Serena Williams, número uno WTA

La estadounidense se convierte en la tenista más veterana de la historia en ocupar el ático femenino

Serena Williams asciende al número 1 WTA tras alcanzar las semifinales en el Premier 5 de Doha. Su triunfo ante la checa Petra Kvitova le proporciona los puntos necesarios para destronar a la bielorrusa Victoria Azarenka al frente del circuito femenino, con independencia de los resultados venideros en el evento qatarí.

Al término de la temporada 2012 una sensación pululaba sobre el ambiente del tenis femenino: Serena Williams no era número 1 del mundo, pero quedaban pocas dudas de quién era la jugadora a batir. A pesar de cerrar el año en tercera posición, la norteamericana fue nombrada mejor tenista del curso en el circuito femenino. Y con aceptación razonablemente generalizada. Los últimos cuatro grandes cetros de la temporada (Wimbledon, Juegos Olímpicos, US Open y WTA Championships) reposaban bajo la palma de su mano. La derrota en primera ronda de Roland Garros mueve los resortes de la estadounidense. y da paso a un tramo brillante, de continuidad deportiva inaudita que coincide con su asociación con Mouratoglou. Serena ha ganado 59 de sus últimos 62 partidos. Un paradigma de dominación deportiva que incluyó un 10-0 ante el top5 WTA. No lideraba la manada pero su bramido retumbaba más que cualquier otro.

Tras sellar con cierta autoridad esa última cita en Estambul -sin rendir a excepcional nivel, lo cual supone un mensaje incluso más preocupante para el resto- quitó hierro al asunto de las clasificaciones. “La verdad es que no pienso mucho en ello. Desde mi punto de vista, prefiero tener Grand Slams y conseguir victorias. He sido número uno y creedme, volveré a serlo de nuevo. Es simplemente una cuestión de tiempo” sentenciaba desde Turquía con la mirada puesta en un 2013 con aroma de reconquista definitiva.

Apenas tres meses han transcurrido desde aquella frase y la competidora de Michigan ya puede hacer suya la premisa. El próximo lunes aparecerá al frente de la clasificación oficial, convirtiendo en datos el oxígeno que hace tiempo respira el Tour femenino.

Comienza la sexta era de Serena al frente del circuito de féminas. Desde la introducción de las listas oficiales en el año 1975, 21 han sido las mujeres capaces de alzarse al puesto de privilegio. Pero Serena ha vuelto al techo para romper registros históricos. La norteamericana es la tercera tenista que se encarama a la primera posición del tenis femenino habiendo cumplido los treinta años. Antes que ella, únicamente Chris Evert y Martina Navratilova gozaron de dicho estatus caminando sobre la tercera década.

A partir del lunes, además, la menor de las Williams de será la mayor número 1 de la historia. La tenista más veterana de todos los tiempos en haber fijado los pies sobre el número 1 del mundo. Con 31 años, 4 meses y 23 días, la quince veces campeona de Grand Slam habrá estirado el tiempo al frente de la disciplina como nadie, superando en más de cinco meses la marca fijada a finales de los años 80 por Chris Evert.

Tenista más veterana en ocupar el número 1 del mundo

Serena Williams – 31 años 4 meses 23 días

Chris Evert – 30 años 11 meses 3 días

Martina Navratilova – 30 años 9 meses 29 días

Lindsay Davenport – 29 años 7 meses 21 días

Pero no solamente es Serena la tenista de edad más avanzada en gozar de la condición de primera mujer del circuito femenino. También es la que más ha estirado la cuerda entre su primer y último reinado. Nada menos que 10 años 7 meses y 10 días habrán transcurrido desde que ocupara el puesto de privilegio por vez primera hasta que el próximo lunes vuelva a ver su nombre al frente del deporte. De esta manera, supera nuevamente a Chris Evert como dueña de un registro atemporal. Como si el tiempo no dañase la excelencia deportiva de la mejor tenista del siglo XXI. Número 1 en julio de 2002, número 1 en febrero de 2013.

Por primera vez desde octubre de 2010 la norteamericana recupera de hecho un poder ejercido de facto. Diversas escenarios ha debido atravesar desde encontes una mujer con un espíritu competitivo atroz. Desde una lesión de pie tras Wimbledon 2010 producida por una copa de cristal que le mantuvo casi un año en cuarentena hasta la embolia pulmonar que en la primavera de 2011 llegase a poner en duda no sólo su regreso al desempeño deportivo, si no algo más serio. "He atravesado tanto durante todo este tiempo. Hubo momentos en que pensé que ni siquiera volvería a jugar. Luego pensé que jamás ganaría más Grand Slam. El número 1 estaba tan lejos. Siempre era un sueño. Yo era número 1 cuando vino la tragedia, fue algo horrible. Estoy feliz de haber vuelto" afirmaba emocionada ante el público qatarí.

Un reto impenetrable: semanas como #1:

Williams es una de las seis mujeres que ha estado más de 100 semanas al frente de las listas. Un total de 123 semanas configuran su permanencia al frente de la disciplina. En total, más de dos años siendo la cabeza visible del tenis femenino. Es la sexta mujer en términos históricos. No obstante, pensar en hacer suyas marcas totales requeriría un despliegue de resistencia inhumano. Lejísimos quedan las 377 semanas de Graf como primera dama. Inmediatamente por delante tiene a Mónica Seles, a una considera distancia de 54, algo más de una temporada deportiva completa. A continuación, la relación de tenistas y la cantidad de semanas que anduvieron al frente de la clasificación:

Steffi Graf - 377

Martina Navratilova - 332

Chris Evert - 260

Martina Hingis - 209

Mónica Seles - 178

Serena Williams - 123

Justine Henin - 117

Si el pasado año no alcanzó el número 1 del mundo fue debido a la porosidad del su calendario. Ausente de dos Premier Mandatory (Indian Wells, Pekín) y tres Premier 5 (Dubai, Montreal, Tokio), quedó a las puertas de la gloria. Es decir, sin prestar servicio en cinco de los torneos más grandes del calendario femenino -amén de la primera ronda firmada en Roland Garros- pudo mirar a los ojos a las tenistas más feroces del circuito. Este año ha configurado un calendario bastante serio, sumando a las anteriores ausencias -a excepción de su clásica renuncia a Indian Wells- la disputa del Premier de Stuttgart. Si una Serena con medio calendario libre tiene galones de número 1, ¿hasta dónde se elevaría una Williams visitando todas las grandes plazas?

Superada Sharapova en Melbourne, queda atrás Azarenka en Doha. Ambas tienen tremendas rentas a defender en las próximas semanas, siendo un colchón que puede incrementar la renta del Williams al frente del circuito. En una época donde la fortaleza física y la resistencia imperan, supone un mérito tremendo conservar el cuerpo y ser capaz de retornar al primer cajón del podio pasados los 31 años. "Nunca he jugado cada semana - nunca he disputado 30 torneos en un año. No competí en juniors, de modo que no viajé por el mundo ni me quemé pronto. Fui a la escuela. Tuve un par de lesiones que me dejaron fuera durante un año. Quizá eso me ayudase" confesaba.

"El número 1 es muy importante para mí, creo que lo es para cualquiera que está en la cúspide. Todo el mundo está jugando tan bien y de forma tan consistente, nadie cede pronto. Soy la única que perdió de forma prematura en Australia. Hay dos tenistas punteras que están jugando bien, con mucha regularidad. No estoy tan sola como parece ahí arriba". La batalla está servida.

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