Desconocidas ligas europeas de tenis

Oxígeno para los tenistas humildes que llegan a cobrar entre 2.000 y 5.000 euros por partido; les descubrimos esta competición fantasma

Hoy en Punto de Break, entramos en un mundo desconocido para el aficionado de a pie, pero muy conocido por los propios tenistas y el mundillo del tenis, hablamos de las ligas entre clubes de Alemania, Francia, Bélgica, Estados Unidos e Italia, entre otros países, un auténtico flotador salvavidas, es en ellas donde realmente muchos profesionales cogen aire económicamente y salvan los números de finales de año. ¿Quiénes participan en estas ligas? ¿cómo se les selecciona? ¿cuánto ganan? ¿cuánto tiempo les lleva? Les resolvemos todas estas dudas, a continuación.

Los que recuerden haber leído recientes artículos en Punto de Break sobre los tenistas humildes y aquellos que apenas cubren sus propios gastos, se llevarán una sorpresa leyendo este artículo. Si usted no es un tenista top100 y está, financieramente hablando, condenado al fracaso, le llevará unos años enterarse de que el tenis es un deporte más costoso que beneficioso y que cuando llegue el momento de hacer balance le saldrán números rojos, especialmente si es mujer y recorre el circuito ITF, moviéndose en un ranking entre el puesto 120 y el 250, a años luz en premios de su correspondientes compañeros masculinos que cuentan con el mucho mejor ATP Challenger. En ese momento en el que habrás exprimido todo lo que tu conciencia te permite a tus 'posibles' ahorros y a los de tus padres, y te arrepientas de no haberte dedicado al fútbol -de nuevo, excepción para las féminas- te caerá este artículo como la lotería, y descubrirás que hay más fuentes de financiación más allá del prize money, sin tener en cuenta la publicidad, ámbito reducido que prácticamente sólo afecta a los top20, o a becas olímpicas etcétera a las que normalmente el acceso está muy restringido.

Resulta que mientras las grandes raquetas descansan sus agotados físicos -o se lucran poderosamente a través de entretenidas exhibiciones que, no obstante, no dejan de producir un poderoso resquemor en la ATP y la WTA-, y siguen pidiendo un calendario con menos eventos, las raquetas humildes aprovechan el fin de la campaña oficial para ganarse un dinero extra en estas ligas interclubes europeas, fundamentalmente, aunque también norteamerianas -éstas últimas desde un prisma bien diferente-.

Laura Pous, tenista nacida en Granollers hace poco más de 28 años, actual #157 mejor tenista del mundo, que alcanzó hace menos de un año su mejor ranking de siempre: el #72, nos ayuda a aclarar dudas sobre estas desconocidas ligas, que, como nos confiesa, en Alemania consiguen llenar al máximo las pistas y crear un gran ambiente. "Quieren que te comprometas, yo realmente estimo mucho a mi Club", nos dice la tenista catalana que forma parte del team francés de Toulouse. Con muchas divisiones, la competición tiene lugar durante cinco fines de semana al año, disputándose seis o siete encuentros dependiendo la división de que se trate.

"Las profesionales lo conocen, se sabe, aunque normalmente lo que más funciona es el 'voz a voz'", nos responde cuando le cuestionamos sobre cómo se enteró de la existencia de estos torneos. "Incluso hay agentes que se encargan de buscarte clubs por Europa, a cambio de un 5% de lo que ganes aproximadamente; yo lo tuve un tiempo, pero prescindí de él al poco tiempo". Sin duda, nos ratifica que el principal (por no decir único) motivo que les mueve a participar en estos equipos es económico, fundamentalmente a los extranjeros. "La estabilidad te la da entrar a los cuadros prinicipales de los Grand Slams", nos dice Laura. Lejos de ese aproximado top110, la vida del tenista se complica, y mucho. Por eso, estas liguillas en tiempo extra cuadran tantas cuentas a final de curso.

En el tenis femenino se mueven cifras mucho menores que en el masculino -para variar-, donde incluso un top30 podrían llegar a cobrar, según hemos podido conocer, en torno a 12.000 euros por un único partido. Hecha esta excepción, lo normal es que los tenistas top100 cobren cerca de 6.000 euros por partido, y los top200 sobre los 2.500. Peores cifras se manejan en el tenis femenino, aunque eso no hace de esas cifras menos jugosas y destacables, con cerca de los 4.000 euros para tops50, y entre 2.000 y 3.000 para tenistas en el top100 o cercanas a éste. Multipliquen por número de comparecencias y descubrirán un auténtico botín para tenistas normalmente con el agua al cuello. "También se dan mucho los bonus, en los que ganas más según venzas o no, tanto a nivel individual como de equipo, porque al final lo que quieren es ascender de división o no descender, y también les gusta mucho que sientas el equipo". Son sonados los casos de tenistas profesionales que acuden, cobran, y poco menos que tiran los partidos con el cabreo generalizado correspondiente por parte de los seguidores y de los propietarios del Club.

¿Existe esto en España? No. Sí existen importantes Clubes de Tenis, que compiten en el Campeonato de España de Clubes de final de temporada, donde aunque sí se cobran sumas parecidas de dinero, todo se concentra en apenas una semana de competición, siendo por ello el volumen global de ingresos incomparable.

Este sistema, generalizado en Europa, también es conocido entre los jugadores al otro lado del charco la hermanada aunque muy diferente WTT, World Team Tennis, donde se llega a cobrar bastante más. Allí encontramos a figuras como Andre Agassi, Martina Hingis, John Isner, Lindsay Davenport, James Blake, Venus Williams, los hermanos Bryan, Mardy Fish, Timea Babos, Sam Querrey, Kevin Anderson, las hermanas Pliskova, John McEnroe o Mark Philippoussis, entre otros. Una competición extraña aunque muy norteamericana, donde ocho grandes equipos nacionales disputan eliminatorias hasta llegar a la gran final. Aquí, no hemos podido tener acceso a datos exactos, pero si tu equipo gana la competición habrá tenistas que cobren más de 500.000 dólares. Lejos del caso europeo, esta competición se mueve en una liga distinta con grandes nombres, auténticas leyendas, cobertura televisiva y un formato hecho por y para la exhibición. Menos tradición y más locura.

En Europa, incluso nos han comentado de algunos tenistas de gran nivel que sin ser profesionales, retirados o dedicándose a otra cosa, forman parte de equipos en tres o cuatro países, y eso les supone en algunos casos de entre 30.000 hasta incluso en casos peculiares 100.000 euros al año lo que, sin duda, pondría en discusión si realmente son profesionales del tenis o no. Quizás no cuenten con ranking, pero se dedican al tenis como un auténtico trabajo, además ciertamente compatible con otros.

Pero... ¿todo este dineral de dónde sale? ¿Grandes presupuestos que salen de qué lugar? En España asistimos a una crisis de torneos menores, incluso también de los mayores, donde todo se justifica con falta de sponsors. ¿Cómo puede ser difícil encontrar dinero para organizar ITF's 25.000 y sí para ligas entre clubes que en Francia Laura nos dice que apenas siguen personas a pie de pista? Estos Clubes cuentan con buenos presupuestos por ingresos de sus propias academias de tenis, de las cuotas de sus socios, alquiler de pistas, y demás ingresos bastante comunes, pero aparecen también otras fuentes de financiación. "También cuentan con dinero de los ayuntamientos, además de sponsors de la misma Federación francesa de tenis que también hacen aparición en estos campeonatos", nos ayuda Charlotte Ezdra, periodista francesa especializada en tenis.

La competición francesa masculina en la que ha estado presente Charlotte, cubriendo el evento para la célebre página especializada www.tennisleader.fr, se disputa en tres sábados y dos miércoles de noviembre la fase preliminar, que culminan con una fase final de semifinales y final a celebrarar los próximos 7 y 8 de diciembre. La competición tiene su tradición, "se disputa desde 1939", y tiene cierta limitación para los extranjeros -residentes fuera de la Unión Europea- pudiendo cada equipo únicamente incluir a un jugador extracomunitario. "No son tan conocidos como los torneos ATP, claro, pero intentamos hacer las cosas bien; en Estrasburgo hay hasta 1000 personas presenciando los encuentros".

Un modelo de competición diferente. Desconocido. Interesante. Y que, desde luego, a unos cuantos tenistas les ayuda ya no a ganarse un dinero extra sino a sencillamente poder continuar viviendo del tenis. Tenis de club, que se entremezcla con el tenis profesional. Una gran puerta abierta para los tenistas no top50, auténticos trabajadores -y apasionados- del tenis.

Gracias por su colaboración para poder ilustrar este artículo a Laura Pous, tenista, y a Charlotte Ezdra, periodista; les animo a seguirlas vía twitter.

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