Andy Murray, la posibilidad de ser número 1 y su lucha contra el dopaje

Andy Murray afirma querer "dar el 110%" en París-Bercy y aboga por aumentar los controles de sangre en el tenis

Andy Murray afronta París-Bercy como una magnífica oportunidad de recortar puntos en un posible asalto al número 1 del mundo y para ello asegura no guardar fuerzas para Londres y querer dar el 110% , al tiempo que aboga en relación con el dopaje por un aumento de los controles de sangre hacia los tenistas.

Andy Murray afronta París-Bercy con mucha ilusión. Tras retirarse la semana pasada poco antes de comenzar el torneo de Basilea, el escocés sabe que un posible asalto al número 1 del mundo de cara a 2013 pasa por no dejarse puntos en este tramo final de temporada.

Andy no compitió finalmente en Basilea.

La baja de Roger Federer, y la duda por problemas estomacales de Novak Djokovic, sus principales rivales en la lucha por el trono del tenis, le marcan como uno de los máximos favoritos en la cita parisina donde se pondrán en juego 1000 puntos. Un preciado botín que ya ha hecho que el tenista de Dunblane haya manifestado que piensa dar “el 110%” en el último Masters 1000 del año y que no piense “guardarse fuerzas” para la ATP World Tour Finals, que se celebra una semana después en Londres. Una decisión que parece ir en consonancia con aquellas palabras pronunciadas en Shanghái donde venía a decir que el objetivo del número 1 era posible de cara al próximo año.

Y la verdad es que los números le dan la razón. Desde el pasado mes de julio, Andy Murray se ha consolidado como el tenista más regular junto a Djokovic de todo el circuito. Campeón del US Open, y ganador de la medalla de oro olímpica, también ha sido capaz de alcanzar la final en Wimbledon y del Masters 1000 de Shanghái. Grandes actuaciones que parecen meterle de lleno en la lucha por el liderato de la clasificación, no tanto en este final de temporada, pero si para el principio.

Actualmente, el escocés está situado tercero en el ranking de entradas a 4320 puntos de Novak Djokovic, que va a recuperar el número 1 del mundo la próxima semana. En principio, puede pensarse de que la distancia que separa a ambos es un mundo. Sin embargo, si se analiza con detenimiento el calendario de ambos y los puntos de defender en los próximos meses, vemos que no es tanta la diferencia.

Murray tiene en París-Bercy una oportunidad de oro de ganar el torneo. Sin Federer, ni Nadal, y con Djokovic sin confirmar, y en el caso de que estuviera, mermado físicamente, el escocés puede arañar casi 1000 puntos de un golpe. Difícil, pero no impensable es esta opción.

Aunque la clave, de todo este posible asalto al liderato, pasa ineludiblemente por Londres. La cita de “maestros" reparte 1500 puntos al ganador, y habrá que ver quién sale beneficiado de esa batalla en el O2 Arena. Murray no ha llegado nunca a una final del último torneo del año, pero lo cierto es que jugar sobre una superficie que le va bien a su juego, y sobre todo con el público a favor, puede suponerle un aliciente extra.

Pero donde más se concentran las esperanzas del tenista de Dunblane, es el inicio del próximo año. Esta temporada, Djokovic ganó el Open de Australia, lo que le obligará a defender en 2013 su buena actuación, que es igual a tener que defender 2000 puntos. Murray, que cayó precisamente ante el serbio en semifinales, deberá sólo de salvar 720 tantos de su casillero, lo que le puede permitir tener un amplio margen de recorte en el primer grande de la temporada.

Incluso, y poniéndonos en el mejor de los escenarios para el escocés, si Murray derrotara en las semifinales de Melbourne a Djokovic y conquistará su primer título en el Abierto australiano, le habría pegado un mordisco de 2560 puntos en la clasificación dejando a tiro el número 1.

Todo ello, teniendo por delante, la gira de cemento norteamericana que incluye los dos Masters 1000 de Indian Wells y Miami, donde el escocés podría pegar el asalto definitivo. En el desierto californiano, Murray no defenderá puntos, puesto que este año cayó a las primeras de cambio contra Guillermo García-López. Todo lo que haga, será sumar, en detrimento de Djokovic, que alcanzó las semifinales en esta edición. En las pistas de Crandon Park, sí que tiene que defender final, pero Djokovic, aún lo tiene peor, puesto que resultó campeón.

Murray jugó la final de Miami contra Djokovic. Foto:bbc.co.uk

Y en el caso de Roger Federer, algo similar a "Nole" , pues si bien “sólo” llegó hasta las semifinales de Australia, defiende título en Rotterdam, Dubai e Indian Wells, demasiados puntos, como para pensar que el suizo pueda retomar el liderato, por lo menos, en el principio del año.

Con semejante panorama, se hace factible pensar que si Andy Murray es capaz de mostrar la regularidad adquirida en los últimos tiempos es posible que pueda dar alcance al liderato, sobre todo en la parte inicial de la temporada, pues una vez que empiece Wimbledon, sus opciones se reducirán considerablemente.

Murray puede encontrarse el número 1 a principios de 2013.

Murray y su lucha contra el dopaje

Al margen de su intención de competir al 110 % en la cita de París-Bercy, el escocés, también se ha referido en las horas previas al inicio de su participación en el último Masters 1000 al problema del dopaje en el deporte. En ese sentido, el escocés se muestra partidario de aumentar los controles, especialmente cuando no se está compitiendo: “las cosas fuera de la competición se podrían mejorar. Cuando estamos en diciembre, cuando la gente está entrenando y estableciendo sus bases para el año siguiente, sería bueno hacer algo más”.

El escocés, que el sábado fue sometido a un análisis de sangre por sorpresa en el hotel, piensa al repecto que los controles de sangre deberían de ser mayores: ”nosotros no estamos acostumbrados a hacer muchos análisis de sangre, probablemente he tenido cuatro o cinco este año, pero es una cosa, que es absolutamente necesaria, sobre todo cuando escuchas cosas como las de Armstrong”.

Pese a todo, el británico piensa que su deporte es uno de los más limpios en ese sentido: "Creo que el tenis al más alto nivel es bastante limpio en comparación con la mayoría de los deportes. Pero eso no quiere decir más que se pueda afirmar al 100 por ciento seguro de que no hay problemas".

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