Mona Barthel destaca en París

¿Será la joven alemana la tenista revelación de 2013? Eso dice la historia del torneo

Mona Barthel, con su segunda final del año habiendo disputado apenas cuatro torneos, y esta última (la del WTA Premier de Paris) ganada sigue una línea ascendente muy interesante. No es una tenista más, a Mona muchas cosas le diferencian y su tenis, por momentos, está a un nivel muy superior al que su ranking indica pero, eso sí, le falta regularidad. Hoy hablamos un poco más de ella en Punto de Break. De esa joven alemana que puede ser una de las grandes revelaciones de la temporada.

Mona viaja, por lo general, sin entrenador -su entrenador reside siempre en Alemania, por lo que sólo se acerca a torneos cercanos, como ha ocurrido en París-. Es bastante independiente. Ella y su madre, se bastan y se sobran. Se sobran para entrenar. Para competir. Para preparar los partidos. Para diseñar su propia ropa de competición. Para hacerse una página web, sin tener ni idea. Para ganar su primer título WTA desde la previa (ocho victorias consecutivas derrotando a 4 de las 5 máximas favoritas al título de forma consecutiva), en Hobart 2011. Y para lo que haga falta.

2012 fue el primer año en que jugué completamente en el circuito WTA. Estoy muy satisfecha con mi rendimiento. Gané mi primer título en Hobart, alcancé tercera ronda en el Open de Australia, y disputé varios encuentros ajustados ante tenistas top como Azarenka en Stuttgart e Indian Wells. Por supuesto, algunas veces me gustaría ser más sólida y regular pero, como yo misma me digo, ha sido sólo mi primer año WTA. He tenido que hacerme al ritmo, a los largos viajes y al jet-lag, pues hasta ahora sólo jugaba torneos ITF por Europa. Estoy expectante de ver qué me depara el año próximo, tengo muchas ganas de mejorar y seguir creciendo”, resumía Mona sobre su 2012 a finales de noviembre.

No pudo defender su título en Hobart 2013, aunque sí repitió final, e hizo semifinales en Auckland. Buen comienzo de año que no se vio reflejado en el Open de Australia, donde perdió en su debut ante Ksenia Pervak por 5/7 6/2 4/6. Un reflejo interesante de lo que ha venido siendo, hasta ahora, la carrera de la alemana nacida en la pequeña Bad Segberg, al norte del país. Puede pero le falta consistencia. Se acerca, pero no lo cierra. Ella misma lo reflejaba. Una tenista capaz de llevar el año pasado a Victoria Azarenka a un tiebreak del tercer set en Indian Wells, tal y como estaba de forma entonces Vika, demuestra que tenis, desde luego, tiene. ¿Entonces qué falta? Detalles.

Proveniente de una familia atlética -su hermana también fue profesional pero una grave lesión de hombro le hizo retirarse prematuramente-, de pequeña idolatraba a Steffi Graf (nivel: sábanas de Steffi en su cama), despliega en pista un juego muy agresivo. Basado en un potente servicio, Mona tiene golpes que son auténticos punzones. Lanza golpes planos, finos como cuchillos, pero no por ello menos potentes. Ni qué decir de su capacidad para tirar paralelos. Si no le mantienen alejada, te gana la línea de fondo y desde allí domina sin problema. Pega, pega y pega. Sus errores: en la red, sus dudas son más que sus dificultades, o también sus fallos muchas veces en el último golpe, por pura falta de consistencia mental en la concentración. Ver sus delgadas piernas botar por la pista y lanzar esos temibles golpes se asemeja a una avispa merodeando con su aguijón a cada bola.

El año pasado se lo tomó como prueba. Era su primer año WTA por completo. Estaba haciéndose a todo. Ahora, puede ser mucho más peligrosa. De momento con su victoria en Paris, además de ganar su primer título WTA Premier, consigue su mejor ranking. Entra de lleno en el top30 -#27- y amenaza con seguir creciendo. Su margen de mejora es amplísimo. Eso sí, siempre hay algún ‘pero’: tiene grandes vacíos, por ejemplo, en los Grand Slam, en tierra y en hierba. En los cuatro grandes del año sólo en una ocasión llegó a tercera ronda. Y de hecho, en 2012, tanto en Roland Garros, como en Wimbledon, como en los Juegos Olímpicos, como en el US Open cayó en primera ronda, además ante jugadoras con peor ranking que ella (a excepción de Wimbledon donde se enfrentó a Zvonareva). Es evidente que tiene que mejorar en estos torneos. Un buen ranking que le permita ser cabeza de serie sería una gran ventaja, pero el problema parece más serio. Hay tenistas que en los grandes eventos se crecen, no parece el caso de Barthel a la que se le dan mucho mejor los torneos WTA tranquilos y menores, donde se siente cómoda aún jugando ante las mismas tenistas. A ella las grandes pistas no le ayudan. Esa barrera, toda futura gran tenista, debe superarla.

Su otra gran barrera en el futuro: las superficies. Es evidente que la pista dura al aire libre y la pista rápida bajo techo se le dan bien, pero ¿qué pasa con la tierra batida y la hierba? Puede hacerlo, su tenis se acopla perfectamente a ambos tipos de superficies, algún resultado aislado da fe de ello. Pero necesita mejorar y ser más sólida cuando esté sobre esas superficies. Es pura confianza. Sus resultados en 2012 en tierra al aire libre: 4 victorias y 3 derrotas, y en hierba: 0 victorias y 3 derrotas, merecen reflexión y cambios si es que hablamos de una tenista que aspira a ser top10 en un futuro. ¿Podrá? Años por delante, tiene.

Para ello debe ser más consistente a lo largo de todo el año. Es capaz en apenas un par de semanas de ser arrollada por Azarenka con rosco incluido en Doha, y de exprimir a la #1 hasta el tie-break de un tercer set en Indian Wells. Sólo unas semanas después y en idéntica superficie. ¿Por qué estos cambios y altibajos? Presión, nervios, pérdida de timing, lo que es indiscutible es que necesita encontrar el equilibrio en su tenis que le permita aspirar a grandes cotas porque puede. De momento, el ritmo de bola logrado en París y la solidez es un gran comienzo; aunque se dejó remontar por Errani en ambos sets de la final.

Rodeada de grandes tenistas alemanas. Lo cierto es que hablamos de una generación espectacular con la top10 Kerber, con la potentísima Lisicki, con la top20 Göerges, o con la extop10 lesiona Andrea Petkovic, además de llegar otras grandes promesas como Annika Beck, Dinah Pfizenmaier, Carina Witthoeft o Antonia Lottner. Dicho lo cual, ha sorprendido que con una nómina hoy algo mermada Rittner, la capitana alemana de Fed Cup, no haya convocado a Mona, y sí a Beck, por detrás de ella en ranking, experiencia y nivel, a los resultados basta echar un vistazo. No obstante, parece que hay ciertos problemas de comunicación, pues la capitana sí seleccionó a Barthel, pero le obligaba a no jugar París, algo a lo que Mona se negó. La respuesta poco ha tardado en llegar: ha ganado su primer WTA Premier. Ahora descansará y después se desplazará a Doha y Dubai, gira que precederá a sus torneos en Indian Wells y Miami, donde puede dar muchos disgustos. Estas superficies le favorecen y llegará con la moral por las nubes. Ojo.

El techo del estadio de Coubertain, en París, ha visto triunfar a grandísimos nombres del tenis femenino. Torneo con solera, donde las últimas temporadas han triunfado las que al final eran tenistas revelaciones de la temporada (Kerber en 2012 o Kvitova en 2011). ¿Será el caso de Mona? ¿Será Barthel una de las revelaciones de la temporada? Así lo creo yo, pero sólo el tiempo dará y quitará la razón. Le quedan barreras por derribar, eso seguro, pero está preparada para hacerlo si centra sólidamente su cabeza. Poco a poco, lo va consiguiendo. Y ustedes ¿qué creen? ¿Tendremos que acostumbrarnos a ver a esta alemana escalar puestos en la clasificación en 2013?


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