Copa Davis: El milagro de Kazajistán

El combinado kazajo, que no cuenta con top-100 alguno en sus filas, está a solo un paso de los cuartos de final

Kazajistán sorprende a todos de nuevo en la Copa Davis. Decantados a su favor los individuales del viernes en Astaná ante Austria, solo una victoria les separa de alcanzar los cuartos de final por segundo vez en su corta historia como país. Es la esencia de esta competición. Naciones pequeñas que consiguen grandes logros. Aquí va su historia.

La República de Kazajistán, país independiente desde 1991, nunca llegó a desarrollar cultura tenística alguna. Con algún evento challenger en el calendario, la incursión de sus jugadores por el circuito solo fueron esporádicas. Sin embargo, desde el año 2005, su rendimiento en la Copa Davis empezó a mejorar. Liderados por Alexey Kedryuk, los kazajos llegaron a competir en el Grupo I de la zona asiática, pero sin opción alguna de poder disputar los playoff que daban ascenso al Grupo Mundial.

En el año 2008, el gobierno kazajo, con visos de mejorar el deporte de su país, claramente perjudicado por los casos de dopaje en el ciclismo por parte del Astaná Team, y de sus dos mejores corredores -Alexandre Vinokourov y Andrey Kashechkin-, optó por nacionalizar a varios jugadores rusos con un nivel que se movía entre el 150 y el 200 de la ATP. En la eliminatoria de abril de esa misma temporada, el veterano Yuri Schukin hacía su primera aparición acompañando a Kedryuk en los individuales.

La participación de todo un ‘journeyman’ como Schukin no subía demasiado las prestaciones del conjunto, y su derrota en casa ante Taiwán les obligó a jugar el cruce por la permanencia en el Grupo I ante Filipinas. En esa eliminatoria pudimos ver a otros dos nuevos “fichajes”: Andrey Golubev y Mikhail Kukushkin. Ambos recién entrados en la veintena, con mucho futuro por delante y con proyección de top100. Había que empezar a ser optimistas.

Eliminados prematuramente en 2009, el sueño de ascender a la máxima categoría de la competición debería esperar. A la temporada siguiente, sencillos envites ante Corea del Sur y China desembocaron en el mayor de los retos: derrotar a Suiza y colarse en el Grupo Mundial por primera vez en los menos de veinte años de historia como país independiente. Enfrente el combinado suizo de Lüthi, sin Federer pero con Wawrinka y Chiudinelli, lo cual debía haber bastado para derrotar a los pupilos de Yegor Shaldunov.

Pero no fue así. Con Evgeny Korolev en la convocatoria, el jugador ruso con más nombre y trayectoria de los que se habían cambiado de pasaporte, Kazajistán aniquiló a Suiza con un contundente 5-0. Golubev sumó su punto de individuales y el de dobles ante Schukin, y Kukushkin derrotó a Wawrinka en el segundo partido de eliminatoria, consiguiendo así la victoria más prestigiosa del fin de semana. El domingo, sin nada en juego, se remató la faena.

Muchos creían que la aventura de los kazajos en el Grupo Mundial acabaría pronto, pero nada más lejos de la realidad. En la primera ronda de 2011, sobre una superficie dura y cubierta, en la ciudad checa de Ostrava, Golubev ganó a Hajek el viernes y a Berdych el domingo para forzar el quinto punto. En el partido decisivo, a Kukushkin no le tembló la mano y brindó a su país su primera victoria entre la élite de la Davis.

En el primer cruce del pasado curso, los kazajos visitaron Oviedo. Una España comandada por Nicolás Almagro y Juan Carlos Ferrero, recibía a los asiáticos sobre una tierra batida indoor. En el primer día de competición, pudimos ver a unos jugadores voluntariosos, que a pesar de perder sus dos encuentros, ganaron un total de tres sets ante dos consumados especialistas en canchas lentas.

Conseguida la permanencia ante Uzbekistán en septiembre, las victorias de Golubev y Korolev en el día de hoy ante Austria dejan a Kazajistán a solo un punto de los cuartos de final, lo que significa sellar otro año más su estancia en el Grupo Mundial. Repasamos brevemente, en las siguientes líneas, a los integrantes del equipo kazajo:

Mikhail Kukushkin (26.12.87): En horas bajas debido a sus problemas físicos y a un aciago curso 2012 que empezó de manera sobresaliente con unos octavos de final en el Open de Australia. No forma parte del top-150, pero llegó a ser el número 49 del mundo hace siete meses. Es un jugador que le pega muy plano, tanto de derecha como de revés. Bajo techo han llegado sus mejores resultados, incluido su único título ATP hasta la fecha, en St Petersburgo 2010.

Andrey Golubev (22.07.87): El jugador más talentoso de todo el grupo. Es un pegador, con una derecha plana muy potente y un revés a una mano estético pero algo errático. Aun así, tiene más variantes y sabe liftar bola, fruto de sus años de entrenamiento en Italia. Alcanzó la posición número 33 del mundo a finales de 2010. Su irregularidad es su peor enemigo. En su palmarés destaca el ATP 500 de Hamburgo y otras dos finales ATP.

Evgeny Korolev (14.02.88): Promesa frustrada. Otrora gran abanderado de la generación del 88 junto a Juan Martín Del Potro y Marin Cilic, una lesión en el codo a finales del año 2010 le hizo salir del top100 y desde entonces no ha vuelto a ser el mismo. Año y medio antes había alcanzado su única final ATP en el torneo de Delray Beach. Jugador muy completo, tiene todos los golpes que se necesitan en el tenis moderno, pero carece de estrategia alguna en la pista. Un claro ejemplo de pegador sin cabeza. Sigue siendo más conocido por ser el primo de Anna Kournikova que por su tenis.

Yuri Schukin (26.06.79): Es el jugador más veterano del equipo y el primero que tomó la ciudadanía kazaja. Reside en Alemania y comenzó su andadura profesional en 1999. Nunca ha pisado el top100 y se dedica casi exclusivamente a la modalidad de dobles desde hace un par de años. Su mejor resultado en el circuito son las semifinales en la tierra batida de Gstaad en 2010 tras batir a Youzhny -14 del mundo en esos momentos- en la ronda anterior. En Copa Davis solo juega el doble, siendo Korolev su compañero en la mayoría de los partidos.

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