Talento NCAA

La nueva generación de jugadores estadounidenses pasa en su gran mayoría por el tenis universitario.

La nueva generación de jugadores estadounidenses pasa en su gran mayoría por el tenis universitario.

Sin talentos precoces más allá de la aparición de un Ryan Harrison que ya ganaba partidos ATP con tan solo 15 años, cada vez más tenistas estadounidenses optan por jugar algún año en la NCAA, para así combinar los estudios y el deporte. El proceso tardío de maduración que están experimentando los jugadores más jóvenes del circuito ayuda a que más tenistas se animen a probar en el tenis universitario, al no tener tanta prisa por jugar con los profesionales.

Rhyne Williams es uno de los ejemplos. Tras jugar dos años en la Universidad de Tennessee, se convirtió en profesional hace apenas año y medio. Pasados los meses de adaptación, la temporada 2012 le ha servido para avanzar más de trescientas plazas hasta el punto de colocarse en el top200 -ocupa ahora mismo la posición número 190 del ranking- y conseguir resultados muy interesantes. Dotado de un gran servicio y una derecha demoledora, Williams exhibe en la cancha un gran carácter. En la primera ronda del challenger de Binghamton se enfrentó al primer preclasificado, el israelí Dudi Sela. Tras errar un ‘drive’ por milímetros, estampa la raqueta contra el suelo. Es solo un pequeño esbozo del hambre que tiene este jugador por triunfar en el mundo del tenis. Capaz de irse a España a jugar torneos Futures sobre tierra, o llegar hasta cuartos de final en el Challenger de Roma desde la previa, jugó el US Open tras no ceder parcial alguno en la fase de clasificación. Su debut en la Arthur Ashe ante Roddick le vino demasiado grande. Sin embargo, este resultado le espoleó para cuajar un gran final de temporada. Su victoria en el playoff organizado por la USTA, le otorgará la oportunidad de jugar por primera vez el Open de Australia. Jugador a tener en cuenta en 2013.

Hablamos ahora de Steve Johnson, a punto de cumplir 23 años, este californiano nacido y criado en Orange County, ha finalizo su ciclo universitario tras jugar cuatro años para los USC Trojans. Campeón del torneo individual de la NCAA en el año 2011 -batió a Rhyne Williams en la final- posee además una marca sin precedentes en los registros universitarios con un total de 72 partidos consecutivos sin conocer la derrota. Cinco meses después de su debut como profesional se encuentra en la posición 175 del ranking ATP. Campeón en el Challenger de Aptos, y semifinalista en Izmir y Tiburón, su segunda participación en el US Open se saldó con una tercera ronda tras ganar a Rajeev Ram y Ernests Gulbis antes de caer ante Richard Gasquet. Según Johnson, el tenis universitario le ha servido para ser un jugador más agresivo. Su rendimiento fuera de las pistas duras es aún una incógnita, pero su hoja de resultados hace prever que estará entre las cien mejores raquetas en pocos meses.

Por último destacaremos la trayectoria de Bradley Klahn. En su año sophomore se proclamó campeón de la NCAA con solo 19 años. Recién salido de la Universidad de Stanford, se ha curtido en previas ATP y en challengers. Su mejor resultado llegó en el US Open tras pasar la previa sin ceder un set y derrotar a Jurgen Melzer en primera ronda. Ha ascendido más de cuatrocientos puestos en apenas cuatro meses. Con poco recorrido aún en el circuito, la temporada 2013 le debe servir para seguir progresando en el ranking y jugar cada vez más torneos ATP.

Y no son los únicos que tras jugar en el circuito NCAA empiezan a obtener resultados en el circuito profesional. Tennys Sandgren, procedente de Tennessee y compañero de dobles de Rhyne Williams, o Chase Buchanan, jugador de Ohio State y finalista del US Open junior en su día, forman parte de una serie de jugadores que prefiere formarse en el circuito universitario antes de dar el salto al tenis profesional. ¿Conseguirán formar parte de la élite?

Por @Frikarian para @PuntoDBreak

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