Diario de Praga: los doblistas analizan su partido

Todavía resuenan los ecos de la primera jornada de la Copa Davis cuando ya se vela para el partido de dobles, casi decisivo porque obligará al que pierda a ganar los

Marcel Granollers y Marc López están en su mejor momento / lainformacion.com
Marcel Granollers y Marc López están en su mejor momento / lainformacion.com

Marc López y Marcel Granollers disputan el que es posiblemente el partido más importante de la final de la Copa Davis. Una victoria española pondría muy cerca el objetivo de conseguir la que sería sexta Ensaladera.

Se oyen balazos en el 02 Arena de Praga. Los disparos son la melodía que rompe el silencio cuando la medianoche se acerca. El púbico calla. No hay color en las gradas y el frío vence al calor. No parece una final de Copa Davis, salvo destellos puntuales provocados por los jugadores locales.

Berdych pega con todo cuando Ferrer ya ha ganado a Stepanek. Caen misiles que Almagro intenta repeler desde dos propuestas distintas: a veces, entrando en el cuerpo a cuerpo, bajando a pelear a la guerra de latigazos a la que Tomas le invita. Otras, variando alturas y ritmos, defendiéndose con el cortado y demostrando un talento descomunal para pegar liftado en un terreno peligroso para hacerlo. En consecuencia, ambos escriben una historia que rompe el guión.

Así se desarrolla el partido que significa la esperanza para los locales y la paz para los visitantes. Así se levanta el gigante para tumbar al que señaló como punto débil sobre el que construir la victoria. Así, finalmente y pese a la derrota, Almagro se marcha sonriendo. Sabe que una vez más ha tenido la victoria en su mano y que los detalles han terminado cavando su tumba -como le pasó en Australia-, pero también sabe que el nivel exhibido sobre el tartán le servirá para afrontar con garantías un hipotético quinto punto ante Stepanek el domingo.

Hoy, sin embargo, con la eliminatoria muy viva, la responsabilidad recaerá sobre los hombros de la pareja formada por los campeones de la Copa de Maestros. Marc López (Barcelona, 1982), el más veterano de los dos, analiza el partido más importante de su carrera, el mismo que puede ser decisivo para tomar ventaja y despejar el camino hacia otra Copa Davis con los colores españoles.

Pregunta. Hace un año estabas sentado en un hotel de Sevilla acompañando al equipo de Copa Davis como sparring en la final ante Argentina. ¿Qué habría sucedido si te digo que doce meses después ganarías la Copa de Maestros y serías una pieza clave en el equipo?

Respuesta. Te digo que me estás tomando el pelo, que me estás vacilando seguro (risas). Como dices, en un año me han sucedido cosas increíbles e inimaginables para mí. Estoy en una nube, estoy trabajando bien y estoy con confianza y todo eso ha dado sus frutos. Ahora solo tengo en la cabeza el partido de hoy. Es mi último partido del año, quiero dar el máximo y seguro que lo voy a hacer. Lo importante es que gane España la Copa Davis.

P. Analiza a Berdych y Stepanek como pareja de dobles.

R. Son jugadores muy completos, y más en este tipo de superficie. Los dos tienen un gran servicio, aunque es mejor Berdych en individuales. Tomas está entre los diez mejores del mundo, ha jugado varios Masters y eso demuestra todo lo que ha conseguido. Los dos se complementan muy bien porque Berdych juega bien de fondo y Radek se siente bastante cómodo en la red. Será un partido muy difícil y somos conscientes de ello. La pista no va a ser una excusa. Lo que tenemos que hacer Marcel y yo es jugar como lo hicimos en Londres, aprovechar nuestras oportunidades e intentar ganar el partido.



P. ¿Es peor la pista o jugar sin el formato del circuito en el que hay punto decisivo y supertiebreak?

R. No, la pista es lo peor sin dudarlo un segundo. Lo otro no tanto. Yo prefiero no jugar con el supertiebreak.

P. ¿En serio?

R. Sí, porque ahí el partido se decide por pequeños detalles y a veces pierdes injustamente porque te hacen un break tonto, no lo recuperas y ya lo tienes perdido. Yo siempre digo que los desempates son como los penaltis en el fútbol. En algunas ocasiones sales beneficiado y en otras no. Sería más justo jugar como antes. Lo bueno es que nos dará tiempo a adaptarnos a la rapidez de la pista, tanto si nos va bien o mal al principio, porque un partido al mejor de cinco mangas es más largo de lo habitual. Es un punto bonito de jugar.

P. Entiendo que uno de los problemas de esta pista es que no te permite cubrirte el revés con la derecha, debido a la velocidad a la que sucede todo.

R. Ese es el problema. No me permite estar tranquilo a la hora de invertirme de derecha o de dominar con ella. En Londres tampoco me daba tanto tiempo y aquí no tengo nada de tiempo, pero es lo que hay. También es una prueba para mí que me va a servir para comprobar si en este tipo de superficie soy capaz de dar un buen nivel. He entrenado toda la semana para adaptarme lo más rápido posible y creo que así ha sido. Lo descubriremos hoy.

P. ¿Vas a jugar con Nadal la próxima temporada?

R. Si no coincide con Marcel sí que lo haré, evidentemente. Rafa sabe que cuando me necesite o cuando quiera será un placer jugar con él, pero es cierto que ha cambiado un poco la situación. No hemos concretado aún, pero jugaré con Marcel todo el año que viene otra vez como pareja regular y los torneos importantes, si él los juega, competiré con él para tener opciones de volver a clasificar a la Copa de Maestros. Los que no juegue con Marcel, no dudes de que si Rafa me pide jugar voy de cabeza. Como para decirle que no...(risas).


Él no juega, pero es la tercera pieza que compone el grupo. Fernando Vicente, entrenador de Marcel Granollers y ex tenista, acompaña por todo el mundo a ambos jugadores. También desgrana las claves de la pareja, su participación en la Copa de Maestros y el partido decisivo de hoy ante Stepanek y Berdych.

Pregunta. Le comentaba a Marc antes que habría pasado si un año atrás le aseguro que ganaría la Copa de Maestros. ¿Y tú?

Respuesta. No me lo habría creído. Lo que tengo muy claro es que este año empezaron a jugar muy en serio y vas viendo que el nivel que tienen y van dando durante la temporada les puede dar para llegar a una final. Empiezas siempre desde abajo. Unas semifinales de Grand Slam eran posibles, como se vio en Nueva York. ¿Difícil ganar la Copa de Maestros? Sí. Pero imposible tampoco.

P. ¿Por qué se complementan tan bien Marcel y Marc?

R. Al margen de que son dos fenómenos y juegan muy bien, la clave de todo es que la relación que tienen es muy buena. Se conocen desde que son dos enanos y jugar cada semana con un amigo les hace que no se haga pesado. No es lo mismo jugar con una persona que no habla tu idioma, estar compartiendo con él la pista, que hacerlo con un amigo. Están de risas todo el día y eso es importante.

P. Marcel es de los pocos jugadores que tiene buen ránking en individuales y dobles. Él dice que está acostumbrado a jugar desde pequeño ambas modalidades, pero el esfuerzo físico es mayor. ¿Le ha pasado factura este año?

R. Este año sí. Marcel dice que no tiene problemas en jugar individual y dobles por un tema de educación que viene desde pequeño. Cuando empiezas a jugar a tenis, ya que estás tantas semanas fuera de casa, aprovechas para jugar el dobles e intentar sacar puntos, además de un dinero extra que te pude ayudar a pagar los billetes de avión y otros gastos. Esto es algo a lo que Marcel está acostumbrado y que otra mucha gente ha hecho. Pero bueno, no está dedicado realmente al dobles. Este año sí ha ido a muerte y ha ido al máximo todas las semanas del calendario.

P. ¿Más difícil para ellos enfrentar a Stepanek/Paes, como en la Copa de Maestros, o a Stepanek/Berdych, como en esta final?

R. Los dos juegan muy bien. Berdych es singlista y no está tan acostumbrado a jugar, pero ahora lo que toca es jugar contra él. Será muy complicado, tiene un balance de doce victorias y una derrota, creo. Eso te lo dice todo...

P. También le comentaba a Marc las diferencias entre el formato que los doblistas encuentran en el circuito ATP y en la Copa Davis. ¿Se nota tanto la diferencia?

R. Sí que varía. En la Copa de Maestros, por ejemplo, hubo un partido en el que vimos la estadística de Marray y Nielsen y habían ganado más partidos ellos que Marc y Marcel. Y en cambio ganaron el partido. Tuvieron cinco bolas de break y al final es más fácil dar una sorpresa con este formato porque todo se iguala más.

Tras estas dos conversaciones y una eliminatoria empatada a uno que terminó cerca de las doce de la noche, algo está claro: Berdych abandonó ayer el 02 Arena a la una de la madrugada sin cenar, sin pasar por las benditas manos del fisioterapeuta y con la obligación de estar el sábado a las diez de la mañana en el estadio para calentar y preparar el punto de dobles. En el equipo español tienen claro que el viernes perdieron una batalla pero que en la guerra aún queda mucho por pelear. El partido de dobles que hoy se disputa en Praga inclinará irremediablemente la balanza hacia uno de los dos lados.

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