Finales ATP: Jo-Wilfried Tsonga

Tsonga acude a su tercera cita de maestros con la intención de reeditar la final lograda el año pasado

Tsonga fue finalista el año pasado. Foto: sportige.com
Tsonga fue finalista el año pasado. Foto: sportige.com

Clasificado por tercera vez para la Copa de Maestros, Tsonga llega a Londres con la intención de repetir la actuación de la temporada pasada, defender esos puntos vitales para no ceder terreno en la clasificación y dar un golpe encima de la mesa en un año marcado por su sangrante racha de derrotas contra los mejores jugadores del planeta. Una empresa nada baladí.

Final en 2011

Puede ser un punzante arma de doble filo. La presión de tener que proteger la final lograda un año atrás para no desplomarse en el ránking -tras el varapalo de París-Bercy- quizás le haga competir en Londres con una ansiedad poco beneficiosa. Sin embargo, esa misma actuación pasada debe recordarle que el camino ya ha sido recorrido anteriormente y que él reúne las condiciones necesarias para volver a hacerlo. Aquella final ante Federer, discutida en una vibrante tercera manga gracias a un desempate fantásticamente competido por Jo, tendría que evocar sensaciones positivas que le ayudasen a recuperar la confianza con la que debe ser afrontada una cita de esta envergadura.

Tsonga alcanzó la final el año pasado.

Lacerante balance ante los diez mejores

Acostumbrado a derribar gigantes durante toda su carrera, el francés presenta este año un dramático porcentaje ante los primeros tenistas de la clasificación. Doce derrotas y una sola victoria (ante Del Potro en Roma) le hacen encarar la cita final del año mirando desde lejos a los que pugnarán por el cetro de maestro. Desdibujado en los enfrentamientos contra los mejores, con inexplicables picos de intensidad (tuvo noqueado a Nadal en semifinales de Miami y a un suspiro de tumbar a Djokovic en cuartos de final de Roland Garros y ambos escaparon con vida), arrojan dudas sobre sus opciones en una discusión con este tipo de hombres. En Londres, terreno de maestros, no podrá evitar el enfrentamiento con ellos porque no hay trincheras: el combate es directo desde la jornada inaugural.

Desempeño en pistas indoor

Bajo bóveda, Tsonga presenta los mejores números de su carrera. No es casualidad. Su ciclópeo servicio, un mortero cargado de fuerza, acompañado de frecuentes acometidas a la red, definitivas por la corpulencia y no tanto por técnica, conjugan a la perfección con un continuo maltrato a la pelota, una filosofía cuyo lema es pegar, pegar y pegar. Unir esa explosiva fuerza y descomunal potencia sin el molesto susurro del viento o los deslumbrantes rayos del sol explican que este año haya conquistado sus dos únicos títulos bajo techo (Metz y Doha) y haya alcanzado otras dos finales en esa misma superficie (Estocolmo y Pekín). Durante su carrera, además, tiene un porcentaje de victorias del 73% y una vitrina llena de seis trofeos alzados a la luz de pistas techadas. El laboratorio preparado a orillas del Támesis, condicionado para que el juego fluya de forma limpia sin condicionantes externos, es un claro aliado del tenista nacido en Le Mans veintisiete años atrás.

Puntos de rotura salvados

El francés es el segundo jugador presente en el torneo que clausura la temporada con mejor porcentaje de puntos de break salvados (70% por el 71% de Berdych). Aunque es loable esa aptitud para sobrevivir a situaciones límite, el perfil de jugador al que tendrá que hacer frente en el 02 Arena de Londres no suele dejar escapar ese tipo de momentos. Llegado el caso, será interesante comprobar si ese instinto para resistir -gracias al servicio, fundamentalmente- sigue presente cuando tras la red viva un lobo y no un cordero. Vivir esa batalla de contrastes cuando Tsonga sufra al servicio, el depredador contra el superviviente, será uno de los grandes alicientes de los partidos del francés.

Inspiración, clave para aspirar a cotas mayores

Un tenista capaz de remontar dos mangas a Federer en Wimbledon para terminar ganando el partido y de perder semanas después con Bogomolov se define a sí mismo sin necesidad de un profundo análisis. Jo es capaz de firmar gestas -varias- y hecatombes -bastantes menos- según la corriente que atraviese su cuerpo. Inspirado, entusiasmado por lograr un determinado propósito, es imprevisible hasta extremos sanguinarios. Cuando las letras de su obra brotan de forma natural, cuando mente y cuerpo trabajan en sintonía, cuando la evidente fiera que mueve sus articulaciones está tan desatada como para traspasar la línea que separa a la bestia del genio, no hay nada imposible para Tsonga. No es algo nuevo, los siete maestros presentes en Londres han sufrido en sus carnes esa sensación. Precaución.

Espinosos enfrentamientos

“No le tengo miedo a nadie, solo a mi madre”, dijo en 2011. Es el momento de demostrarlo. La fortuna del sorteo le ha encerrado en una jaula llena de leones. El camino está lleno de piedras. Tiene balance negativo en 2012 con Djokovic (0-4), Murray (0-1) y Berdych (0-2). Nadie duda de su capacidad para ganar a los mencionados rivales, pero el listón está situado a una altura considerable desde el primer salto. Cierto es que en un torneo donde compiten los ochos mejores jugadores de la temporada no hay cruces fáciles, pero el grupo que comparte con Novak, Andy y Tomas es sensiblemente menos abierto que el formado por Federer, Ferrer, Berdych y Tipsarevic. Partiendo de inicio sin la condición de favorito -categoría reservada para los finalistas del Abierto de los Estados Unidos-, Tsonga deberá emular la actuación del curso pasado, cuando consiguió alcanzar la final tras compartir elenco inicial de batalla con Federer, Nadal y Fish.

También te puede interesar:

Finales ATP: Roger Federer.

Finales ATP: Novak Djokovic.

Finales ATP: Andy Murray.

Finales ATP: David Ferrer.

Finales ATP: Tomas Berdych.

Finales ATP: Juan Martín del Potro.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes