Petra Kvitova: el eterno retorno

Tras su partidazo ante Serena se relanza la pregunta ¿está Petra para algo más que ser #8 de la WTA?

Petra Kvitova golpea su drive zurdo en Qatar
Petra Kvitova golpea su drive zurdo en Qatar

Petra Kvitova: el eterno retorno’, éste es el título del artículo. No es fácil poner títulos, que ocupen ni mucho ni poco, que sean verídicos pero que llamen la atención, una gran intrahistoria la que se esconde tras cada enunciado principal de un artículo, tras esa fachada que los lectores miran sin saber todo lo que nos jugamos con su click o su no click. Eso sí, pocas veces he estado tan orgulloso del título de un artículo como hoy; sin duda, lo de Kvitova es un retorno constante, que siempre da esperanzas pero que siempre se esfuma.

Su partido ante Serena Williams en Doha (Qatar), una superficie que a priori no se corresponde con ninguno de sus dos tapetes fetiches -hierba y dura bajo techo-, dejó gran sabor, como poco. Aunque quizás con un regusto amargo final tras no saber cerrar algo que estaba por completo en su mano, pero sin duda un partido dulce de Kvitova. En mi opinión el match de más entidad que ha disputado desde que ganara la final del WTA de Montreal a Na Li, en agosto del pasado año.

Le funcionó fantásticamente su servicio, su juego siempre implica riesgos pero los tiros de drive y revés entraban más que salían, aguantaba el ritmo de bola de la mismísima Serena. Jugaba sin complejos y aguantó mentalmente en un partido francamente igualado. Eso sí, Serena le entregó su cabeza en bandeja y Kvitova no supo aprovechar la gran oportunidad de dar la campanada, derrotar a Serena y nada menos que alejar a la menor de las Williams del #1 que lleva meses buscando.

La #8 de la WTA sigue teniendo tenis para aspirar a top3, se vió ante Serena. Sin embargo, esa aspiración aún queda muy lejana, salvo que triunfos de Grand Slam empiecen a relucir. ¿Alguien ha visto a Sharapova plantar cara así a Serena? ¿Y a Radwanska? ¿Y a Kerber? ¿Y a Errani? Curioso. Tampoco es que Kvitova lo hubiera hecho de forma espectacular en el pasado pero nadie discutirá que cuando hablamos de la checa estamos ante una top10 que no tiene como objetivo máximo ser la #8 del mundo, que no está en su mejor momento y que no debe conformarse con otra cosa que ganar los torneos por donde pase.

Ha podido triunfar en hierba (ganó Wimbledon 2011), en dura indoor (ganó el WTA Championships de 2011 y ha protagonizado una de las mayores rachas de la historia en esa superficie), en dura al aire libre (fue la campeona de las US Open Series de 2012) e incluso en tierra batida (ganó el torneo de Madrid 2011). Quedan atrás ya las excusas de dificultades físicas, por asmas y alergias, en distintas giras a lo largo del año, y las mejores en su juego. Petra Kvitova tiene un enemigo claro y central: regularidad. ¿Es eso mucho pedir para una jugadora que juega con la escopeta en la mano en cada encuentro? Sí, evidentemente, pero cuando está motivada, centrada y enfocada completamente en hacerlo, su tenis es inaccesible por momentos incluso para una leyenda como es Serena Williams.

Mirando hacia su futuro cercano no defiende puntos en el torneo de Dubai, en Indian Wells apenas 80 puntos de una pobre 3ªR alcanzada en 2012, y en Miami perdió hace un año a la primera con Venus Williams. Se entiende pues que hasta que llegue la tierra batida, Kvitova (más aún si sigue al nivel con el que jugó ante Serena, lo que parece, por otro lado, muy poco probable) puede sumar una gran cantidad de puntos. La WTA se estabiliza, poco a poco el top4 se aleja, copa las semifinales y las apariciones esporádicas de jugadoras tipo Na Li, Sara Errani o Sam Stosur son menos y de menor entidad. Ya no se ganan Grand Slams, ni se triunfa en grandes eventos WTA sin enfrentarse a las mejores del circuito. Es difícil imaginar un gran torneo en el que la campeona no haya tenido que enfrentar a dos top4 por el camino, y eso aparte de una gran noticia para el público es una gran noticia para una jugadora como Kvitova.

¿Por qué? Pues porque el tenis es un deporte que funciona como una rueda. Cuando Kvitova se acostumbra a perder contra estas jugadoras, si realmente es una buena tenista aprenderá de ello. Sacará conclusiones. En definitiva, se hará más fuerte para la próxima. Y tendrá más motivación para volver a pasar rondas y volver a luchar por demostrar que ella es mejor. Es una rueda positiva. Durante años hemos estado ante una rueda negativa, de tenistas referencia inestables, con muchos altibajos durante la temporada, durante los torneos e incluso durante los mismos encuentros. Hoy eso ha cambiado, y Kvitova debe adaptarse.

Nacida en 1990, ya tiene un Wimbledon en su historial, un torneo de maestras y dos finales de Copa Federación ganadas. Su futuro puede ser espectacular, y me consta que a gente muy entendida de tenis ésta chica les encandila, no por casualidad. Muy bien pues yo respondo: para Petra Kvitova llegó el momento de la verdad. Este 2013, debe ser el de enganche con la cúspide, y sino seguirá toda su carrera dando alegrías y tristezas sin saber a qué atenerse sus fans, temerosos de lo peor e ilusionados siempre con lo mejor. Una verdadera-falsa gran jugadora. Hemos visto grandes torneos suyos casi cada tres meses en la WTA, pero que luego no se refrendan con resultados y constancia. Brilla en un torneo y se embarra en el siguiente. ¿Podrá cambiar esta tendencia Petra? ¿Creéis que está preparada para irrumpir en el consolidado top4? Esperamos vuestros comentarios.

por @Pep_Guti en @PuntoDBreak

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