Tommy Robredo: la veteranía es un grado

El gerundense volvió a la senda del triunfo tras ganar en Brisbane junto al brasileño Marcelo Melo en la modalidad de dobles.

Tommy Robredo en competición. Foto: zimbio.com
Tommy Robredo en competición. Foto: zimbio.com

El gerundense volvió a la senda del triunfo tras ganar en Brisbane junto al brasileño Marcelo Melo en la modalidad de dobles.

Junio de 2012. Todo un extop-5, campeón de Masters 1000 y participante en la Copa Masters, se encuentra a los treinta años sin ranking. Ya en el ocaso de su carrera, en las últimas dos temporadas no ha podido rendir a su nivel debido a pequeñas lesiones que finalmente desembocan en la más grave: una lesión en la pierna que le deja cinco meses fuera de las pistas y que le deja sin puntos ATP.

En ese momento, el de la retirada para muchos otros, supone para Tommy Robredo un punto de inflexión. Decide disputar, tras más de once años, el ATP Challenger Tour y no se rasga las vestiduras por ello. En seis torneos, acumula un total de veinte victorias y alcanza cuatro finales, ganando las de Caltanissetta y Milán, y perdiendo en Génova y Sevilla en el partido por el título. A nivel ATP, los cuartos de final en Bastad forzando el tercer parcial ante David Ferrer supone su mejor resultado, aunque también se puede destacar la segunda ronda alcanzada en el M1000 de Shanghai y en el US Open.

Precisamente fue en Flushing Meadows donde se vio que Robredo podría volver a buen nivel. Su oponente en primera ronda era Andreas Seppi, número 27 del mundo que pasaba por la mejor temporada de su carrera y que había tenido contra las cuerdas en Roland Garrós al mismísimo Novak Djokovic. La victoria del español en 3 sets confirmó que el regreso del pupilo de Salva Navarro iba en serio. Finalizó la temporada jugando el torneo de Valencia, perdiendo ante Verdasco en primera ronda y ocupando la plaza número 114 de la clasificación mundial, resultado más que positivo habiendo disputado tan pocos torneos.

En la primera semana de 2013, afrontaba el debut del año en Brisbane. Ryan Harrison sucumbió ante el tenis de Tommy en primera ronda pero el emergente Kei Nishikori fue demasiado en octavos de final. Aunque lo mejor llegaba en la modalidad de dobles. Con solo 4 títulos ATP -el M1000 de Montecarlo junto a Nadal como torneo más importante- y el número 16 como el mejor ranking de siempre, quizá no presenta un gran palmarés como jugador de dobles, pero lo cierto es que el de Hostalric acumula más que buenos registros en prestigiosos torneos del circuito. En los Grand Slams ha llegado como mínimo a cuartos de final y con cuatro compañeros diferentes, llegando hasta en tres ocasiones a semifinales del US Open.

En Queensland decidió hacer pareja con el brasileño Marcelo Melo, todo un especialista en la modalidad con una decena de títulos desde su entrada a escena en 2007 junto a su compatriota André Sa. Su victoria en la final ante Eric Butorac y Paul Hanley les otorgó su primer entorchado como tándem. “Decidimos que jugaríamos juntos en este torneo a inicios de diciembre, para ver qué pasaba. Si tenemos la oportunidad de repetir, seguro que lo haremos”, dijo Melo.

Naturalmente del rendimiento y el éxito de Robredo en la modalidad individual dependerá también su empeño en el doble, pero su victoria en Brisbane fue su primer título ATP en casi dos temporadas, demostrando que puede ser un gran doblista en el futuro, cuando sus prestaciones en ‘singles’ vayan decayendo.

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