Bautista roza la gloria en Chennai

El castellonense forzó el tercer parcial ante el noveno jugador del mundo en su primera final ATP

Roberto Bautista pierde la final de Chennai. El tenista castellonense, a pesar de su buen partido, no pudo sumar su primer título ATP tras caer en la India ante Janko Tipsarevic en 3 sets.

Perteneciente a la generación del 88, la última de relativo éxito en nuestro país, Roberto Bautista-Agut representa a un tipo de jugador poco característico en nuestro país, aquel que prefiere jugar en pistas rápidas que en tierra batida. Campeón de la Copa Davis junior en el año 2004 junto a Pere Riba y Javier Garrapiz, a ‘Bati’ -como le gusta que le llamen- le costó cuajar en el circuito profesional y con una progresión bastante lenta no empezó a jugar challengers asiduamente hasta el año 2010.

En esa temporada, consigue llegar a la final del torneo de Pozoblanco, uno de los clásicos del ATP Challenger Tour. En las pistas cordobesas es capaz de derrotar a Marcel Granollers camino hacia el partido por el título, donde Rubén Ramírez Hidalgo le vence en dos parciales. Finaliza el año con semis en Rennes y cuartos en Orleans, dos prestigiosos challengers en pista cubierta que le confirmaron como especialistas en pistas rápidas.

El curso 2011 no progresa demasiado. Debe pagar el peaje del especialista en pista cubierta que tiene que hacer frente a grandes cañoneros con potentes servicios. El juego de Bautista es muy variado desde el fondo de pista, quizá con el perfil clásico de jugador español de tierra batida, pero desde sus primeros años en el circuito ha rendido mejor en pista dura.

La pasada temporada era clave para el pupilo de Esteban Carril. A pesar de no tener un ranking que le otorgue demasiadas garantías -inicia el 2012 en el puesto 178 del ranking ATP- decide jugar las fases previas de los diferentes torneos del circuito y consigue calificar en Doha, Australia, Montepellier y Marsella, ganando su primer partido a nivel ATP en el M1000 de Miami, tras derrotar a Andreas Seppi en la primera ronda. Como le comentó a Rafael Plaza en esta misma web, en ese momento se sintió preparado para competir contra los mejores.

Su buena trayectoria en pista dura le hizo mejorar exponencialmente su rendimiento también en polvo de ladrillo, que hasta ese momento era su asignatura pendiente. Triunfó en los challengers de Roma y Orbetello, victorias que le acercaron al top-100, al que finalmente entró tras ganar en la pista dura de Pozoblanco tras batir a Arnau Brugués en la final. Cerró el año con unos cuartos de final en St Petersburgo y pasando la qualy en París, disputando así el segundo Masters 1000 de su carrera.

Para 2013 se preveía una progresión lenta pero segura del castellonense, pero la final de Chennai le convierte, sin ningún tipo de dudas, en uno de los hombres a seguir en la temporada que acaba ahora de iniciarse. Su partido ante Tomas Berdych en cuartos de final del torneo indio es un ejemplo de saber jugar con las emociones y aprovechar los puntos débiles de un rival que es superior. Ayer ante Paire en semis supo esperar su oportunidad ante un talentoso jugador que quizá necesita aún madurar para llevarse este tipo de partidos. Madurez que Roberto ya tiene a sus 24 años.

En la final de hoy, su tenis equilibrado y voluntarioso no pudo ante el empuje de todo un top-ten como Tipsarevic que no podía escapar esta oportunidad para triunfar en Chennai tras caer el año pasado ante Milos Raonic en la final. A pesar de ello, Bautista ganó un set y dio la cara en su primera final ATP. La primera de muchas, esperemos. Tenis tiene para ello.

Por @Frikarian para @PuntoDBreak

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