tiro, apenas ha tenido tiempo de reacción y se encuentra tras la línea de base. Con una enérgica arrancada llega in extremis a la bola, la cual levanta a dos palmos del suelo, dibujando un forzado pero preciso globo sobre el catalán.

Granollers vuelve a hacer gala de su contorsionismo a centímetros de los nudos al poner de nuevo en pista la esfera con una volea de espaldas a la red. La bola describe una trayectoria cruzada a la que Federer, muy rápido de reflejos, responde con una volea cortada que aterriza muy cerca de la línea de fondo. Marcel, corriendo hacia el muro y con Roger observando el frente desde la red, intenta alcanzar la esfera. Llegará a impactarla, pero terminará en la grada de Dubái.

Quizá no fuera el punto más estético de la semana, pero contó con tintes de estrategia, variedad y la espectacularidad necesaria para desatar las emociones de la grada.

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