El recuerdo de la Copa Grand Slam

La Copa Grand Slam se jugó durante los años 90 y acogía a los mejores jugadores de los cuatro grandes

La Copa Grand Slam de tenis se disputó entre 1990 y 1999 y estaba compuesta por los 16 jugadores que mejores resultados habían hecho a lo largo del año en los torneos grandes. Se disputaba en Múnich y era la competición que repartía el premio más grande al campeón.

Con la disputa de la ATP World Tour Finals se cierra la temporada, excepción hecha de aquellos afortunados que tienen la suerte de poder disputar la final de la Copa Davis. Sin embargo, esto no siempre fue así. Hubo una época donde aún quedaba un torneo más que disputar, la Copa Grand Slam.

La Copa Grand Slam se jugaba en Múnich.

Este evento se disputó anualmente entre 1990 y 1999 y estaba compuesto por los 16 jugadores (en las dos últimas ediciones, 12) que mejores actuaciones habían tenido en los Grand Slam ( de ahí el nombre). De hecho, los tenistas se clasificaban a él en función de un ranking propio que se elaboraba según los resultados obtenidos en los torneos grandes. El ganador de un Grand Slam no se clasificaba automáticamente, si bien estaba casi clasificado por los enormes puntos que ganaba.

Puntos que daban los Grand Slam para entrar en el torneo

Primera Ronda 2

Segunda Ronda 20

Tercera Ronda 40

Cuarta Ronda 75

Cuartos de Final 150

Semifinales 300

Final 450

Campeón 600

El sistema de competición era de eliminatoria directa, con la particularidad de que los dos primeros partidos eran a tres sets y las semifinales y final a cinco, sin posibilidad de recurrir al tiebreak en la última manga-salvo los dos últimos años-.

La cita se disputaba anualmente sobre la rápida moqueta que se instalaba en el Olympiahalle de Múnich y estaba organizada por la Federación Internacional del Tenis (ITF), encargada de organizar los Grand Slams. Ello provocaba que la ATP no la reconociera entre su torneos oficiales y por tanto no le otorgara puntos a los jugadores que en ella competían.

A pesar de esa falta de oficialidad, lo cierto es que la Copa Grand Slam gozaba de cierto prestigio pues era la competición que más dinero repartía de todas las existentes. El campeón del certamen se llevaba en sus primeras ediciones 2 millones de dólares, algo que ni siquiera hoy en día es capaz de ofrecer las Finales de la ATP en Londres (Novak Djokovic se ha llevado por ganar la cita de maestros 1.760.000$).

Esto provocaba que fueran muchas las estrellas que acudían a jugarlas. El fiel reflejo de ello se ve en la nómina de jugadores que ganaron el torneo. Pete Sampras fue el tenista que más veces levantó la copa de campeón, haciéndolo en dos ocasiones, pero Goran Ivanisevic, Marcelo Rios, Michael Stich o Petr Korda también resultaron vencedores en alguna edición. Jugadores, todos ellos, salvo el chileno, especialistas en superficies rápidas, una de las notas más características del torneo.

En categoría femenina, el evento también se disputó, aunque sólo en dos ediciones, resultando campeona Venus Williams en 1998 y Serena un año después, precisamente al derrotar en la final a su hermana.

Serena ganó la Copa Grand Slam de 1999.

Fusión con la Copa Masters

El 9 de diciembre de 1999, tras disputarse la última edición, se llegó a un acuerdo entre la ITF y la ATP por el que la Copa Grand Slam desaparecía fusionándose con la Copa Masters. Algo que quedó de manifiesto en las reglas del torneo de maestros.

Hasta esa unión, eran los ocho primeros del ranking los que se clasificaban para el torneo de maestros, sin importar si se quedaba fuera un ganador de Grand Slam.

A partir del año 2000, las normas establecieron que accederían a jugar la última cita del año los siete primeros de la clasificación, más el octavo, siempre y cuando no hubiera un ganador de Grand Slam entre el puesto 9 y 20, en cuyo caso la última plaza sería para él. Algo muy difícil de suceder, pero que sin embargo, ya ocurrió en 2004, cuando Andre Agassi se quedó fuera de Houston porque Gaston Gaudio (décimo del mundo) había ganado Roland Garros.

¿ Se debería recupera la Copa Grand Slam?

Una de las cuestiones que se suscita es si tendría sentido volver a recuperar esta competición. Lógicamente para que tuviera éxito debería de estar fuertemente premiada, tanto a nivel de puntos ATP, como de dinero. De lo contrario, resultaría inviable por la dificultad que entraña situar un torneo más al final del año.

Si los tenistas ya de por sí protestan por un calendario cargado, situar otro torneo más sería fuente de muchas más críticas. Ahora bien, si estuviera tan bien dotado económicamente como lo estaba tal vez, sería bien recibido. Y sí no, ahí está la prueba de las exhibiciones cada vez más frecuentes de final de temporada. Y es cuando hay dinero de por medio, el agotamiento se soporta mejor.

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