Tomas Berdych y el cansancio, claves de la final

Tomas Berdych empata la eliminatoria tras vencer en casi cuatro horas de partido a Nico Almagro, algo que puede pasarle factura en los dos próximos días

El cansancio de Tomas Berdych será clave en la final. Foto:daviscup.com
El cansancio de Tomas Berdych será clave en la final. Foto:daviscup.com

La República Checa y España empatan a uno en una final de Copa Davis que puede estar marcada por el cansancio de Tomas Berdych. El número 1 checo ha dado el punto de su país al derrotar a Nico Almagro en casi cuatro horas de partido, pero debe de volver a jugar dos encuentros más en apenas 40 horas.

El segundo partido de la primera jornada de la final de la Copa Davis que disputan la República Checa y España no sólo ha traído la victoria de Tomas Berdych sobre Nico Almagro que sirve para igualar la serie tras la victoria de David Ferrer sobre Radek Stepanek. Uno de los aspectos más importantes que ha ofrecido ha sido el tremendo desgaste a que se ha sido sometido el número 1 checo que ha tenido que doblegar a Almagro en 3 horas y 58 minutos.

Berdych está agotado tras cuatro horas de partido.

Casi 4 horas de juego que obligan necesariamente a preguntarse si será capaz Tomas Berdych de poder estar físicamente al 100% en los dos siguientes partidos. Una cuestión realmente importante habida cuenta de que el número 6 del mundo es la pieza clave de la República Checa tanto para el dobles (aunque oficialmente no figure ni él ni Stepanek) como para el primer individual del domingo.

La respuesta no es nada sencilla pues el partido de dobles se disputa tan sólo 14 horas después de haber finalizado su encuentro con Almagro. Ahora bien, existen precedentes donde Berdych ya ha demostrado de sobra que es capaz de recuperarse a tiempo plenamente. El último sin ir más lejos en las semifinales contra Argentina. Tras disputar otro maratoniano partido contra Juan Mónaco el primer día, tanto en el dobles como en el individual del domingo estuvo en condiciones de jugar al máximo y se anotó la victoria en ambos enfrentamientos.

Una gesta que ya ha conseguido realizar en varias ocasiones. En 2009, lo hizo en dos ocasiones. En los cuartos de final, de nuevo contra Argentina, y en las semifinales contra Croacia ganó el primer partido a cinco sets y siempre triunfó en el dobles, además en tres mangas.

A favor del checo juega que es un atleta. A sus 27 años es un portento físico con unas condiciones descomunales. Además, en su carrera deportiva ha disputado 23 partidos a cinco sets y ha ganado 16. No es fácil que se venga abajo, y encima tiene como principal ventaja que juega en casa y con la motivación de ganar su primera Ensaladera.

Por si fuera poco, el partido de dobles no requiere un esfuerzo tan grande y en ese sentido, puede incluso aprovechar la jornada del sábado para "descansar" un poco de cara al domingo, donde contra David Ferrer (otro batallador incansable) sí que va a necesitar todo lo que le quede de gasolina.

Ahora bien, junto a ello tiene varios factores en contra. Primero que nos encontramos en el final de temporada y las piernas ya no responden igual que en otras épocas del año. El checo ha sido uno de los jugadores que más partidos han disputado (82) y un esfuerzo del calibre del realizado contra Almagro siempre pasa factura ya sea física o mentalmente.

De hecho, su imagen sentándose nada más conseguir el break definitivo para tomarse un respiro mientras el ojo del halcón decidía si su revés era bueno o no es una simple muestra de que no ha acabado todo lo bien que hubiera deseado.

Otro aspecto que le perjudica claramente es el del horario. Su encuentro contra el murciano acabó al borde de la medianoche de Praga y en apenas 14 horas ya tiene que estar sobre la pista otra vez. Entre sesión de masaje, declaraciones a la prensa, comer algo e irse al hotel Berdych se va a acostar de madrugada y ya sabe que tanto o más que el cansancio afecta el dormir poco.

Así pues, ¿qué debe hacer Jaroslav Navratil? ¿ Apostar por la pareja Stepanek-Berdych o meter a Rosol o Minar por el número 1 checo? Y aquí la respuesta tampoco parece sencilla. Un dúo como el que forman Stepanek-Berdych es una garantía de éxito pues ha saldado con triunfo 11 de sus 12 partidos, perdiendo sólo una vez y precisamente contra España en la final de 2009. Y Berdych ya de por sí es otra garantía, pues lleva una espectacular racha de 11 victorias seguidas en la competición.

Si le libra del dobles estará más fresco contra David Ferrer, pero por contra no tendrá las mismas posibilidades de ganar a unos rivales tan poderosos como Marc López y Marcel Granollers, recientes campeones del Masters en Londres. Si juega con Stepanek pasará justamente lo contrario. Es decir, se mire por donde se mire, Navratil tiene un problema y una solución complicada. Eso es lo que tiene apostar todo un equipo a un hombre.

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