Kimiko Date-Krumm: pasión por el tenis

A sus 42 años aún recorre sonriente e ilusionada el circuito ITF entrando una vez más al top100

Kimiko Date-Krumm, sonríe pese a la derrota, era la segunda vez que pisaba la gran central de Wimbledon, y tras perder en la primera ocasión ante Steffi Graf en semifinales de 1996, volvía a caer ante Venus Williams en 2011, pero el marcador vislumbraba un 7/6 3/6 6/8 que daba motivos para estar satisfecha, el público permanecía de pie, menudo partidazo; hoy esa misma Kimiko Date que brilló a mediados de los años '90 sigue dejándose el alma en cada torneo al que acude, incluso ha concluido su campaña de 2012 disputando tres torneos ITF y dos WTA 125 o WTA Challenger.

Esa misma sonrisa en cada partido, en cada torneo, tras terminar la maratón de Nueva York en 3h y 30' o tras promover la creación de un colegio en Laos. Es su fuerte. Va camino de convertirse en una gurú no sólo del tenis femenino, también de todo el deporte femenino. Una auténtica deportista, con todas las letras. Alcanzó la élite a mediados de los años '90, cuando formó parte del top10 e incluso alcanzó el #4. Mejor tenista japonesa de la historia, junto a Ai Sugiyama; decidió convertir su sueño de ser profesional en cuanto terminó sus estudios superiores.

163 centímetros especiales que encierran un juego vivo y despierto que engancha tanto o más que su personalidad. Drive y revés a dos manos, siguiendo la clásica escuela japonesa, gran repertorio de efectos y tendencia para terminar los puntos en la red. Cinta en la frente, mirada centrada y a jugar, sea en la central de Wimbledon o en un ITF a final de año en busca de ese ansiado top100 que le de entrada directa de nuevo al Open de Australia.

En noviembre de 1996, tras perder ante la desconocida Martina Hingis de 16 años, Kimiko Date decía adiós al circuito. Finalmente ese 'adiós' se tornó en 'hasta pronto'. Ya casada con el piloto de carreras Michael Krumm, por lo que con nuevo nombre: Kimiko Date-Krumm, y un tenis tan clásico como siempre pero atractivo como nunca, la estrella japonesa volvía al circuito en noviembre de 2008. Sonó a broma, por aquél entonces Kimiko tenía ya 38 años. No lo era. Se batió con tenistas sin ranking, empezó a escalar y entusiasmada fue de nuevo conseguiendo poco a poco retornar al máximo nivel profesional. Tras su vuelta ha ganado un nuevo título individual WTA -Korea Open 2009-, otro de dobles y otra final individual.

"Sí bueno, me concedieron el título de mejor atleta asiática de todo el siglo XX. Eso estuvo muy bien, pero hay un galardón que me hizo aún más ilusión: el de mejor sonrisa de Japón de 1993, premio concedido por la Asociación de Dentistas Japoneses", confiesa con sorna la nipona. No es extraño, sin duda alguna si algo hay que destacar en Kimiko además de su peculiar juego es su 'buen rollo' en pista y su eterna sonrisa que quedará para los libros de la historia. Una tenista de 42 años jugando ITF y sin perder la ilusión. ¿Es posible? Sí, lo es.

Comentarista de tenis en televisión, escritora de columnas de deporte, conferenciante universitaria, involucrada en actividades sociales, además de promotora y creadora de una fundación en ayuda de los niños más necesitados, así como permitiendo que el tenis femenino alcance a todos los rincones del mundo.

Tras acumular más de 3 millones de dólares en premios en metálico a lo largo de su carrera y haber tocado techo a nivel de ranking no deja de sorprender lo involucrada que se encuentra Kimiko con el circuito. Es la tenista de mayor edad capaz de vencer a una top10 de toda la historia (d. Safina en Roland Garros 2010 con 39 años, 7 meses y 26 días, superando después su propia marca tras derrotar a Stosur en Osaka 2010 con 40 años y 17 días), segunda tenista más mayor de la historia en conseguir un título WTA -tras Billie Jean King- y junto a la norteamericana una de las dos únicas tenistas a lo largo de la historia capaz de entrar en el top50 del ranking individual superadas las 40 primaveras. Así mismo, destaca en su historial la victoria ante la #1 del mundo Steffi Graf, en Copa Federación ante todos sus compatriotas, desde entonces se convirtió en una ídolo en el país nipón.

Estas cifras de récord, así como su carácter grato y risueño, hacen de Kimiko Date-Krumm una tenista histórica. Y aún queda camino por recorrer, ha confirmado su voluntad de disputar, como poco, todo 2013 jugando fundamentalmente los Grand Slams y los grandes títulos, así como la gira asiática en toda su extensión. Modelo en el continente oriental, es el ejemplo perfecto para cada una de esas niñas que sueñan cada día con convertirse en tenista profesional, más aún en un continente donde el tenis carece aún de las estructuras precisas y del apoyo necesario como para convertirse en un deporte referencia.

Qué mejor forma de cerrar este artículo que con -en mi opinión- la mejor frase de Kimiko: "¿Sobre mis antecedentes? El 28 de septiembre de 1970 hice mi primera gran aparición en el mundo: nací. Y desde entonces no he parado de sonreir, soñar y disfrutar. Eso es todo". Una crack.

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