Rafa Nadal vuelve en Viña del Mar

El torneo chileno mostrará el nuevo Nadal, tras ocho meses fuera de las pistas, que iniciará su reconquista pies en tierra

Rafael Nadal Parera volverá a las pistas en el ATP chileno de Viña del Mar, según ha confirmado la organización del torneo. Comienza así su reconquista con los pies en arcilla, entre un mar de dudas y sensaciones. Sin duda, será la edición más importante de este torneo a lo largo de su historia, y ver a Rafa de nuevo en pista colocará al evento entre los más ansiados del 2013. Su participación en Viña del Mar ya es oficial, por lo que el calendario de Nadal se prevé intenso y apretado los próximos meses -con las dudas existentes sobre su posible no participación en el ATP 1000 de Boca Ratón-: Viña del Mar - Sao Paolo - Acapulco - Indian Wells - Miami - MonteCarlo - Madrid - Roma - Roland Garros - Halle - Wimbledon.

Tras largo tiempo de negociación con Carlos Costa -representante de Nadal-, Jaime Fillol se frota ya las manos con la llegada del siete veces campeón de Roland Garros y, por ende, mejor jugador de tierra batida de la historia. Atrás queda la propuesta de WC para un enorme tenista como Tommy Haas. Ya acudieron al torneo chileno otros grandes tenistas de la altura de Mats Wilander, Guga Kuerten, Carlos Moyá, Jim Courier o Marcelo Ríos, pero Nadal, con su sola presencia y más aún en este momento teniendo en cuenta que será su muy deseado retorno a la competición, eclipsará toda la historia del VTR Open Viña del Mar e incluso será el protagonista del acontecimiento producido en América Latina más importante para el tenis en mucho tiempo. Compartirá cuadro con Juan Mónaco (vigente campeón), Jeremy Chardy, Pablo Andújar, Santiago Giraldo, y Albert Ramos, duros y, en su mayoría, terrícolas rivales para el mallorquín. Un entorno ideal para entrar en calor.

El torneo, por su parte, prepara una ampliación de gradas de la pista central (de 3.500 asientos a 4.500), una mejora de los contratos televisivos que cubrirán el evento y un aumento de las acreditaciones de prensa. Todo Viña del Mar se prepara para recibir a un campeón dormido, latente. En 1962, la Ciudad Jardín, como se conoce a la turística Viña del Mar, repleta de famosos balnearios y hoteles, inauguró una de las grandes imágenes de su ciudad desde ese momento: el Reloj de Flores. A los pies de Cerro Castillo, enfrente del balneario de Caleta Abarca, un reloj-jardín fabricado en Suiza cuenta las horas, narra el paso del tiempo transcurrido. Ese mismo reloj habrá cantado los 221 días durante los cuales Rafael Nadal no ha competido una sola bola. Y se prepara para sonar cuando el mallorquín vuelva a golpear en competición oficial.

El torneo de Viña del Mar, a disputar entre el 4 y el 10 de febrero, arrojará interesantes conclusiones. ¿Veremos a un Nadal preparado para competir? ¿será favorito para defender su corona de Roland Garros? ¿tendrá miedo a lesionarse de nuevo? ¿habrá cambiado Rafa? ¿novedades en su juego? ¿seguirá siendo tan fuerte mentalmente? Un mar de incógnitas que ha dejado el tiempo. "Al tenis le falta algo, y ese algo es Rafa Nadal", decía Carlos Moyá a los compañeros de Tie-Break Marca. Ese algo que llevamos echando de menos desde que anunciara su no participación en los Juegos Olímpicos, un escalofrío recorrió entonces la espalda del aficionado al tenis sabedor de que el rechazo de Nadal a portar la bandera de la delegación española en la Ceremonia de Inauguración de los Juegos Olímpicos no hacía presagiar nada bueno. Un calvario de médicos, lesiones, plazos, entrevisas, declaraciones y anuncios... el escalofrío no parecía tener fin. Tampoco tras los JJOO volvería. No al US Open. No al ATP Tour Finals de Londres. Ni a la final de la Copa Davis. El último susto fue su aún no preparación suficiente para empezar el año compitiendo, y su no desplazamiento a Australia.

El escalofrío tiene fin, y el punto final se lo pondrá Viña del Mar. La ciudad del reloj, que cura el paso del tiempo. Dudas, esperanzas o ilusiones, sea lo que sea que deje Nadal a su paso por Chile y Brasil, al menos, ya podremos volver a disfrutar de él en una pista. Y de tierra, gesto que sus rodillas agradecerán. Un martirio de 639 días. Una lesión, el síndrome de Hoffa, secundada por molestias, tendinitis, inflamaciones, tumefacciones y fisuras... toda una carrera contra el dolor. Una apuesta por la superación física y personal. Una apuesta por el tenis de combate, sin desdeñar ni un solo punto. Una apuesta por crecerse ante las pruebas. Una apuesta por dar una lección al mundo, sin dejar de luchar, en lugar de caer en una lógica pausa a esta guerra.

Su espíritu competitivo, su talento natural, sus lazos con Toni Nadal... una batalla más superada, como las de cada partido, como las de cada torneo, como las de la vida... "aprende a superar la debilidad y el dolor, a aguantar lo que sea. Tienes que encontrar el límite de tus posibilidades o nunca habrás sido un atleta exitoso", susurraba entre gritos su tío Toni. El reloj de Viña del Mar, ya espera preparado para congelarse. Señores, sí, Rafael Nadal ha vuelto.

"Y tú, amigo mío, confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades",

Miguel de Cervantes Saavedra.

@Pep_Guti para @PuntoDBreak

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