Entrevista a Nadal en L'Équipe

El balear se expresa con claridad manifiesta en una entrevista concedida al rotativo deportivo francés

En una entrevista concedida al diario francés L'Équipe, Rafael Nadal expresó las sensaciones sobre su papel en Viña del Mar, sus pensamientos durante la prolongada ausencia, sus expectativas de futuro y no rehuyó temas candentes como la lucha contra el dopaje.

A continuación ofrecemos la transcripción literal íntegra de la conversación mantenida con el rotativo galo. Un Rafael Nadal a corazón abierto, con respuestas directas, sin guardarse nada. Una lectura recomendable, como las publicadas meses atrás en las páginas del periódico galo, que llega un día despues del retorno del mallorquín a las canchas.

Pregunta: ¿Cuál es la sensación predominante a día de hoy? ¿Estás aliviado por haber sido capaz de terminar con el parón forzoso? ¿Contento por ser capaz de jugar de nuevo? ¿Tienes miedo por no ser capaz de hacerlo bien o de dañarte?

Respuesta: ¿Miedo? No. Estrés, sí. Eso es normal. Me siendo aliviado y contento, eso es verdad. De hecho, la cuestión actual es tener paciencia. Necesito tomarlo paso a paso y aceptar que no voy a estar al máximo nivel de inmediato. No he jugado en siete meses. Si no soy humilde, esto no va a funcionar. No estoy preocupado porque conozco cuá es el estado de mi rodilla. Desde hace tres semanas, todos los test que he pasado han ofrecido resultados perfectos. La verdad es que mi rodilla izquierda se encuentra en fantástica forma comparada con la otra (risas). Sé que si ahora corro, no pondré en riesgo los tendones. Eso es importantísimo. los doctores me lo han prometido. Así que, ahora mismo, no hay ansiedad. Aunque el tendón aún me provoca dolores.

P: ¿Ese dolor es normal? ¿Te habían advertido los médicos sobre ello con anterioridad?

R: Sí, me dijeron que desaparecería gradualmente. Si todo va normal, debería difuminarse a finales de febrero. Entonces recuperaré mi movilidad normal en pista. Simplemente necesito dar tiempo a mi tendón rotuliano para que se acostumbre a esfuerzos intensos

P: ¿Cómo describirías ese dolor?

R: Es un dolor asentado. Lo noto por la mañana al levantarme y por la tarde mientras almuerzo o mientras golpeo de revés. Mis primeros dos días en Chile fueron complicados. Sentía mucho dolor y no tuve buenos entrenamientos. El domingo y el lunes sí fueron bien. Por ello, estaba muy contento con ello. Necesito aceptarlo. Antes tenía dolor nueve de cada diez días, luego ocho de cada diez y cada vez va a menos. Pero bueno, con dolor o sin él, el sentimiento más intenso es felicidad por estar aquí, poder entrenar con los profesionales, tener un partido, poder jugar, sentir la competición,...

P: Nunca has tenido que parar durante un período tan largo. Volver a empezar debe ser más estresante que en 2006, cuando tuviste una lesión de pie que te obligó a parar durante tres meses.

R: ¿Honestamente? No. Recuerdo que mi lesión de pie fue mala. Los doctores me plantearon un panorama donde cabía la opción del final de mi carrera. Con mi rodilla, ese nunca fue el caso. Lo que era distinto es que en 2006 yo simplemente estaba empezando. Hoy día aún tengo sólo 26 años. Todavía tengo tiempo y quiero continuar jugando durante años. Lo que ambas lesiones tienen en común es que nadie encontró la fórmula para terminar con el dolor.

P: Estando fuera durante casi ocho meses, ¿cuál ha sido el momento más duro?

R: El peor momento fue cuando comprendí que no podría competir en los Juegos Olímpicos. Al principio pensé que me recuperaría rápidamente. Lo que fue duro es que mi rodilla dijo basta en el mejor momento de mi carrera

P: ¿El mejor momento? Tú ganaste más en 2008, 2009 o 2010.

R: Sí, pero en 2012 jugué mejor. La final del Open de Australia contra Djokovic, aunque la perdiera, fue buena. Después gané Montecarlo, Barcelona, Roma, Roland Garros,... Exploté en pista.

P: Si hubieras perdido ante Delbonis, ¿hubiera sido algo negativo?

R: No.

P: ¿Tienes altas expectativas? ¿Y ambiciones?

R: No las he perdido. Eso nunca. Pero aquí, el resultado es la cosa menos importante de todas. Lo mismo pasa con el ranking. Si todo va bien, mis objetivos obviamente cambiarían dentro de dos meses. Mi intención es estar al 100% para atacar en Montecarlo y en los siguientes torneos sobre arcilla. Perder aquí, bueno, no es un problema. Llevo siete meses de descanso, siete meses sin ser capaz de entrenar a pleno rendimiento: lo lógico para mí sería perder aquí. Sólo sería un drama si mi rodilla doliera demasiado.

P: Si esos test de rodilla están perfectos desde hace cuatro semanas, ¿significa eso que incluso sin el virus estomacal de diciembre, no hubieras sido capaz de competir en el Open de Australia?

R: Eso es correcto. La pregunta era, ¿puedo ganar en Melbourne? La respuesta era no. No quiero verme a mí mismo yendo a un Grand Slam cuando la respuesta es no. Aquí, en Viña, no me afectaría tanto como si hubiera perdido pronto en Melbourne.

P: Mucha gente está hablando sobre tu regreso como si estuvieras empezando una segunda carrera. ¿Es esto correcto?

R: Mi carrera está ya completa según está. No siendo como si estuviera empezando otra (risas). Continuaré con esta si estás de acuerdo (risas). Sigo siendo el mismo. Todavía siento pasión por el juego. Aún pongo las mismas ganas en cada tiro que impacto. Estoy tan motivado como antes de entrenar. Si mi rodilla me permite entrenar durante más de tres horas por día a pleno rendimiento y si puedo correr sin pensar en mi rodilla o en el dolor, ¿por qué no iba a ser capaz de hacer lo que hice antes? El hecho de que estuviera jugando excepcionalmente cuando me vi fornzado a parar ahora me ayuda. El recuerdo (de esas buenas sensaciones) está realmente fresco.

P: Si te decimos que ganarás el US Open el próximo año, ¿crees que esto sería posible?

R: Te diré que no lo sé. Y te diría que no lo sabía en 2010 antes de ganarlo. Pero si mi rodilla está bien, dame una razón que me impedirá creerlo. Solamente una. He empleado los últimos ocho años en siendo el número uno o dos del mundo, por lo que quiero pensar que no se me ha olvidado como jugar al tenis en siete meses. No quiero parecer arrogante pero sólo quiero pensar que puedo volver a ese nivel.

P: ¿Y si te decimos que vas a ganar Roland Garros en cuatro meses? ¿Eso te parece plausible?

R: Te estoy diciendo que no lo sé (risas). Nadie lo sabe. Si puedo jugar Montecarlo, Barcelona, Roma,... del modo que quiero, tendré una opción. Y lo intentaré.

P: En Australia, Mats Wilander dijo que no tendrías tiempo suficiente y que aunque tu nombre sea Nadal, serás un outsider en París este año...

R: Bien, bueno. Lo veremos. Es cierto que no seré el favorito en París pero no necesito serlo para ganar el torneo.

P: De acuerdo, pero lo necesitas hacer aquí para volver al top4 y así evitar unos cuartos de final ante Djokovic, Federer o Murray.

R: Antes que nada. Todavía necesito llegar a los cuartos de final y dados todos los puntos que debo defender en los próximos meses, será difícil desde aquí hasta el mes de mayo. Después de todo, ¿necesito ganar Roland Garros? No. Puedo volver al nivel necesario para ser top4 sin ser top4. Después de todo, ¿qué es más difícil, volver al top4 antes de Roland Garros o ganar Roland Garros? En mi opinión, la primera es más difícil.

P: ¿Viste la final del Open de Australia?

R: No, no tuve acceso a Eurosport.

P: ¿Cómo dices?

R: Nuestros canales de televisión por satélite cambiaron en enero, esa es la razón. Bueno, he visto imágenes de la final. Antes que nada, Djokovic ha probado otra vez lo gran competidor que es. Segundo, es un jugador extraordinario. Y tercero, que es un tenista que no se lesiona. Eso es afortunado. Puede hacer cuanto quiera y funciona bien para él. Dame dos años sin una lesión y...

P: Con lo que está sucediendo con tu rodilla, ¿volveremos a ver al Nadal de antes? ¿Muy fuerte en tierra batida, capaz de ganar Wimbledon pero con dificultades en pistas duras?

R: Todo depende de la rodilla. Si aguanta, no tengo la intención de cambiar mi calendario jugando más en tierra que antes. ¿Por qué? Porque si tu quieres ser el número uno, dos o tres del mundo, entonces tienes que jugar y ganar en pistas duras. Honestamente, creo que es posible.

P: Tras las recientes finales en Nueva York, Melbourne, algunos -entre ellos Marian Vajda, el entrenador de Djokovic- ha dicho que este es el principio de la era Djokovic-Murray. Tú tienes tu ego. ¿Cómo acepta eso?

R: Mi ego está tranquilo (risas). No me preocupa escuchar eso. No es incorrecto. Es cierto en este momento, ¿no? Ellos son dos enormes jugadores que han disputado las últimas dos finales de Grand Slam. Podría implicar el final de la era Federer-Nadal pero quién sabe. Sólo soy un año mayor que Djokovic y Murray de modo que no es tiempo de enterrarme. Ocho meses atrás, estaba en una posición excelente para volver a ser número 1 del mundo. No olvidemos eso rápidamente. Ahora, intentaré introducirme en ese era Djokovic-Murray (risas).

R: ¿Te han sometido a test antidopaje durante tu ausencia?

P: Nueve. Tres test sanguíneos y seis de orina. Eso es mucho para alguien que ha estado plantado en casa sin ser capaz de jugar. Las últimas dos semanas fue testado cuatro veces, dos de ellas muy próximas entre sí

P: Al final de la pasada temporada, Murray y Federer lamentaron el hecho de haberse sometido a menos test antidopaje en los últimos meses, especialmente fuera de competición. ¿Estás de acuerdo?

R: Si ellos deciden mañana que debo someterme semanalmente a pruebas, no tengo ningún problema en absoluto. De acuerdo. La vida es maravillosa, perfecto. Necesito saber que aquéllos que juegan contra mí están tan limpios como yo. Por tanto, si dices que más test necesitan ser llevados a cabo, eso es fácil. Cuando dices algo así, todo el mundo aplaude y todos lo firmarían.

P: ¿No piensas que los resultados de las pruebas de dopaje debieran hacerse públicas?

R: Eso sería lo mejor. ¡Esa es la cuestión! Si todos los test se hicieran públicos, eso calmaría los rumores que rodean el deporte. Estoy totalmente de acuerdo con ello.

P: ¿Qué piensas de la posibilidad de introducir un pasaporte biológico en tenis?

R: No sé que es eso (risas). Pasaporte biológico, la Operación Puerto, eso está lejos de mi mundo. Lo que está sucediendo ahora mismo en España en un juzgado, es algo que no entiendo. No entiendo por qué el doctor Fuentes no da nombres. No entiendo porque el juez no le pregunta por ellos. Eso me ha decepcionado. Sería mejor si el doctor simplemente lo dice y ellos son capturados y pagan las consecuencias. No entiendo por qué no van al fondo de las cosas. Necesitamos aclarar eso adecuadamente. He escuchado que este doctor ha trabajado con deportistas extranjeros pero el doctor es español, el prejuicio está fundamentalmente dirigido a la gente del deporte español. Como deportista español, eso me afecta negativamente. Por gente como Armstrong, toda nuestra reputación queda en duda.

P: ¿Sabes que hay gente que piensa que tus siete meses de ausencia se deben a una sanción por dopaje silenciada?

R: Sí, y esos rumores existen porque esos test antidopaje no son hechos públicos. La Federación Internacional (ITF) necesita ser transparente. Lo mismo pasa con la Agencia Mundial Antidopaje (WADA). Si no, esto continuará y estaré obligado a escuchar comentarios estúpidos como los de Christophe Rochus, sin evidencia alguna. Es increíble para mí que algo como eso se diga sin prueba ninguna. Dame una evidencia y estaré de acuerdo con ello.

P: La ITF dice que los test sanguíneos son muy caros y...

R: (Interrumpe). ¿Sabes lo que es costoso? La mala imagen del deporte. Eso es lo que tiene un alto precio.

P: Viña del Mar es tu primer torneo desde que los jueces de silla recibieron la instrucción de ser más estrictos con los 25 segundos de margen entre punto y punto. Esta modificación podría ser llamada 'el cambio Nadal-Djokovic' dado que ambos sois particularmente lentos y particularmente observados. ¿Has entrenado para respetar ese tiempo?

R: Soy lento, lo reconozco. Pero, para mí, aplicar esos 25 segundos en todas las circunstancias afectarán a la calidad del juego. Si tú aplicas estrictamente esos 25 segundos, mi final del US Open 2011, especialmente el tercer set, y la final del Open de Australia 212 no hubieran tenido el mismo nivel. Es imposible seguir jugando puntos increíblemente un punto tras otro si no tienes tiempo para tomarte un respiro. Está bien si soy lento después de un punto normal. Si entonces el juez de silla me sanciona o me da un aviso, no hay problema. Pero si acabas de jugar un punto impresionante, no. De otra manera, lo que pasará tras un punto brutal es que tu saque o el tiro posterior se alejará tres metros de la línea. El tenis no es eso. Ellos me dicen que esos cambios son hechos para los espectadores de televisión pero, ¿no preferiría esa gente que ve tenis por televisión ver enormes puntos en juego?

Comentarios recientes