La temporada 2012, ¿la mejor del siglo?

La temporada 2012 ha sido la más abierta de los últimos tiempos proporcionando una gran lucha por los torneos importantes

La temporada de tenis en el 2012 ha resultado ser una de las más competitivas y mejores de todo el siglo XXI. Alternativas en la cima del tenis o ganadores diferentes en cada uno de los cuatro Grand Slams han marcado un año realmente espectacular.

Acabado el curso 2012, es momento de recapitular y echar una mirada a todo lo sucedido. Una de las cosas más llamativas del año ha sido que, por primera vez desde 2003, han habido cuatro ganadores diferentes de Grand Slam. Novak Djokovic en el Open de Australia, Rafa Nadal en Roland Garros, Roger Federer en Wimbledon y Andy Murray en el US Open se repartieron los cuatro grandes, dándose la circunstancia de que tampoco se repitió la misma final en ninguno de los últimos tres escenarios.

El Top 4 ha protagonizado una temporada increíble.

Por si fuera poco, la temporada ha contado con la presencia de los Juegos Olímpicos de Londres, que nos dejó una maravillosa lucha por las medallas y una inolvidable semifinal entre Federer y Juan Martín del Potro que se resolvió con un espectacular 16-14 en el tercer set a favor del suizo.

El remate final ha sido la Copa Masters. El torneo de los maestros este año ha contado con magníficos partidos, destacando especialmente la final, que ha sido posiblemente uno de los mejores encuentros del año, y que ha supuesto el broche de oro a la temporada.

Y es que duelos brillantes, no han faltado a lo largo del año. A los dos citados, hay que sumar la recordada final del Open de Australia entre Nadal y Djokovic que se prolongó por espacio de casi seis horas, o la auténtica batalla a saques que tuvieron en las Olimpiadas Milos Raonic y Jo-Wilfried Tsonga y que acabó con un 25-23 a favor del galo en el partido con más juegos de la historia a tres sets.

Tampoco los Masters 1000 han defraudado. Es cierto que sólo ha habido cuatro ganadores distintos en los nueve torneos de esa categoría, pero incluso París-Bercy que tuvo varias bajas (Nadal y Federer) y eliminaciones de favoritos sorprendentes, contó con el aliciente de la aparición de una nueva promesa como Jerzy Janowicz y la lucha por conseguir las plazas que quedaban libres para la entrada en la Copa Masters.

Jerzy Janowicz ha sido la revelación del año.

Uno de los hechos que hacen de esta temporada una seria candidata a ser una de las mejores de los últimos años, es la actuación de los grandes tenistas. Todos han estado en su sitio, y ninguno ha decepcionado. Cada uno ha cumplido en su terreno. Novak Djokovic se ha consolidado como todo un número 1 del mundo. En pista dura ha estado extraordinario, logrando ganar Australia y llegando a la final del US Open. Rafa Nadal ha competido poco, pero en tierra batida ha estado intratable. Sólo perdió un partido con Fernando Verdasco ( en la controvertida tierra azul de Madrid), y tanto en Monte Carlo, Roma, Barcelona y Roland Garros, demostró que todavía sigue siendo el rey de las canchas lentas.

Por si fuera poco, demostró en un nuevo ejercicio de superación que era posible vencer al serbio, llegándolo a derrotar hasta en tres oportunidades, dejando atrás la terrible racha de siete partidos sin vencerle.

Federer ha estado a la altura de las circunstancias. A sus 31 años sigue dando batalla y mucha. Tanto que fue capaz de volver al número 1 tras ganar su 17º título de Grand Slam en la hierba de Wimbledon. Y lo mejor de todo, es que ha dado la talla contra los mejores, ya que este año ha vencido a todos los Top 10, con la salvedad de Jo-Wilfried Tsonga (con quien no se ha medido si no contamos la retirada en semifinales de Doha).

Otro de los que ha pisado fuerte ha sido Andy Murray. El escocés ha ganado su primer torneo grande en Nueva York y además se colgó la medalla de oro en Londres. Ha dado un salto de nivel, y es una seria amenaza en 2013 en la lucha por el número 1.

Pero es que fuera del Top 4, también han habido hombres que han respondido sobradamente a las expectativas. Son los casos del número 5 y 6 del mundo. David Ferrer ha hecho la mejor temporada de su vida. Ha ganado 74 encuentros a lo largo del año, que le han valido para acabar con siete títulos (el que más) y con su primer Masters 1000 de su carrera, el conseguido en París-Bercy.

Por si fuera poco, jugará la final de la Copa Davis, donde tendrá enfrente a otro de los tenistas que mejor han hecho las cosas: Tomas Berdych. El checo ha logrado este año llegar a la barrera de los 60 partidos ganados, lo cual ya son palabras mayores. Ha ganado dos torneos, ambos en pista cubierta, pero ha demostrado que tiene potencial de sobra para llegar a lograr empresas mayores. Finalista en el Masters 1000 de Madrid, en el US Open llegó a semifinales tras tumbar a Roger Federer en cuartos de final, en lo que fue la primera derrota del suizo en una sesión nocturna del cuarto Grand Slam.

Incluso Juan Martín del Potro ha hecho las cosas realmente bien. En 2011 llegó a tocar techo estando situado en el puesto 484. Este año acaba como número 7, pero dando la sensación de que su nivel es mucho mayor. El tramo final de campaña ha sido espectacular con títulos en Viena y Basilea y una semifinal en las Finales de la ATP. Además, por primera vez desde 2009, ha competido de tú a tú con los mejores, ganándoles incluso en varias ocasiones ( a Federer lo ha derrotado recientemente dos veces y a Djokovic le quitó la medalla de bronce).

Los Juegos de Londres completan un estupendo año de tenis. Foto:ole.com.ar

No sólo el atractivo de la temporada ha estado en los puestos altos del ranking. Ha sido muy positiva la entrada de jóvenes al primer plano. Milos Raonic ya está consolidado entre los 15 primeros del mundo, y Jerzy Janowicz ha aparecido de golpe en París-Bercy dando un recital de saque y de dejadas que ha asombrado a propios y extraños. Hacía tiempo que el circuito venía reclamando el surgimiento de nuevos tenistas al más alto nivel, y parece que los ha encontrado con el canadiense y el polaco.

Una de las cosas que más grandes han hecho a la temporada ha sido la incertidumbre por quién acababa como número 1 el año. En Wimbledon, Rafa Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer aspiraban al liderato. Finalmente acabó a manos del suizo que lo mantuvo hasta la última semana del curso, cuando finalmente se lo apoderó el serbio, que ha finalizado en la cima del tenis por segundo año consecutivo. Una situación de igualdad que no sucedía desde hace muchos años, donde siempre había un tenista que ejercía un dominio aplastante sobre el resto.

¿Ha habido temporadas mejores en el siglo XXI?

Esa es la gran duda que existe. Lo que parece que claro es que desde 2003 no había tanta competitividad. Ahora bien, decir si es la mejor desde la entrada del nuevo siglo es complicado. Es cierto que el nivel del Top 4 actual es muy alto (basta ver las finales de los torneos importantes jugadas entre ellos), pero compararlo con otros años es difícil. Andy Roddick, Juan Carlos Ferrer, Marat Safin, Carlos Moyà, Lleyton Hewitt o Gustavo Kuerten, eran gente que tenía un gran tirón entre los aficionados y que proporcionó una gran lucha en la época.

La famosa generación de “New Balls Please” mostró una gran difusión del tenis, mejorando notablemente la imagen de este deporte y demostrando que el relevo a los Pete Sampras, Andre Agassi y compañía era posible.

La generación de principio de siglo brilló con luz propia en el tenis.

Eran tenistas jóvenes físicamente fuertes y de enorme talento. Sin embargo, a diferencia de ahora, cada uno estaba más especializado en una superficie determinada, y por ejemplo, era difícil que Juan Carlos Ferrero brillara en Wimbledon, o Andy Roddick en Roland Garros. La grandeza de hoy en día, es que Rafa Nadal puede ganar en hierba de la misma manera que Novak Djokovic lo puede hacer en tierra batida, o Roger Federer en cualquier tipo de pistas. En ese sentido, pocas veces se han visto tantas posibilidades como las que ofrece el circuito en la actualidad. Y 2013, aún promete mayores emociones.

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