La mala racha de Juan Mónaco

El argentino perdió ante Bolelli en Sao Paulo y no conoce la victoria este año en torneos ATP

Juan Mónaco en competición. Foto: lainformacion.com
Juan Mónaco en competición. Foto: lainformacion.com

Juan Mónaco, la segunda mejor raqueta de Argentina, atraviesa una mala racha de tenis y resultados pues sólo suma dos victorias en este 2013 y ambas llegaron en Copa Davis, una de ellas con la eliminatoria ya decidida. Cayó en su debut en Viña del Mar, torneo ATP que ganó el pasado curso y en Sao Paulo también ha sido derrotado en su primer partido. Situado en la decimoquinta plaza del ranking mundial, el tandilense deberá mejorar sus prestaciones si no quiere salir de las posiciones más privilegiadas del circuito.

Durante años la figura de Juan Mónaco pasó algo desapercibida en el círculo tenístico. No fue un jugador especialmente precoz, lo que hizo que los focos se centrasen en otros. Era el verano de 2004 y Argentina era una de las grandes potencias del deporte de la raqueta. La agónica final de Roland Garrós entre Gastón Gaudio y Guillermo Coria aún estaba presente, por lo que la llegada al circuito ATP de otro jugador procedente de Tandil –región del sureste de Buenos Aires de la que también salieron Zabaleta, Junqueira, González o Del Potro- tampoco era un gran acontecimiento. De hecho, ingresó en el top100 con los veinte años ya cumplidos.

A pesar de no ser un prodigio tenístico, Mónaco fue escalando poco a poco en los torneos ATP y en 2007 su juego explotó de cara al gran público ganando un total de tres títulos, destacando sobre todos los demás el de Buenos Aires, en su tierra natal. Llegó a ser número catorce del ranking en febrero del año siguiente tras alcanzar las semifinales en Viña del Mar, pero justo en ese encuentro se lesionó en el tobillo y estuvo cierto tiempo en el dique seco por esas mismas molestias que frenaron en seco su progresión. Los dos años siguientes fueron muy duros para el tandilense, que no acababa de encontrar su mejor tenis. De todos modos, llegó a un total de cinco finales y poco a poco iba recuperando el ranking que tuvo en su día, moviéndose cómodamente entre el top30, pero los títulos no acababan de llegar.

Sin embargo, 2010 fue un soplo de aire fresco para el argentino. Adquirió mucha regularidad, y aunque no sumó de nuevo coronas ATP consiguió resultados interesantes, incluso fuera de la tierra batida como demuestran las semifinales en Shanghai o los cuartos en Indian Wells. La temporada siguiente fue un año de transición, quizá menos brillante en canchas lentas pero cosechando cada vez mejores resultados en pistas rápidas, con la final que disputó en Valencia ante Granollers, la segunda semana en el US Open o los cuartos en París-Bercy.

Aunque sin duda para Mónaco el 2012 siempre se quedará en su retina como el mejor año de su carrera deportiva. Cuatro títulos, incluido el ATP 500 de Hamburgo que le permitió colocarse top-ten por primera vez en su trayectoria profesional ,y el torneo de Kuala Lumpur, primero que conseguía en una pista cubierta. Una temporada de ensueño en el cénit de su madurez física y deportiva, con 28 años. Sin embargo, todo lo que sube baja y en estos momentos se encuentra en una situación delicada.

Por primera vez en muchos años, deberá sentir la presión de defender muchos puntos. Gestionar bien este tipo de situaciones en las semanas importantes puede ser clave para su rendimiento. Aunque de momento el inicio de temporada no ha podido ser peor. Unas molestias en la muñeca le impidieron rendir al 100% en el Open de Australia y cayó con facilidad en su primer partido ante el ruso Andrey Kuznetsov. A pesar de ser seria duda, jugó la Copa Davis en Parque Roca ante el combinado alemán, y ganó sus dos encuentros con solvencia. Sin embargo, con el inicio de la gira sudamericana han vuelto los malos resultados y las sensaciones negativas. Dos tempraneras derrotas en Viña del Mar y Sao Paulo ponen en tela de juicio la capacidad de Mónaco para poder mantenerse entre las mejores raquetas del circuito.

Con las semifinales de Miami y el título en Houston como resultados más próximos a defender, al tandilense aún le queda margen para recuperar el buen tono tenístico que le permitió ingresar en el club de los diez mejores en 2012. Lo más normal sería pensar que el argentino ya ha alcanzado su techo, que ha llegado mucho más lejos que lo que los más optimistas podían llegar a pronosticar. Que nadie le veía con proyección de top-ten y que a pesar de ello él ha luchado por mejorar y superarse día a día. Y todo ese esfuerzo ha tenido sus frutos. ¿Será capaz Mónaco de recuperar el nivel que exhibió la pasada temporada? Déjanos tu opinión en la sección de comentarios.

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