Finales ATP: Roger Federer

Roger Federer buscará en Londres la semana que viene el que sería su séptimo de título de "maestro"

En una temporada marcada por el adiós de jugadores que superan la treintena, Roger Federer mantiene buen semblante en el despacho. Capaz de recuperar el número 1, conseguir un record espartano de semanas al frente del circuito masculino, liderar cuantitativamente la lista de títulos o volver a levantar un Grand Slam, vuelve a Londres dispuesto a coronar el curso. Diseccionamos las cuestiones que consideramos clave de cara a las batallas que librará durante las Barclays ATP World Tour Finals 2012 en el O2 Arena.

Federer ha completado un gran año.

¿Competencia más feroz que años atrás?

A niveles de élite se antoja clave hacerse respetar. Imponer una jerarquía supone jugar con una segunda raqueta. El balance del suizo ante rivales top8 en 2012 es modesto (8-7) aunque mejor que en un 2011 (4-7) donde acabó alzando el título. Sin embargo, debemos remontarnos hasta 2004 para encontrar un año con menos duelos con Nadal (2). A diferencia de un 2011 donde llegaba lanzado bajo bóveda, con dos títulos al hilo y otras tantas victorias ante oponentes de dicho estatus, este año arribará al O2 Arena sin cetros desde agosto y habiendo encadenado 3 derrotas ante el top8. En ese triunvirato de verdugos recientes no se encuentran ni el balear ni el serbio que emborronaron su balance la anterior campaña. Del Potro es una antigua bestia negra que ha logrado volver a morderle (Basilea). Murray ha dado un paso al frente siendo capaz de ponerle contra las cuerdas (Wimbledon) y finalmente tumbarle en superficies favorables (Juegos Olímpicos y Shanghai). Y Berdych tiene experiencia en grandes escenarios contra él (US Open). Ha logrado frenar la hemorragia con Djokovic pero el serbio viene imbatido de gira asiática. Ganador del torneo los dos últimos años sin ceder un duelo, se antoja complicado extender la gesta por tercer curso seguido.

¿Encontrará un aliado en el recinto cubierto?

La ausencia de agentes naturales -despojado el juego de cambios de temperatura, rayos solares o empujones de viento- permiten desarrollar la actividad en condiciones neutras. Llevando la disciplina a una circunstancia casi de laboratorio. En ese aséptico escenario, los patrones lineales se imponen a los efectos. Flota en el ambiente la sensación de estar todo bajo control, libre de cualquier imprevisto. El vuelo raso de las esferas dificulta la empresa de imprimir componente vertical en el golpeo para incomodar al oponente con bolas altas. La posibilidad de ejecutar impactos a la altura de la cintura se convierte en una constante del mismo modo que incrementa la posibilidad de dictar juego. Y ahí se siente cómo el helvético. En los últimos 9 torneos disputados bajo techo el suizo ha alzado 7 trofeos –incluyendo 2 Finales ATP- y sólo ha faltado a una final (la única vez que no alcanzó el duelo por el título dejó escapar 5 bolas de partido en semifinales). Con menos rodaje indoor que en campañas previas, 2012 deja como precedentes más destacables el título de Rotterdam, el punto de inflexión en la final de Wimbledon y la reciente final en Basilea. En conjunto, desde 2009, un balance de 42 victorias en 45 partidos disputados. El gran hábitat del suizo a estas alturas de la película.

¿Pisar un territorio fetiche será sinónimo de éxito?

Las disciplinas individuales, por definición, incluyen un componente mental relevante. Regresar a escenarios que representan buenos recuerdos puede contribuir al bienestar interior y potenciar así el rendimiento del competidor. Rara vez ha mostrado Roger una versión gris en el torneo broche de temporada, y sus dos últimas presencias en el O2 Arena –cediendo uno y tres sets respectivamente camino de sendos títulos- ha marcado con fuerza el territorio. No obstante, 2012 le ha visto ceder en emplazamientos de clásica celebración como Halle y Basilea. Maestro de maestros las últimas dos temporadas, se presenta en los libros como el único hexacampeón del evento. Un tipo que, como repetidas veces ha declarado, ya juega para los libros de historia buscará una nueva marca. Habiendo firmado el record de semanas como número 1, y ampliado el de títulos de Grand Slam, buscará abrir brecha en los registros con un séptimo cetro de maestro.

¿Será el O2 un escenario para poner en práctica la virtud de remontar?

El tenista de Basilea es el tipo que más remonta en el circuito masculino este año. Sus estadísticas dicen que levanta el 60% de los partidos con primer set entregado. En 2012, 12 victorias en 20 duelos tras ceder la manga de apertura. Si profundizamos un poco en la circunstancia, nos damos cuenta de que hasta en siete de esos duelos fue sorprendido únicamente por tres jugadores: Milos Raonic (3), Juan Martín Del Potro (2) y Tomas Berdych (2). Los dos últimos –verdugos recientes- estarán en Londres; el primero, tiene opciones remotas. Con peculiaridades técnicas, el trío comparte un punto palpable: potencia, ritmo de bola prohibitivo. Competidores que convierten el duelo en una suerte de parpadeos. Con tendencia a la deceleración en las últimas ediciones, el O2 no deja de ser un escenario que prima la velocidad. Jugadores dotados con saques más modestos podrían sorprender inicios tibios al resto del suizo. Ha demostrado saber reaccionar en tales circunstancias.

Federer acabará como número 2 del mundo en 2012.

¿Jugará el componente físico un papel determinante?

Inmersos en cábalas de cambios en calendarios sobre temporadas futuras, este año hay algo seguro: la semana existente entre el Masters de París y las Finales ATP de Londres ha desaparecido. Estamos hablando del tramo final de temporada, donde los competidores llegan con la fatiga de todo el curso acumulada. Roger es el único ‘maestro’ que no competirá esta semana en la capital francesa. Sin posibilidad de terminar el año como número 1, ha citado fatiga para renunciar al evento y poder preparar a conciencia la última cumbre de la temporada. Respondiendo a casualidades o a limitaciones impuestas por el cuerpo, cada año ha ido acortando su desempeño indoor de otoño (en 2010, tres torneos previos al Masters; en 2011, dos eventos; en 2012, únicamente Basilea). Si bien es una superficie que predispone a partidos de intercambio corto, no excesivamente físicos, presenta la contrapartida de una superior exigencia de reflejos y arrancadas más frecuentes –mayor requerimiento en explosividad de salida en tren inferior-. Sea como fuere, sobre el papel, el suizo debiera de ser uno de los jugadores más frescos en la capital inglesa. Un plus de gasolina, a final de año, puede ser determinante.

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