Horacio Zeballos deja a Rafa Nadal sin título en Viña del Mar

El argentino venció a Nadal en un dura final a tres sets siendo el quinto tenista en remontarle un partido en tierra tras perder el primer set. El balear también cayó

Horacio Zeballos ganó a Nadal la final de Viña del Mar. Foto:twitter.com
Horacio Zeballos ganó a Nadal la final de Viña del Mar. Foto:twitter.com

Rafa Nadal no pudo conseguir su primer título después de su regreso a las pistas y cayó en la final de Viña del Mar contra Horacio Zeballos por 6-7, 7-6 y 6-4. Es la primera derrota del balear contra un argentino en tierra batida desde los cuartos de final de Buenos Aires 2005 cuando le venciera Gastón Gaudio. El español tampoco pudo obtener el título en dobles con Juan Mónaco.

Horacio Zeballos, número 73 del mundo, quebró las aspiraciones de Rafa Nadal de regresar en plan triunfal a las pistas tras siete meses de ausencia. El argentino, sin títulos ATP en sus vitrinas y con una final en la pista cubierta de San Petersburgo en 2009 como máximo logro, "jugó el partido de su vida" (según sus propias palabras) para superar a un Nadal al que todavía parece faltarle ritmo de competición y de partidos.

Horacio Zeballos ganó a Nadal la final de Viña del Mar.

Mérito de uno o demérito de otro, o quizás las dos cosas sumadas, lo cierto es que Rafa Nadal no pudo conseguir un título que muchos veían suyo antes de comenzar la final. Algo lento en los movimientos y sin la confianza de siempre en los momentos clave ( entra dentro de la lógica que conlleva un parón tan largo), el balear vio como se le escapaba la posibilidad de volver a lo grande al circuito y sumar el que hubiera sido su torneo 51.

Y lo hizo de forma extraña en él, pues perdió un encuentro que pese a ser extremadamente igualado, pareció tener dominado en varios momentos, especialmente en la tercera manga cuando se puso 0-1 arriba tras romper el saque del tenista sudamericano, algo imposible de conseguir en los dos primeros sets, que hubieron de decidirse en sendos tiebreaks.

Fueron esos momentos, en los que debió resolver, donde más acusó la inactividad. Ese instinto asesino que separa a los grandes campeones de los buenos jugadores, lo que le faltó y lo que propició que Zeballos se creciera en el tramo final del encuentro hasta creerse un jugador casi invencible que desarboló a Nadal con un juego exquisito lleno de potencia y precisión.

No convendría, no obstante, quitarle protagonismo o subestimar al vencedor, capaz de sumar con esta final, quince partidos seguidos sin conocer la derrota en arcilla que le han servido para ganar sus dos últimos Challengers sobre este tipo de canchas. Enorme en el saque, con el que conectó 12 saques directos, y genial desde el fondo de pista, tanto de revés como de derecha, es una buena noticia para el tenis argentino su explosión definitiva a los 27 años.

Respecto a Nadal, la derrota puede entrar dentro de los cauces normales. Es cierto que es su primera derrota en tierra batida contra un jugador situado fuera del Top 50 desde que perdiera con Olivier Mutis en Palermo en el lejano 2004, y que es la quinta vez en su ya dilatada carrera que se deja remontar en la misma superficie luego de haber ganado el primer set (Lapentti, Gaudio, Federer y Corretja también lo consiguieron), pero no hay que olvidar que siete meses sin jugar es mucho tiempo hasta para un tenista dominante como él.

Su receta debe de ser seguir jugando partidos y acumulando kilómetros en las piernas, algo que a buen seguro le permitirá ganar torneos en las próximas semanas. Sobre las dudas acerca de si volverá a su nivel habitual, probablemente sí, aunque para ello necesite un cierto período de tiempo.

Su próxima cita en Sao Paulo, donde debutará contra el ganador del partido entre Rubén Ramírez Hidalgo y un tenista procedente de la fase previa, nos permitirá hacer una mejor evaluación de su estado actual. Allí, estará de nuevo Zeballos, además de Mónaco y Almagro entre otros. Complicados rivales que permitirán a Nadal la oportunidad de vengar lo sucedido en Viña del Mar.

El dobles también se le resiste

Rafa Nadal no sólo perdió la final individual, sino que también hizo lo propio en el cuadro de dobles, donde formando pareja con Juan Mónaco no pudieron vencer a los italianos Paolo Lorenzi y Potito Starace que les derrotaron por 6-2 y 6-4. Las 2 horas y 46 minutos de partido ante Zeballos y una mejor compenetración de los transalpinos impidieron a Nadal haber obtenido el que hubiera sido su noveno título en dobles, el tercero sobre arcilla.

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