El puntazo de Rosol

El de Brno dejó volar la imaginación para sorprender a Wawrinka con un certero golpe

El checo Lukas Rosol trazó el golpe más espectacular en las eliminatorias del Grupo Mundial de Copa Davis 2013 durante el partido que le enfrentaba al helvético Stanislas Wawrinka. Se trataba del choque que abría la serie que mide a República Checa y Suiza en la ciudad de Ginebra. El fin de semana no pudo comenzar de manera más intensa.

Congregadas las masas bajo la bóveda del Palexpo, un pabellón multiusos con capacidad para 6.500 espectadores, contemplaron una suerte deportiva de díficil doma: el 'tweener' o 'gran Willy'. Numerosas han sido las ocasiones en que uno de sus compatriotas deleitaba al mundo con semejantes virguerías. Esta vez, sin embargo, sería un hijo del país helvético quie sufriera en sus propias carnes la consecución de tal atrevimiento.

Sirviendo el competidor de Brno para mantenerse en el primer parcial, todo parecía en su contra después de que Wawrinka se hiciera con el primer punto del juego. Con una propuesta agresiva desde la primera bola, Rosol dominaba la temperatura del intercambio quedando Stanislas reducido a una -numantina- defensa.

Aprovechando una bola corta del suizo, acudió el checo a la red. Acorralado, lanzó Wawrinka un desesperado pero profundo globo que obligó a retroceder hasta el fondo a Lukas. Y allí, de espaldas a la red y cerca del muro solamente había lugar a un recurso. La 'gran Willy'. Pensamiento rápido y ejecución precisa. Lukas abrió las piernas, hizo pasar la pelota y trazó una trayectoria cruzada que dejó clavado al helvético. El Palexpo de Ginebra respondió con una generosa ovación.

De poco le sirvió el recurso al checo. Terminaría cediendo ese juego, ese set y posteriormente el partido. Eternamente mencionado por su victoria ante Nadal sobre la Central de Wimbledon el pasado verano, no estará de más agregar otros méritos al historial del centroeuropeo.

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