La vuelta de Rafael Nadal, con victoria

El balear, junto con Mónaco, ganó en dobles en su primer partido en siete meses

El regreso de Rafael Nadal en el torneo ATP 250 de Viña del Mar se materializó sobre la arcilla andina durante la tarde del 5 de febrero. De la mano de Juan Mónaco, camarada de un mallorquín al que visitase en la isla balear durante su prolongada ausencia, mantuvo firme el pulso ante el tándem formado por Frantisek Cermak y Lukas Douhly, a quienes derrotaron en dos parciales (6-3 6-2) tras 64 minutos de juego.

Ante un tenista checo firmó Nadal su última comparecencia pública, sobre la hierba de Wimbledon. Y ante una pareja de la misma nacionalidad volvió a competir la leyenda balear tras más de 200 días de cautiverio deportivo. Más de siete meses apartado de la adrenalina de la competición. La larga espera quedó enterrada para el recuerdo bajo el resguardo del sol de Chile. La ausencia más prolongada en la exitosa carrera del atleta español ya pertenece a los libros de historia. Ya está de vuelta Rafa. Ha regresado Nadal. Una de las figuras más admiradas del deporte moderno vuelve a cernir sombra sobre las pistas. Noticia positiva para el tenis.

Nadal y Mónaco a su llegada a la pista central / @FerGrisolia

Alrededor de 1.500 personas se dieron cita en el Club Las Salinas de Viña del Mar para contemplar el regreso del ampliamente considerado mejor jugador de la historia sobre el polvo de ladrillo. El ambiente era intenso. Numerosos grupos de aficionados se agolpaban a la entrada del Court Central para asistir al histórico momento. Un intenso murmullo se escuchó al volver a ver al balear vestido de corto, como en los 'viejos tiempos'. La materialización del resultado era un factor secundario. La principal expectativa residía en el mero disfrute de volver a disfrutar del mallorquín bajo los confines de un cuadrilátero tenístico.

Las redes sociales hervían de comentarios relativos al retorno competitivo del deportista español. La comunidad tenística conversó sobre la vuelta a las canchas de Rafael Nadal, convirtiendo su nombre en tendencia en varios sectores latinoamericanos. Además, desde su propia cuenta en Twitter, el equipo que arropa al balear quiso dejar constancia de la importancia del momento haciendo público un mensaje de apoyo al 11 veces campeón de Grand Slam.

El español mostró reminiscencias de su clásica figura. Buscando intensidad desde la primera bola, lamentando con vehemencia cada tiro entregado al error, soltando la palanca zurda con punzante insistencia,... Compenetrado con el argentino Mónaco, compañero de fatigas y nido de confidencias, la vuelta del mallorquín tuvo tintes de familiaridad por varios frentes. Junto a un amigo, sobre la superficie amada, ante una grada latina. Ambiente distendido, palmadas con el compañero, sonrisas frecuentes,... Un cóctel favorable para brindar por su reinserción en la dinámica competitiva del circuito masculino.

Empresa inherente a la modalidad por parejas, el mallorquín se mostró bastante ducho en acciones cerca de la cinta. Vivo de reflejos y actuando con precisión, acunó numerosas voleas trasladando a la media pista su virtud de cobertura. No entregaron un solo servicio en toda la tarde. A fin de cuentas, se trató de un entrenamiento interesante en vísperas de su estreno en la competencia individual.

Ése será el principal caballo de batalla a domar durante las próximas semanas. La asunción de responsabilidades en un entorno de soledad. Cuando el hombro en que deba apoyarse vaya unido a su propia estructura, a ambos lados de la cabeza. Cuando los pensamientos fluyan sin más destino que sus propias destrezas. Cuando el balear vuelva a competir por y para sí mismo. Cuando deba poner a pleno rendimiento la resistencia de sus tratadas articulaciones al requerir la cobertura de una pista completa. "Los dobles son siempre un poco menos agresivos. El verdadero test de la rodilla será mañana en el individual. Pero es una sensación bonita haber vuelto" declaraba el mallorquín al cierre del acto.

Tras el encuentro, el actual número cinco del mundo puso el foco en el rodaje como principal variable a explotar en su retorno. "Cuantas más horas esté en pista mejor, a día de hoy el resultado es importante hasta cierto punto. Lo primordial es estar aquí. He venido a jugar. No es una situación en la que yo lleve meses y meses compitiendo como para centrarme en individual. He venido a competir en general. La victoria de hoy me permite volver a jugar otro partidos de dobles y todo lo que sea pasar horas en pistas es positivo para mí" argumentaba.

Cuestionado por el feeling al volver a pista, el mallorquín afirmó sentirse bien de espíritu, pero condiciona el despliegue a la respuesta física de su cuerpo. "Las sensaciones no son distintas. Simplemente tengo un pelín la duda de cómo voy a responder a nivel tenístico, a nivel físico, a nivel de rodilla. Por lo demás, me siento cómodo jugando a tenis. Si físicamente me siento preparado para correr, me siento preparado para competir. Para competir a un nivel aceptable hay que esperar que el físico responda, que la rodilla vaya cada vez a menos y si eso pasa me siento capacitado para poder hacerlo" cerraba el balear.

En el cuadro de singles, precisamente, quedó despejada la principal incógnita: quién será el rival de Rafael Nadal en su retorno a la competencia individual. El honor de dar la bienvenida definitiva al español recaerá en el argentino Federico Delbonis, 128 en la clasificación ATP y con apenas 23 partidos de experiencia en el circuito.

Rafael Nadal ha vuelto. Chile dio la bienvenida a una de las figuras más destacadas del deporte moderno. La disciplina está de enhorabuena. Por fin, parece, el balear podrá hacer suya sobre las pistas una máxima tan comedida como por largo tiempo añorada: sin prisa pero sin pausa.

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