Angelique Kerber: la rival silenciosa

La casi desconocida #5 de la WTA se prepara para romper las quinielas de los expertos y aficionados en 2013, ¿seguirá creciendo?

Tras un merecido descanso en las Maldivas, Angelique Kerber, #5 de la WTA y #1 de Alemania, afronta el 2013 con optimismo, seguridad ofrece su progresión sin límites desde que en el US Open de 2011 alcanzara las semifinales, resta por conocer si será capaz de hacer frente al poderoso top4 conformado por Azarenka, Sharapova, Serena y Radwanska.

De 2012 Kerber sacó dos grandes conclusiones: la primera es que aquella forma mostrada a finales del 2011 no había sido un espejismo y que, por tanto, podía jugar al excelente nivel de las mejores del circuito, y la segunda gran conclusión, más inesperada, era que no sólo podía jugar en esa magnífica forma sino que además lo podía hacer regularmente y en cualquier superficie. Dos títulos WTA en 2012 el de Paris, célebre torneo bajo techo Pierre de Coubertain, y el de Copenhague, también bajo techo; colarse entre las 8 maestras del año y cerrar en el #5, desde el #32 del 2011; alcanzar semifinales en Wimbledon dejando en la estacada a nombres como Kim Clijsters o Sabine Lisicki; eterna semifinalista en multitud de torneos, como Indian Wells, Tokyo o Roma, además de ser finalista en Cincinnati y en Eastbourne y cuartofinalista en los Juegos Olímpicos.

En definitiva, un año que terminará con 60 victorias por 22 derrotas y un llamativo 71,3% de juegos ganados al servicio. Lo que le ha faltado este año a Kerber ha sido derrotar a las jugadoras que a actualmente le superan en ranking, y ahí es donde debe centrar su progresión. Iba para nadadora profesional y se quedó en tenista, finalmente le salió bien la jugada; y ha sido una de las grandes sorpresas, por no decir la mayor de todas disputándose ese honor con Sara Errani, de la temporada.

Llegados a este punto, ¿qué se puede esperar de ahora en adelante por parte de la alemana? Es un tenis interesante y diferente al resto del top10, representa a una gran nación y tiene tenis para poder incluso seguir su particular escalada hacia la cima. La duda está en otro lugar, en su cabeza. En algunos partidos tensos de los muchos que ha vivido este año Angie, todavía se rememoran temores pasados y rabietas pesimistas. Si es capaz de superar esa barrera más mental que cualquier otra cosa, podrá estar perfectamente jugándole de tú a tú a Azarenka, Sharapova y Serena, a las que por otro parte ya ha ganado o tenido contra las cuerdas.

La tenista nacida en Bremen y orígenes polacos, de juego agresivo a la par que sólido, confesaba al diario alemán Hamburger Abendblatt que “nunca pienso en negativo. Para mí, no importa la cantidad de presión que tenga encima. Puedo mejorar mi capacidad atlética aún más, también mi servicio y la seguridad en mi carácter. Yo sé que el próximo año también me cansaré, agobiaré y saldré adelante, el tenis es un deporte muy duro, pero creo que precisamente por eso estoy deseando que llegue ya la próxima temporada. No es un año fácil, pero ahora que me conozco mejor puedo afirmar sin dudas que puedo hacerlo aún mejor”. Mientras sigue lanzándose en paracaídas o haciendo rápel junto a Torben Beltz, su entrenador que es ya casi como un hermano para ella. Le gusta la aventura y le encanta el deporte de riesgo.

Durante esta pretemporada tuvo que desplazarse a Berlín cierto día para acudir a una gala, para ella tuvo un significado especial: fue elegida como la segunda mejor atleta alemana femenina del año, tras la aclamada biatleta Magdalena Neuner. El premio le fue otorgado por Sebastian Vettel, que invitó a Angie a acudir a verle en el Gran Premio de Alemania de Fórmula 1 a lo que la tenista contestó que estuviera donde estuviera del mundo y jugara lo que tuviera que jugar lo dejaría de lado y acudiría aceptando la invitación. No habrá problema, el evento se celebrará apenas días después de que termine Wimbledon.

Angelique ha sido una top5 muy inesperada, nadie contaba con que aquella tenista alemana de gran volumen capaz de encadenar un par de buenos partidos a finales de 2011 fue a terminar el año con estos números. A todos nos sorprendió y no hay razón para que no lo vuelva a hacer. Ha aparcado el tenis dos semanas en las Maldivas, y después ha trabajado duro con su equipo de siempre en la Academia de Tenis de sus abuelos en Polonia, y ha terminado el año entrenando codo a codo con Andrea Petkovic, una compañera de fatigas de buen nivel. Según leemos no ha experimentado grandes cambios, únicamente se ha centrado en mejorar su servicio y en mejorar su mentalidad. Señores, apenas conocida aún, en 2013 se va a dejar notar incluso en rondas donde apenas se cuenta con ella, “no hay rival que el que lucha silencioso” reza un dicho popular chino; cuidado con ella que prepara con intenciones de todo el año próximo y puede sumarse a una fiesta y a unas quinielas en las que nadie se acuerda de ella. Es la historia que ya le ocurrió tras 2011. Es la Angie peligrosa, una alemana de gran potencia e intensidad en acción que nos va a dar grandes partidos el año próximo.

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